0

Daniel Tangona: "El sedentarismo es un asesino"

Ejercita a empresarios y celebridades que le piden que les "salve la vida". Figura número uno del fitness, hace un culto de la motivación y apunta contra el sedentarismo, para lo que propone una visión holística del entrenamiento
Ejercita a empresarios y celebridades que le piden que les "salve la vida". Figura número uno del fitness, hace un culto de la motivación y apunta contra el sedentarismo, para lo que propone una visión holística del entrenamiento Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole
Mariangeles Lopez Salon
0
28 de enero de 2018  

Son las 3 de la mañana y el teléfono que suena hace que Daniel Tangona se salte de la cama. Del otro lado de la línea, uno de sus alumnos le cuenta que está pasando un mal momento. Al minuto, Daniel se sube a su camioneta rumbo a su encuentro, para acompañarlo... y entrenarlo. Porque de eso se trata: él es un personal trainer que propone, además de tonificar músculos, mejorar la calidad de vida. Jamás dirá quién era ese alumno, ni qué le pasaba: es sumamente discreto.

Hijo de la Momia de Titanes en el Ring, Tangona -o "Tango", como le dicen sus alumnos- conoció la pasión por los fierros mientras acompañaba a su padre y a los amigos de Martín Karadagián en los estudios de grabación. Aunque habla de "una infancia de cuento", el mundo rodeado de superhéroes terminó para él cuando a los 7 años sufrió la muerte de su papá y las necesidades económicas apremiaron.

"De Martín Coronado a Barrio Parque, sin escalas", suele simplificar un recorrido que comenzó en un gimnasio instalado en el living de un departamento familiar, para convertirse, a los 59 años, en el entrenador de empresarios y figuras del espectáculo.

Filósofo del fitness, es uno de los entrenadores más solicitados del momento. Amante del aire libre, promueve los hábitos saludables y sacude los tradicionales mitos sobre la actividad física. A diferencia de un entrenador estándar, propone una visión holística integral. Su alumno más antiguo es Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina, a quien entrena tres veces por semana, a las 6 de la mañana. También siguieron sus clases la primera dama Juliana Awada; Gonzalo Vila, el CEO de Dunlop, modelos, actrices, y hasta el actor Omar Sharif y al golfista Tiger Wood. También entrenó al fiscal Alberto Nisman durante seis meses antes de su muerte para aliviarle los dolores lumbares.

Motivación, discreción, pasión son sus palabras clave. Y también su capacitación: es entrenador personal certificado por la National Council on Strength & Fitness, instructor nacional de Culturismo y Fisicoculturismo, Management y Marketing Deportivo, y Sport, Media & Entertainment. Escribió el libro Las excusas engordan. Un plan integral de fitness para mejorar tu vida, declarado de Interés Deportivo y Sanitario de la ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña.

Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole

¿Cuál es el secreto de su éxito? Aunque asegura no saberlo, tiene una pista. "La gente ya no te contrata para sacar músculo, la gente te está diciendo Flaco, salvame la vida. Porque si bien el 90 por ciento sabe que tiene que entrenar, no lo hace. El músculo más difícil para entrenar es la voluntad, y la voluntad hoy no está. El 70% de la población es sedentario, el 45% de los chiquitos son obesos e hipertensos; se están hipotecando su salud".

Cuando un alumno te dice salvame. ¿De qué?

Me dicen sos el tipo que necesito para que me entrene. Si venís a decirme quiero correr una maratón, te derivo. Yo no hago eso. Yo estoy para la gente que me necesita.

Como esa noche cuando lo despertó la voz su alumno a la madrugada. Esa noche, como tantas otras, hicieron fierros, luego ejercicios cardiovasculares "que bajan los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés" y boxeo. Más de una vez dejó un asado familiar para contenerlo y, claro, entrenarlo. Lo saben su mujer y su hijo Fran, de 14 años. Sus dos hijos mayores, María Belén y Facundo, y sus nietas viven en los Estados Unidos.

¿Por qué trabajás principalmente con empresarios?

Uno me fue llevando a otro. Mi base es motivarlos para que no falten, y de hecho no faltan. Entro a una casa y establezco un feedback de piel, y ahí mismo me doy cuenta de si voy a entrenarlos por mucho tiempo o por menos de un mes. Cada uno tiene al lado el entrenador que se merece, o el que puede, el que lo empondera o lo contiene. La gente te está pagando por algo que no le gusta hacer, que es actividad física, entonces tenés que rendir con creces.

¿Te gusta ese mundo?

