El negocio de las suculentas: un brote verde que creció gracias al boom de Instagram

Meena y Cecilia, las dueñas de Compañía Botánica
Meena y Cecilia, las dueñas de Compañía Botánica
María Julieta Rumi
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25 de enero de 2018  • 18:19

Cecilia Bernard y Meena Ferrea se conocieron hace años en un taller de cerámica y, mientras otros hacían platos o bowls, ellas eran las locas de las macetas por su amor por las plantas. Terminado el curso, se juntaron y empezaron a elaborar kokedamas, esferas de musgo, con suculentas. Si bien esto era algo sólo para ellas, les sacaron fotos y sus amigas las impulsaron a vender sus creaciones.

Así nació Compañía Botánica en noviembre de 2013, mediante una cuenta de Instagram y una fan page en Facebook, y con el tiempo se fueron sumando productos, workshops, regalos empresariales, accesorios y hasta un libro editado por Grijalbo.

"Pensamos en crear algo tipo hobby, secundario a nuestra actividad principal. Yo soy arquitecta y trabajaba en un estudio de arquitectura, mientras que Meena, que es diseñadora, se desempeñaba en la empresa familiar. Le pusimos un nombre al emprendimiento y, con el apoyo de amigas y blogueras, nos empezaron a llover pedidos de kokedamas con suculentas por las fiestas", contó Bernard, de 45 años, en diálogo con LA NACION.

Una kokedama con suculenta
Una kokedama con suculenta

Según explicó, cuando se es emprendedor se festeja cada like como un pequeño triunfo, pero ellas enseguida subieron de categoría después de que la periodista Vero Mariani les dedicará un post en su blog en diciembre de ese año y pasaron de 100 a 2000 seguidores. "Nos empezaron a llamar de revistas y, en marzo de 2014, el emprendimiento ya era muy conocido. Lo que nos gusta es inspirar más que vender. Nos guiamos por lo que nos gusta de otras marcas, nos gusta que cuenten algo. No queremos que nos compres una planta y se te muera a la semana", aseguró.

En este sentido, tienen mucho ida y vuelta con sus seguidores. Responden todos los mensajes con recomendaciones de jardinería y así les empezaron a preguntar cuando iban a dar un curso. "Nosotras éramos autodidactas. Yo había hecho paisajismo, pero Meena no y se anotó para la tecnicatura en jardinería de la escuela Hicken, al lado del Jardín Botánico. Decidimos crear un workshop botánico en el que se explicaran técnicas, pero con sentido común y mucha práctica", explicó.

El primer workshop fue en abril de 2014 en el restaurante Mooi, de Belgrano, y la convocatoria superó sus expectativas. Luego pasaron a dos encuentros por mes y los workshops se convirtieron en otra pata del negocio: "Primero venían 15 o 20 personas. Hoy hay cupos para unas 30 o 35, dos veces por mes, y cada tanto hacemos viajes a otros lugares, como Rosario o Uruguay, y también damos cursos corporativos. Hicimos varios en Natura y uno para 150 personas con gerentes de toda América Latina y para Disney".

La facturación de 2017 fue de $800.000 y para 2018 proyectan duplicar y llegar a unos $1,5 millones. "De sólo pensarlo se me pone la piel de gallina. Uno lee otros casos en que dicen ´empecé de cero´ y nuestra inversión inicial fue cero. No te das cuenta de la magnitud del emprendimiento, lo ves como algo ajeno y cuando lo ves publicado, vas creyendo. Con lo difícil que es ser mujer y emprendedora", afirmó.

Bernard tiene dos hijas, de 9 y 16 años, mientras que Ferrea, de 34, tiene un hijo de un año y medio y por el momento no piensan en sumar empleados ya que el producto tiene que ver con su visión estética e impronta. "Nosotros consumíamos previamente publicaciones del rubro y había personas con oficios grosos, pero una estética nada cuidada. Lo nuestro no es algo lujoso sino un rejunte, pero con onda, con buen gusto y materiales reciclados. Algo que todos pueden tener en sus casas", detalló.

Un costado de la casa decorado con plantas
Un costado de la casa decorado con plantas

La visión de ambas y sus conocimientos quedaron plasmados en el libro Compañía Botánica, que salió a la venta el pasado 1° de diciembre, editado por Grijalbo. Gracias al texto, llegaron a un nuevo público que no frecuenta las redes sociales. "Fue un aluvión de hombres, mujeres, jóvenes y gente más grande. Si no sabes nada, el libro te sirve y, si sabes, te suma porque tiene proyectos para la casa y recetas", puntualizó Bernard.

Pero eso no es todo, sino que a fin del último año las contactaron de una editorial china para que formen parte de un libro que van a sacar en mayo que se llama Aesthetica Botanica.

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