¡No se duerma! Los curiosos carteles en la Ruta del Desierto

En La Pampa, los 205 km de la ruta provincial 20 están lleno de sorpresas... con todas las letras
En La Pampa, los 205 km de la ruta provincial 20 están lleno de sorpresas... con todas las letras Crédito: L. Maninjau
Daniel Flores
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4 de febrero de 2018  

¡No volantee!

El mensaje en el cartel azul junto a la ruta provincial 20, en La Pampa, es tan poco habitual que al pasar a cierta velocidad uno duda si leyó bien.

A los pocos kilómetros hay otro: No se duerma. Pare y descanse.

La señalética vial en este camino es algo particular, acorde con un recorrido poco común. Se llama oficialmente Conquista del Desierto y se lo conoce también como Ruta del Desierto: 205 kilómetros entre los pueblos de Chacharramendi y 25 de Mayo. Un trayecto habitual para quienes viven en esas localidades, claro, pero también para muchos turistas que viajan en auto de Buenos Aires a la Patagonia.

Un buen consejo en la banquina
Un buen consejo en la banquina

La 20 atraviesa en una línea casi completamente recta uno de los sectores más áridos de La Pampa. Poco más de 200 kilómetros casi sin otras poblaciones, sin estaciones de servicio, sin más que algún rancho abandonado, molinos muertos, arbustos secos y algún caldén, el árbol a prueba de sequías y suelos arenosos presente en el escudo de la provincia de La Pampa.

Recta peligrosa

Aunque el asfalto actualmente se encuentra en buen estado, es históricamente una de las rutas más peligrosas de la provincia, en la que el año último fallecieron 12 personas. Los accidentes más frecuentes son los vuelcos al morder la banquina en instantes de distracción o sueño causados en parte por un trazado monótono. Mientras que en ciertos caminos lo peligroso son las curvas, en la 20 el problema es la recta.

Una zona especialmente árida y una ruta recta, pero difícil, en La Pampa
Una zona especialmente árida y una ruta recta, pero difícil, en La Pampa

De allí que algunos años atrás se haya tomado la iniciativa de colocar estos carteles tan poco ortodoxos para prevenir a los conductores, como los mencionados antes y como otro que indica: Pare y repóngase de la fatiga del camino.

Años atrás, con el mismo objetivo, se habían dispuesto también coches destrozados junto a la banquina y sobre unos pedestales de hierro, como monumentos a la tragedia, a manera de advertencia bastante explícita, con otros carteles de leyendas como Se durmió y volcó o Que no le pase lo mismo. Esas carrocerías ya no están a la vista, aunque sí se distinguen algunas más disimuladas entre el ralo pastizal posbanquina, más cerca de los alambrados rurales.

Mucho calor

Cada tanto se divisa, eso sí, un reparo con algo de sombra y una bomba de agua, alguna vez planeada para asistir a los viajeros en este desierto, hoy tan inerte como el resto del paisaje. Casi todo es desolación en estos 205 kilómetros. Durante el verano, cuando más automovilistas circulan por la Ruta del Desierto, normalmente ya con muchos kilómetros manejados en el día, la temperatura puede alcanzar los 45 grados.

Por sus rasgos más curiosos, la Conquista del Desierto puede ser un punto alto del viaje Buenos Aires-Bariloche, por ejemplo. Siempre que se tome la prevención de encararlo con el tanque lleno y los sentidos bien despiertos.

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