Sí, me encanta el mundo de los empresarios, lo preparado que están, los viajes, la vida de hotel, interactuar con todos. Tengo clientes en Paraguay que tienen hoteles y me piden que entrene a los que se hospedan ahí. Me llevan en avión privado, o me piden una consultoría, también desde Chile, Uruguay y Brasil. Hasta hay alumnos que me mandan WhatsApp desde Nueva York para preguntarme qué piden para comer. La gente necesita orden, disciplina.

Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole

Y también abandonar el sedentarismo.

El sedentarismo es un asesino. Hay un estudio que dice que si hacés media hora de entrenamiento diario pero durante ocho horas no te movés, sos sedentario. Debemos salir de la zona de confort, subir escaleras, dejar el auto a cinco cuadras, usar la bicicleta, hacer sentadillas, hablar por teléfono caminando. Usar los músculos, que son 700, si se quiere bajar de peso, vivir más años, mejorar la imagen corporal, evitar dolores musculares. Y al pasar los 40 años, trabajar la fuerza muscular con altas cargas.

¿Cuál es el primer paso?

Comprender cómo somos físicamente. Eso lo estudia la antropología, que nada tiene que ver con estas famosas dietas paleolíticas que están matando de hambre a la gente y disparando el colesterol y el ácido úrico. No todo es para todo el mundo. Conocer el cuerpo, saber para qué está hecho y cómo funciona. Que el alumno entienda, comprenda e internalice el funcionamiento de su cuerpo. No tiene que ser una lección de anatomía, pero sí hay que explicarle que no tendrá músculos a los tres meses, porque primero se trata de trabajar el aparato neuromuscular, ligamentos, tendones, para que eso soporte el nuevo músculo.

¿Cuándo comienzan a verse los cambios en el cuerpo?

El proyecto es a un año para se empiecen a notar cambios. Eso sí, mientras tanto vas a dormir mejor, a descansar, a liberar estrés, a bajar de peso. Los cambios estéticos se notan con el tiempo porque lo más importante es empezar de adentro para afuera. Somos criaturas con un excelente sistema de defensa que se llama estrés. Sin ese estrés estaríamos extintos como especie. Pero el estrés de nuestros antepasados era correr un tigre, escapar, y ahí se terminaba. Hoy vivimos un estrés crónico, como que el tigre nos corre durante meses seguidos.

¿Cómo se corta el estrés?

Hay que buscar la forma. La física es una, pero no alcanza. Holísticamente hay que abordarlo desde distintos tips, nutrición, psicología. Con un nutricionista que arme un plan, con contención en la hora de clase. Siempre dejo que mis alumnos hablen, hasta que siento que el concepto de la clase se está perdiendo. A los empresarios que manejan tantos empleados no les puedo pedir que apaguen el teléfono porque están pendientes de muchas cosas, pero consensuamos que es la única hora para ellos. Y ahí se dan cuenta. Porque el estrés se produce por dolores del pasado, o por incertidumbre del futuro. Hay que aprender a vivir más el presente, vivir el aquí, ya y ahora. Si no, no podés encarar una relación con una chica, ni salir a comer con un amigo.

¿Es el mal de nuestro tiempo?

No, es el mal del teléfono. Estamos buscando la felicidad a través del WhatsApp, ¿y sabés qué significa? Lo solo que estás. Porque el teléfono viene a ubicar el lugar de la soledad. Cuando no tenés un amigo, no podés charlar con tu esposa ni con tus hijos, te vas al teléfono. A la gente la ves por los rincones, con la cabeza gacha y con unos tremendos dolores de cervicales. Hay que aprender del presente, y lo lográs con el mindfulness, el tai chi, tener una actividad que nos apasione y nos haga perder la noción del tiempo. Volver a dar valor a las relaciones humanas. Aprender a estar sin hacer nada con amigos y la familia.

Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole

¿Volver a la cultura ociosa?

Pareciera que la cultura ociosa era mala, pero lo importante es estar ocioso con quien querés. Lo demás tiene que ser un medio para ese fin: hacer dinero debe ser un medio para lograr cosas para los nuestros y disponer tiempo para compartir. El bien más preciado es el tiempo, y el tiempo es solo el hoy, el presente.

¿Ese es tu pensamiento ahora o siempre les dedicaste tiempo a tus hijos?

De ahora, desde que publiqué el libro. Cuando lo escribí fue un disparador, porque tengo tanto para decir. Un día llegué histérico a mi casa y mi hijo me dijo: nunca sé cómo llegás. Y me dije acá tengo que experimentar un cambio. No puedo llegar como un loco de la calle. Siempre digo que si la gente pasara por el gimnasio antes de ir a su casa, no atacaría la heladera, ni a los suyos.

Vos siempre te entrenaste, ¿por qué llegabas así a tu casa?

