Puerto Madero: los cambios de mano le aportan nueva fisonomía y también caos

Todavía hay inconvenientes en el tránsito, pero vecinos y comerciantes son optimistas por el futuro Paseo del Bajo
Germán Wille
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26 de enero de 2018  

La clásica postal de Puerto Madero cambió hace dos días, cuando se alteró el sentido de cuatro avenidas: Madero y Huergo, mano única hacia el sur, y Alicia Moreau de Justo y Antártida Argentina, mano hacia el norte. En su adaptación a la nueva fisonomía del barrio, derivada de la construcción del Paseo del Bajo, el tránsito vehicular todavía sufre inconvenientes, luego del caos del primer día. Pese a esto, la gente que circula o trabaja en las adyacencias es optimista respecto de que los reformas que se realizan, a futuro, "son para mejor".

Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez

Los problemas en el tránsito se presentan especialmente en los tramos que van del eje Avenida Belgrano-Azucena Villaflor hacia el norte de la ciudad. Sobre Moreau de Justo, entre Macacha Güemes y Victoria Ocampo, los vehículos deben transitar por un solo carril. Sobre Madero, desde Córdoba hasta Perón, la circulación se circunscribe a tres carriles, con el aditamento de que por esa avenida está habilitado también el tránsito pesado.

Agentes de tránsito organizan la circulación en las esquinas más caóticas de la zona y a veces deben anticiparse al rojo del semáforo para que los autos y camiones no queden detenidos en medio del cruce con otra calle. Daniel González, al volante de su combi blanca, espera el verde del semáforo en Madero y Corrientes: "En este tramo hacés una cuadra rápido y después te parás porque hay muchos camiones, pero después de la Casa Rosada va todo mucho más fluido", comenta. "Está lento porque no están coordinados los semáforos -suma Rubén Paventof, desde la ventanilla de su auto, en la misma esquina-. Pero lo van a arreglar. Todo esto va a quedar muy bien".

Rubén hace referencia al Paseo del Bajo, un corredor vial de unos siete kilómetros que unirá la autopista La Plata-Buenos Aires con la Illia. Por ahora, ese paseo es una enorme y larga construcción en la que se mezclan maquinarias, obreros y grúas, emplazada entre los ejes Madero-Huergo y Antártida Argentina-Moreau de Justo. Al 900 de esta última calle, formando fila india con su vehículo en el único carril disponible, Ever Ábalos dice: "Venir por esta calle en este momento es un desastre. Siempre vengo por acá, pero ahora es peor".

Alex Ollinger trabaja en una oficina de Puerto Madero desde hace unos tres años. Mientras observa el trabajo de las enormes grúas en el futuro Paseo del Bajo, dice: "Siempre cuando hay este tipo de construcciones hay problemas, pero espero que en el futuro el tránsito se aligere y sea mejor". Cintia Chávez, otra joven que trabaja por la zona, expresa: "Si el cambio se hace rápido va a ser para mejor. Si se prolonga mucho el tiempo de la obra, se va a complicar el tránsito y todo lo demás".

En los comercios

En un local de ropa de Moreau de Justo al 800, Miguel Ángel Montagna hace su balance de lo que significan los cambios para su comercio: "Nos afectan bastante porque los autos no pueden estacionar acá como antes, ya que acá la calle se convierte en un embudo. Hay además mucho bullicio. Comercialmente un poquito nos joroba, aunque cuando esté terminado confío en que los resultados van a ser positivos".

Un par de cuadras más al sur, en la puerta de un restaurante, Erikson Ibáñez enumera los problemas que traen los cambios en el barrio: "El tránsito está muy caótico y el acceso a nuestro local se vuelve difícil para los automovilistas, los ruidos de la construcción son muy molestos y además nos entra mucho polvo todo el tiempo". Segundos después, el joven trabajador gastronómico reflexiona y concluye: "Confiamos en que va a demorar pero va a ser un cambio bueno, les va a dar una plusvalía a todos los negocios de Puerto Madero".

La fluidez del tránsito se vuelve normal en sentido al sur de la ciudad por Madero, pasando la altura de la calle Juan Domingo Perón. Del mismo modo, desde el origen en el sur de Puerto Madero hasta la altura de Azucena Villaflor, yendo hacia el norte, la circulación por Alicia Moreau de Justo también es veloz.

Ese es el tramo que sin dudas mejor se adaptó al cambio de circulación, de manos únicas hacia el sur y hacia el norte, propuesto por la Secretaría de Tránsito porteña y puesto en práctica a partir de anteayer. A pesar de que protestan por las molestias actuales, los vecinos de la zona confían en que esta fluidez se extienda a toda la extensión de las cuatro avenidas afectadas por las reformas.

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