Entrenadores digitales a la carta para vencer el sedentarismo

Las bandas deportivas inteligentes son una opción discreta y de fácil uso para registrar la rutina de entrenamiento Fuente: Reuters
31 de enero de 2018  • 16:59

Todos los lunes a las 9:00 me llega un reporte con mis estadísticas y progreso semanal: caminé 84.854 pasos, un total de 57,25 kilómetros. Quemé 15.442 calorías y la duración media de sueño fue de 6 horas con 32 minutos. Mi día más activo fue el miércoles, el menos activo, el jueves. Hay muchas maneras, gratuitas y pagas de poder tener una foto holística de tu estado físico, y quienes necesitamos mejorarlo tenemos aliados.

Hace varios meses decidí que ya era hora de bajar de peso para aliviar mis dolencias de hernia de disco y seguí el impulso de buscar las mejores aplicaciones que ayuden a realizar un seguimiento de los minutos de ejercicio, que hasta el momento eran cero.

El valor de dar un paso

Existen muchas opciones de aplicaciones de entrenamiento de descarga gratuita, pero con costos adicionales para activar funciones adicionales Fuente: AFP

Encontre algunas apps clásicas que miden el tiempo que la persona pasa corriendo (o caminando, como yo) marcando con GPS el camino en un mapa, poniendo música de fondo o recibiendo los mensajes de aliento de amigos que usan la misma aplicación móvil. Todo gracias a sensores que vienen de fábrica en tu dispositivo, como el acelerómetro y el podómetro, e incluso algunos teléfonos más sofisticados miden hasta la frecuencia cardíaca con sólo tocar el flash de la cámara.

Para gamificar, esta costumbre de hacer las cosas más competitivas, motivando y manteniéndonos en ritmo, apps como Zombies, Run! te ingresa en un mundo apocalíptico donde supuestamente tenés que correr porque los zombies te persiguen. Efectos de sonido, gritos y sobre todo una historia detrás de los kilómetros recorridos hacen que sea más divertido correr y más parecido a ser el protagonista de una serie televisiva con muertos vivos.

Todas las apps que probé me resultaron muy entretenidas, pero a pesar de mis intentos por caminar más, seguía ejercitando demasiado mis dedos en el celular. Decidí subir al próximo escalón y bajar algunas propuestas que permiten hacer ejercicios en casa mediante videos adaptados a mi nivel de esfuerzo y tiempo de dedicación. Si bien muchas nos permiten parcialmente ahorrarnos la cuota del gimnasio, la mayoría requiere de un pago con tarjeta de crédito para activar los niveles siguientes u otras funciones adicionales.

Pantallas mínimas, máxima información

La última oportunidad que me dí antes de empezar a ir al clásico gimnasio de barrio fue investigar sobre las bandas deportivas, un especie de reloj pulsera de plástico con una resumida pantalla negra digital. Luego de recorrer todas las ofertas on line comparando precios, modelos, y sobre todo tamaños y peso, decidí comprar una que cuesta un tercio de lo que vale un smartwatch , ya que no quería hacer una gran inversión por un gadget que no sabía si me iba a acostumbrar a usar.

Los monitores de ejercicio, que además de medir los pasos, kilómetros recorridos, pulsaciones y tiempo de actividad y de sueño (su sensor incluso diferencia momentos de REM) también existen modelos sumergibles que miden actividades de natación o incluso la altura si uno usa las escaleras para quemar calorías. En cuanto a la usabilidad, todas se pueden monitorear de forma fácil al hacer un toque o un movimiento en la muñeca, teniendo en cuenta que seguramente se revisará mientras estamos corriendo o en movimiento. La aplicación en el celular se sincroniza por Bluetooth, permitiendo verificar el histórico de uso y expandiendo aún más profundamente los datos, aunque pueden llegar a confundir con exceso de detalles en información.

Las bandas deportivas funcionan principalmente por objetivo: Alcanzar cierta cantidad de minutos en actividad por dia, kilómetros recorridos y pasos diarios. Se pueden configurar alarmas que recuerden que llevamos una hora sin movernos, y nos invitan a estirar las piernas. Todas las semanas juego una batalla de fitness silenciosa contra mi misma, alcanzando aumentar un poquito más mis objetivos diarios y tomando conciencia sobre mi sedentarismo o el ejercicio que hago diariamente.

Las promesas para estar saludable siempre están presentes al comenzar el año, pero los gadgets deportivos o las apps de ejercicio por sí solas no ayudan a cumplirlas si no nos ponemos realmente en movimiento.

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