Por el volumen de trabajo que tengo. Yo trabajo 16 horas por día, me levanto a las 4.30 de la mañana, a las 5.45 estoy en la clase de Cristiano y a las 10 de la noche vuelvo a mi casa. No estoy para tomar café, no estoy para reuniones, no estoy para perder el tiempo. Me dedico full time a mi trabajo. No tomo café con mis clientes.

¿Es mejor no mezclar?

El problema cuando vos mezclás es que perdés el tiempo, porque se pierde el concepto de entrenamiento. Jamás se me ocurriría tomarme ninguna atribución, eso es lo que te hace sostenible en el tiempo, porque la falta de respeto, la confianza, el hablar, lo que tiene el alumno en su casa, si vuela en helicóptero o tiene una Ferrari. Cuando veo que otro entrenador lo hace pienso: "Flaco, estás contando delante de 20 personas que no conocés que tu cliente tiene una Ferrari, le van a ir a dar un golpe, no hablés, si no es tu Ferrari".

"El sedentarismo

¿Cuándo comenzaste a relacionar las neurociencias con el ejercicio?

Un día llego a mi casa y mi mujer y mi hijo estaban mirando un programa de Facundo Manes, y nunca dejamos de verlo. Ahora es muy amigo mío. Me apasiona el tema, porque somos lo que pensamos. En la Universidad Di Tella cursé Fundamento de la Neurociencia, con Mariano Sigman y Joaquín Navajas. Creo que todo pasa por la cabeza. A mí me seduce la inteligencia.

¿Cuál es el "estilo Tangona"?

Amar lo que hacés, ser un apasionado.

"Mi vida es un cuento de hadas", dice con una alegría que ni se opaca cuando cuenta que luego de la muerte de su papá, y cuando tenía 7 años, entró pupilo en el colegio Emaús, en El Palomar. Atrás había quedado la magia de los Titanes en el Ring, con las comidas multitudinarias en la casa de sus abuelos alrededor de ollas de puchero, y de los entrenamientos en el club de piletas El Ancla. "Con el sacrificio de mi madre, terminé los estudios como pude, y tuve que salir a laburar a los 13, 14 años", recuerda. Pero detrás de una vida dura, siempre había un gimnasio. Cuando trabajaba en una sodería, cuando vendía ropa interior, siempre estaba el entrenamiento.

Armó un gimnasio en el living del departamento que tuvo con su primera mujer: la cocina era la oficina y el baño, el vestuario. "Iban 20, 30 personas por clase; luego mi suegro me puso un gimnasio y nunca más paré hasta hoy". Y así siguió dando clases, hasta llegar a Ocampo Wellness. Sus veranos transcurren en Punta del Este, pero no en plan descanso sino para seguir entrenando.

Su gran invento es la delivery gym, su camioneta-gimnasio móvil equipada con bolsa y guantes de boxeo, bandas elásticas, pesas, barras con discos colchonetas y todo lo indispensable para una clase al aire libre. También cuenta con un cardiodesfibrilador y un maletín repleto de cuadernos y papeles con sus anotaciones. "Nació en Punta del Este en 1992 porque no había gimnasio. Compré la camioneta, que no quiero venderla porque mi hijo me dice que es parte de mi historia. Entonces iba a las casas y armaba el gimnasio al lado del mar. Y hoy lo hago cuando queremos armar una clase en una plaza, al aire libre". Cuando es al aire libre, los vigilan de cerca custodios y autos blindados.

Fuente: LA NACION - Crédito: Martín Lucesole

¿Entrenaste a Juliana Awada?

Sí, tuvimos un entrenamiento maravilloso, al aire libre.

También a Nisman.

Lo entrené seis meses, yo no sabía de quién se trataba. Era un obsesivo del cuerpo, no hablábamos de nada más que del entrenamiento. En diciembre le conté que me iba a Uruguay y me dijo que cuando volviera seguíamos, que lo anotara tres veces por semana. Muy respetuoso y muy cuidadoso de su cuerpo.

¿Por qué te había llamado?

Me sacó de una nota de Infobae, donde yo había hablado del dolor de cintura. Me mandó un mail diciendo que quería reunirse conmigo. Después de 25 días me dijo "es la primera noche que duermo". Cuando me enteré que había muerto estaba en Punta del Este y no podía creerlo. Fue muy fuerte eso en mi vida.

Y a vos, que sos un gran motivador, ¿qué te motiva?

Mi trabajo y escribir, leer. Leo mucho sobre nutrición, el cerebro. Leo también Neruda pero me cuesta, prefiero leer sobre lo mío.

Las empresas te contratan para hacer Boot Camp corporativo. ¿Qué les gusta del entrenamiento militar?

