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Muxes, el tercer género que conforma el 6% de un pueblo en México

Felina, integrante del colectivo artístico muxe Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro del distrito oaxaqueño de Juchitán, México
Felina, integrante del colectivo artístico muxe Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro del distrito oaxaqueño de Juchitán, México Crédito: Facebook
Daniela Chueke Perles
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14 de marzo de 2018  • 13:13

La sociedad y el gobierno de Oaxaca, en México, se enorgullecen por tener un pueblo donde la aceptación de la diversidad se vive y se ejerce cada día.

Esto ocurre más precisamente en Juchitán, uno de los cinco distritos del Istmo de Tehuantepec, donde subsiste la tradición cultural y el idioma de la antigua civilización zapoteca, entre cuyas costumbres se encuentra la de las personas "muxes".

El tercer género zapoteca

Las "muxes" son personas nacidas con cuerpos de caracteres masculinos que no se identifican como varones sino como un tercer género más cercano al de mujer, pero que no busca asemejarse ni ser reconocido como tal. Son simplemente muxes, reconocidas como tales y con roles aceptados y valorados en la comunidad.

Lo curioso, en este caso, es que no se trata de un logro que pueda atribuirse a las luchas actuales por los derechos de género , sino que es un modo de vida, gestado a lo largo de los siglos y heredado desde épocas precolombinas.

"No es ser gay, no es ser homosexual, no es ser otro rol. Ser muxe es ser muxe", afirma Elvis Carolina, muxe entrevistada en un documental realizado por el director Shaul Schwarz para The Guardian.

El 6% de la población de Juchitán está compuesta por muxes, según el libro I S T M O: Historia, tradiciones, mitos y leyendas, de Gonzalo Lara López. El término según algunas versiones, sería una adaptación en una versión zapoteca de la palabra mujer del castellano. Algunos muxes se visten de mujer y asumen las tareas asignadas a las mujeres en la comunidad zapoteca: cocinan, bordan, usan vestidos -los coloridos e imponentes tehuanes bordados, típicos de la región- y se relacionan sexualmente con hombres en mayor medida.

Originalmente, no son travestis ni transexuales, son un tercer género que identifica a personas nacidas con sexo masculino que asumen roles femeninos en cualquiera de los ámbitos: social, sexual y/o personal. Es otro género aceptado, además del masculino y el femenino. Prefieren ser y suelen ser tratados como mujer, en general, y tienen un papel importante en la cultura zapoteca.

En esta cultura cada género mantiene desde siglos atrás, un rol específico y la figura de la mujer, es tan determinante en la transmisión de los valores culturales que algunos antropólogos llegaron a considerarla un matriarcado por el protagonismo económico y social de las mujeres zapotecas, destacadas históricamente como comerciantes con autonomía económica y protagonistas esenciales del sistema de fiestas comunitario.

Después del terremoto que afectó a Juchitán y toda la zona de Oaxaca, el pasado septiembre de 2017 las muxes se pusieron al frente de las reconstrucciones y todavía siguen trabajando para recomponer las pérdidas de muchas viviendas y lugares de trabajo.

¿Paraíso queer?

"Sus formas voluminosas, el porte altivo, la actitud entre gracia y orgullo, la majestuosidad del traje regional que ha inspirado a muchos artistas, fotógrafos y escritores mexicanos y extranjeros, al punto que en el imaginario nacional -y a veces también académico- se ha hablado de 'matriarcado'", observan las antropólogas españolas de la Universidad de Vigo, Marinella Miano y Águeda Gómez Suárez en su ponencia "Géneros, sexualidad y etnia vs globalización. El caso de los muxe entre los zapotecos del Istmo".

Por extensión, las muxes son vistas en este sentido de mujer fuerte e influyente en la sociedad. En algunos casos, los más excepcionales, algunos hombres son criados como muxes en su infancia pero en su adultez eligen adoptar una identidad de varón y casarse con una mujer y tener hijos.

A diferencia de lo que ocurre en el mundo moderno, en el zapoteco no existe - o no existía hasta nuestros días, cuando las problemáticas LGTB y la homofobia globalizadas empezaron a llegar a la región- un estigma que margine a los hombres homosexuales. Según Miano y Gómez "su visibilidad y presencia se percibe como un estatus de privilegio si lo comparamos a la mayoría de las situaciones conocidas en México, al punto de crear el imaginario de Juchitán como 'paraíso queer', parecido al caso del 'matriarcado'".

En diálogo vía mail con LA NACION, el profesor Adrián Alfredo Flores Ezeta, posgraduado en estudios mesoamericanos por la Universidad Nacional de México (UNAM), expresó que, a su entender, cambiaron los modos en que este grupo se socializa en nuestros días con respecto al pasado.

"Los modos en que socializan los muxes actualmente son tan comunes como los que pudiera tener cualquier otra persona, sin embargo, existe un cierto lenguaje o código que se comprende únicamente entre los propios muxes que les permite buscar entre ellos mismos, apoyo y resguardo de ciertas agresiones así como de una búsqueda de experiencias en común mediante el compañerismo y acompañamiento", señala Flores Ezeta.

