Diana Colman: la investigación apunta a la posible participación de un exnovio

Según consta en el expediente, Diana se encontró sobre la ruta 210 con Juan Sardina; la familia y los investigadores afirman que se subió a su camioneta
Según consta en el expediente, Diana se encontró sobre la ruta 210 con Juan Sardina; la familia y los investigadores afirman que se subió a su camioneta Fuente: Archivo
Belisario Sangiorgio
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28 de enero de 2018  

El 19 de junio de 2015, Diana Colman se despertó a las 6. Caminó hasta la cocina y se puso a calentar agua. Un rato después despertó a su madre -Isabel- para avisarle que el mate estaba preparado. Desayunaron juntas y Diana le comentó a Isabel que, ese día, se encontraría con su exnovio, llamado Juan Sardina. Así que cerca de las 9 la joven salió de su casa ubicada en el barrio San Martín, partido bonaerense de Guernica, y se dirigió rumbo a la ruta 210. "Vuelvo al mediodía", dijo. Pero nunca regresó.

La familia Colman contó a LA NACION que, según consta en el expediente, Diana se encontró sobre la ruta 210 con su exnovio. Allí, alguien apagó el celular de la joven de 27 años. La familia y los investigadores tienen una certeza: ella subió a la camioneta de Sardina, y, luego, nadie volvió a verla. "Quiero dormir, despertarme, bajar la escalera y ver a mi hija en la casa. Diana tiene 27 años y, si hubiera querido irse, lo hubiera dicho. Ella no ocultaba nada", dijo Isabel Coleman.

Sobre los avances de la causa judicial, Isabel confirmó que la hipótesis de que Diana haya sido entregada a una red de trata de personas "es fuerte", y confirmó que "hay escuchas telefónicas que complican a Sardina".

"Él frecuenta lugares de explotación sexual en La Plata", agregó la madre de la joven desaparecida. La madre sabe que otra línea de investigación de la fiscalía de San Vicente apunta al homicidio. En la casa de la calle San Lorenzo, el hijo de Diana -que tiene 12 años- pregunta cada día por su madre. "Yo le digo que su mamá va a volver, pero hay días en los que él está triste", señaló Isabel.

Por la tristeza, Isabel tuvo dos infartos y sufrió la amputación de una pierna. Sin embargo, cada día impulsa nuevas actividades para mantener activa la investigación judicial. "Yo no me puedo caer, por mi nieto. Tengo que mantenerme fuerte para saber la verdad", dijo.

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