Suelo hacerlo para directivos, y doy charlas de motivación y entrenamiento militar. Así les sacás lo mejor que tienen, te dicen que pueden hacer 10 repeticiones de un ejercicio y yo les saco 15, les demuestro que su cuerpo está diseñado para más.

¿Entrenás a parejas?

No, para evitar el teléfono descompuesto. Sólo si están en la misma clase, no por separado.

¿Cuáles son las reglas de un buen entrenador?

Discreción, no hablar, ser impecable, profesional, aggiornarse permanentemente, no hacer perder el tiempo al cliente, no mentir, respetarlo y lograr que te tengan confianza, porque en definitiva sos un desconocido que se metió en su casa.

¿En qué momento te diste cuenta de que no se trataba sólo de entrenar músculos?

Porque me divertía con lo que hacía, ponía linda música, bailaba. Era un loco que la pasaba bien. Hace años entreno a Las Tangonas, mujeres de 70 años para abajo. Vienen sus hijas y sus nietas, tengo tres generaciones. Vienen a bajar el cortisol y generar endorfinas. Mi objetivo es la salud, no trabajo sobre la enfermedad.

¿Por qué?

Trabajo sobre la prevención. Es mucho más fácil lograr una buena cola y brazos si uno está en equilibrio.

¿El estado natural del cuerpo es el bienestar?

Sí, es lo que te pide a gritos todo el mundo. ¿Creés que a la gente le gusta ser gorda? No, pero no tiene voluntad. Lo que sufre esa gente, para caminar, para dormir. Pero no le encuentran la vuelta y se dan por vencidos.

¿Cómo comen los argentinos?

Hay que volver a comer lo que hacían nuestras abuelas, está mal la alimentación de hoy en día. Todo lo que venga en código de barras y empaquetado no sirve. Tenemos que volver a la comida natural, a la mediterránea, a la comida sana. Hoy no se cocina. No quiere decir que porque comas sano vayas a vivir más, pero sí vas a vivir mejor. La gente se muere por exceso de comida. El 56% de la población es obeso y tiene sobrepeso. Aunque está matando más el sedentarismo que la obesidad.

¿Surge de la ansiedad?

Sí, la gente está canalizando su locura en la comida, pero el día que prueben hacer una clase de gimnasia se darán cuenta. Cuando termino la clase siempre les digo a mis alumnos que les doy un rivotril. ¿Sabés cuál es el rivotril? Los guantes de boxeo. Así largan todo.

Vida fitness: las claves para empezar a hacer ejercicio físico

2:50
Video

¿Cuántas veces hay que entrenarse por semana?

Lo que el cuerpo te pida, dos o tres veces por semana. Y con 40 minutos bien dados está más que bien.

Antes de comenzar una actividad física hay que hacerse un certificado de aptitud. Dice y repite "Tango": "Prefiero perder un cliente y no la vida de un cliente. Además todo puede prevenirse haciendo cambios básicos en el sistema de vida.

¿El entrenamiento previene enfermedades?

El entrenamiento barre con el colesterol, la diabetes, los triglicéridos, más la medicación indicada por el médico. Hay gente que no quiere hacerse los análisis porque tiene miedo, y no hay nada peor que la ignorancia. Todo lo que puedas saber lo podés atacar.

¿Cuáles son los beneficios de los fierros?

Te modifica la estructura, te hace adelgazar porque el sistema metabólico se mantiene mucho más activo por más horas, quema azúcares y lográs tonificación muscular.

¿Qué opinás de la movida runner?

Me parece maravilloso todo lo que sea movimiento, todo lo que sea conectarse con la naturaleza, todo lo que sea deportes, con los controles médicos y con trabajos de musculación.

¿Llegar en forma al verano o mantenerse todo el año?

Es muy peligroso tratar de llegar al verano, podés desgarrarte, infartarte. Entrenar es como dormir, comer, ir al cine, hacer el amor. Es un estilo de vida. Como seres humanos tenemos la capacidad de crear la vida que deseamos, nacemos con una mente, un cuerpo y una vida. Lo que hagamos con las dos primeras determina la tercera.

El verano es su temporada alta, que transcurre en Punta del Este, donde congrega a casi 80 personas por clase. Sus días son tan intensos y tan pocos los momentos de descanso, que sus hobbies son jugar al golf, tomar sol, andar en bici y leer. Tanto le interesa la lectura que en una entrevista con un alumno, lo primero que vio en su biblioteca fueron varios libros de poesía de Vinicius. Como buen amante de la música carioca, aunque tenía pocos turnos disponibles le dijo a su alumno "arrancamos el martes".

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.