Asimismo insiste en remarcar la particularidad de este grupo que lo hace distinto y particular. "No creo que se les pueda encuadrar dentro de las categorías trans, travesti, o en alguna otra similar dentro del espectro LGBTTTIQ conocido. Lo anterior, porque implica aspectos de corte regional con implicaciones locales que sólo se hallan presentes en el Istmo de Tehuantepec". subraya.

Entre estos aspectos deben considerarse la lengua, el zapoteco del Istmo que opera como una especie de pegamento entre la modernidad y la tradición dentro del mundo globalizado.

El experto señala asimismo que en la actualidad se vive una realidad alterna en el Istmo de Tehuantepec, donde existen una buena cantidad de organizaciones civiles dentro del municipio de Juchitán que buscan apoyar a las muxes, así como a otras minorías violentadas a través de persecuciones, homicidios y acoso permanente. Estos datos pueden ser corroborados en diarios locales que dan cuenta de estas agresiones consecutivas a estas poblaciones.

Sin embargo también coexiste "cierta tolerancia y aceptación dentro de algunos sectores de la población hacia las muxes, que pueden llevar a cabo acciones productivas para ellos mismos y sus familias principalmente", concluye el especialista.

Quiénes son las muxes más famosas: artistas y activistas

Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro
Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro Crédito: Facebook / Autenticas Intrépidas Buscadoras del Peligro

Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro. Durante las llamadas "velas", las fiestas tradicionales del Istmo, que se celebran con desfiles y espectáculos callejeros, dedicadas a distintos santos como San Vicente Ferrer o San Antonio, las muxes ganaron un protagonismo indiscutido: cada noviembre celebran en noviembre su propia Vela de las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, que atrae a visitantes de todas partes del mundo, entre muchos colectivos LGTB que creen hallar en esta tradición un paralelismo con la marcha del Orgullo Gay.

Amaranta Gómez Regalado, antropóloga y activista por los derechos trans y otras causas sociales
Amaranta Gómez Regalado, antropóloga y activista por los derechos trans y otras causas sociales Crédito: Flickr

Amaranta Gómez Regalado, antropóloga social. Es reconocida por su intensa labor como activista social en la prevención del VIH y una embajadora de la identidad muxe en el mundo. Visitó Argentina en distintas oportunidades y generó lazos políticos y de amistad con la histórica militante Lohana Berkins - fallecida en febrero de 2016 - y con la activista trans Diana Sacayán, asesinada en octubre del 2015. Amaranta obtuvo el título de Antropóloga en la Universidad de Veracruz, y fue la primera muxe en ingresar a una casa de altos estudios en su país. En su última visita a la Argentina para expuso en diversas conferencias acerca de los cruces de la cuestión indígena y la identidad en la cultura muxe en los que propuso alejarse de las prácticas expulsivas de las comunidades occidentales y llamó a sumar cuerpos y voluntades en las luchas por los derechos.

"Mucho se había estudiado desde la antropología, la sociología y los medios de comunicación, la tradición, la lengua, la identidad misma de la comunidad muxe, sus festividades, la vestimenta, la comida, el folclore. Pero poco se había abordado la esfera de lo íntimo, y en eso coincidíamos con Lohana Berkins cuando decíamos que nunca se abordaba a la comunidad trans desde su intimidad", expresó en ocasión de su última visita al país en 2016 una entrevista en el portal rosarino Enredando.

Lady Tacos de Canasta, vendedora callejera
Lady Tacos de Canasta, vendedora callejera Crédito: Twitter / @ladytacosdecana

Lady Tacos de Canasta, vendedora callejera. Oriunda de Oaxaca, Francisco Marven, más conocida como Lady Tacos de Canasta, se instaló hace años en el sur de la ciudad de México. Trabaja como vendedora ambulante, en las calles de la cuidad, que recorre en su bicicleta azul, mientras anuncia "¡Tacos, los tacos de canasta, tacos!", este plato típico -un arrollado de carne y verduras- ataviada con un traje tehuano típico y unas largas trenzas negras.

Su presencia activa en las redes sociales, y la viralización de varios videos en los que muestra sus frecuentes enfrentamientos con la policía por los permisos para vender en las calles, situaciones que no suelen estar exentas de actitudes discriminatorias -como llamarla "señor", cuando ella claramente se define y muestra como mujer- la convirtieron en una figura pública y a apariciones en programas de televisión.

Lukas Avendaño, artista muxe
Lukas Avendaño, artista muxe Crédito: Facebook

Lukas Avendaño, antropóloga y artista escénica. A través de su arte, según declaró al Diario de Xalapa, busca "evidenciar las contradicciones y fallas del sistema que genera cuerpos contenidos, cuerpos violentados con cada vez más alto grado de dolor e infelicidad", un dolor que cada día se presenta más descarado, descarnado, premeditado y alevoso. Su obra más reciente, presentada en noviembre, fue No soy persona, soy mariposa y se presentó en el Festival de Danza Extrema, la cual presentó en México, Canadá y Suiza.

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