Los abogados del Estado no acusaron a Mullen y Barbaccia

Garavano favoreció a los exfiscales de la causa
Hernán Cappiello
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2 de febrero de 2018  

Los alegatos en el juicio oral y público que se le sigue al expresidente Carlos Menem y al exjuez Juan Galeano acusados de encubrimiento en la causa AMIA dejaron a la luz ayer una crisis en el Gobierno frente a este proceso.

El radical Mario Cimadevilla, titular de la Unidad AMIA que depende del Ministerio de Justicia, quiso pedir que en el juicio sean condenados los exfiscales Eamón Mullen y José Barbaccia. Pero a última hora, el ministro de Justicia, Germán Garavano, desautorizó la decisión de Cimadevilla, le recordó que él tiene facultades para decidir en los juicios donde el Estado es querellante y ordenó que intervengan los abogados que habían entendido que se debía pedir la absolución de los exfiscales Mullen y Barbaccia. Y así ocurrió en la audiencia de ayer; el abogado José Console, en representación del Gobierno, no acusó a los exfiscales.

Esto en nada cambia el fondo del asunto: la fiscalía ya había pedido en este juicio que Mullen y Barbaccia sean condenados a ocho años de prisión, que Galeano sea condenado a 13 años de cárcel y que Menem reciba una pena de 4 años de prisión.

El cambio de postura del Gobierno en el juicio fue denunciado por Memoria Activa como una actividad de Cambiemos orientada a encubrir: "¿Nos sorprende? No. Hace rato que denunciamos tanto los vínculos del Gobierno con alguno de los imputados, como Garavano con Barbaccia y Avruj con (Rubén) Beraja, y vimos pasar por la sala de audiencias a asesores del ministro de Justicia que se abrazan con los exfiscales Mullen y Barbaccia", afirmó Memoria Activa.

En el Gobierno dieron otra versión sobre la controversia. Dijeron que desde hace semanas le vienen pidiendo a Cimadevilla que les adelante los lineamientos de los alegatos y que no recibieron respuesta.

Sostuvieron en el Ministerio de Justicia que las normas obligan a que los alegatos deben tener la conformidad del ministro. Incluso hubo un dictamen de jurídicos que así lo sostuvo.

Pero Cimadevilla entendió que tenía autonomía. Hay tres abogados de la Unidad AMIA, designados por Cimadevilla, que se desempeñaban en el juicio como querellantes. Enrique Ventos por un lado y José Console y Luis Ortea por otro que enviaron sus proyectos de alegato a Cimadevilla, pero no obtuvieron respuesta. Hasta que a principios de esta semana Cimadevilla convocó a todos y les indicó que iban a seguir los criterios de la fiscalía.

Así, el secretario de Justicia Santiago Otamendi le envió a Cimadevilla una nota en la que le señaló que Garavano había decidido revocar el poder al abogado Ventos y que actuara Console de Filipo "para intervenir con la línea alegatoria consensuada con la mayoría de los abogados que han intervenido, apreciado y valorado las pruebas del juicio". Cimadevilla anoche no contestó las consultas.

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