"Tengo una relación a distancia y prefiero no convivir para no perder la magia"

Consuelo
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29 de enero de 2018  • 17:42

Hola Consuelo, quizás me puedas ayudar. Resulta que estoy hace tres años con mi novio que vive a distancia: nos vimos unas diez veces en los tres años. Y estoy pasando yo por una crisis de noviazgo, e inconscientemente él sabe y lo hablamos y hablamos hasta que termina convenciéndome de que todo está bien y que no esté mal, y funciona...pero al rato vuelve mi miedo.

Soy consciente de que estamos atravesando la etapa de que el amor se esfuma que hay que empezar a buscar nuevas cosas para divertirse y poder mantener la relación. Hablamos casi todos los días desde que nos conocimos. Y el tiempo que invertimos juntos para mantener la relación es incontable. Pero lo único que nos unía era eso, el amor, el extrañar al otro, el querer saber todo todo de él...y está desapareciendo. No quita que yo no lo quiera, lo quiero y quiero pasar mi vida completa con él. Pero a veces me doy cuenta de que lo escucho con desgano, y me da miedo pensar que ya no lo llevemos con tanta energía como antes. Confieso que soy demasiado celosa, y no le permito hablar con la gente. Soy demasiado insegura. Conozco muchas parejas que a causa del desgano y la rutina de la relación se separan, tengo mucho miedo a que me suceda eso y este miedo incluso llegó a ser detonante para que ni siquiera quiera ir a vivir con él. Me da muchísimo miedo vivir con él, porque siento que estando a distancia se mantienen mejores conversaciones con la otra persona; al no verme se preocupa más por lo que estoy haciendo, o me pide fotos, siempre está pendiente de mí. Pero estando cerca esas cosas cambian: el poco interés que tenía se desvanece, cada uno por su lado.

Mi pregunta es: ¿es posible que una relación pueda durar mucho tiempo si ya no hay besos, cariño, sexo y cada uno se enfoca en sus trabajos y proyectos por separado?

Gracias,

La Novia a Distancia (26)

Querida Novia a Distancia:

Tu situación es definitivamente interesante, y creo que aunque se trate de circunstancias particulares hay muchos miedos que otros lectores y lectoras pueden compartir. Por un lado, la cuestión del agotamiento, de la rutina; en fin, del "largo plazo" del amor, el más allá del enamoramiento. Por otro lado, también me interesa mucho esto de que vos sentís que a la distancia "se mantiene más"; un poco es parte de lo mismo, pero en parte tiene que ver con un problema diferente, que es la cuestión del control. Empiezo con lo de la rutina y después trato de explicar lo segundo que creo que es más complejo.

Es inevitable que un vínculo se transforme con el tiempo. Ese enamoramiento obsesivo inicial no puede sostenerse para siempre, es una cuestión química y también energética: una tiene sus propios proyectos y también otros vínculos, ¿no? Imaginate que no tiene nada de lindo, me parece, abandonar tu carrera, tu familia y tus amigos para siempre por un hombre; más que romántico pasa a ser enfermizo. Pero más allá de que es una etapa super linda, ese primer enamoramiento tiene también mucho de "superficial", mucho de show. Nos ponemos lindos, pensamos anécdotas ingeniosas para contar, en fin, mostramos "nuestro mejor yo": está perfecto y es lógico, pero desde mi perspectiva esa no es la etapa más rica de una relación. Entonces: cuando aparece la rutina y desaparece "la magia del principio" no es que no queda nada. Aparecen muchas cosas muy complejas, muy interesantes y a su modo intensas de atravesar, aunque parezcan menos intensas que lo que vino antes. En apariencia es una etapa más calma, pero creo que también es el momento en que se caen las caretas y eso no tiene que ser necesariamente aburrido. No digo que sea igual: es diferente, pero digo que vale la pena. Por supuesto que tienen que seguir habiendo besos y abrazos y sexo: una relación sin eso se convierte en una amistad, que es una cosa muy linda pero es otra cosa. Pero lo central de la relación va a pasar por otro lado, un camino que para mí vale la pena investigar. Lo que sí, tenés que abrazar ese cambio: si te obstinás en tratar de que la relación siga igual para siempre, inevitablemente la vas a matar.

En segundo lugar, y creo que es un tema relacionado, creo que tenés mucho miedo a perder el control de este vínculo: vos decís que lo que te gusta de la distancia es que él esté siempre pendiente de vos y me explicás a modo de ejemplo que te pide fotos todo el tiempo. Me gusta que hayas mencionado eso porque creo que tiene que ver con el nudo de la cuestión: cuando una relación se va en las fotos que vos le mandás más que en una convivencia real, vos controlás tu imagen, lo que mostrás y lo que no, lo que él ve y lo que él puede pensar de vos. Esa capacidad de control te tranquiliza, te deja en un lugar cómodo, pero también te impide construir una pareja desde un lugar más amoroso, más honesto, más difícil pero también más rico como experiencia. Me parece que tenés que trabajar ese miedo al descontrol, que es mucho más importante que el miedo a la ruptura: rupturas vas a tener mil en la vida, pero si no te permitís soltar un poco las riendas de lo que le mostrás al otro no vas a experimentar todas las complejidas que tiene para ofrecerte el amor aunque sostengas relaciones de cien años.

Todo esto es para que pienses en tus propias ansiedades: quizás esta relación de la que me hablás ya está agotada, a pesar de que solo se hayan visto diez veces, por el desgaste de sostener ese "misterio" tantos años. Pero si en la vida querés sostener un vínculo que no sea a la distancia y no se base en la intriga (espero que sí, ¡porque vale la pena!) son todas cosas que estaría bueno empezar a analizar.

Un cariño,

Consuelo

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Por: Consuelo

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