Carnaval de Oruro: Bolivia se prepara para su fiesta más convocante

Los desfiles se apropian de las calles de Oruro durante el carnaval. Nacho Calonge
Los desfiles se apropian de las calles de Oruro durante el carnaval. Nacho Calonge
Inés Ramírez Bosco
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2 de febrero de 2018  • 18:32

Lejos está de la "cidade maravilhosa". Sin embargo, Oruro, fundada en 1606, es la capital folklórica de Bolivia y comparte con Río de Janeiro uno de los carnavales más atractivos de Latinoamérica. Se trata del evento cultural más importante del país, declarado en 2001 Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO.

Son entre tres y diez días de euforia y color, que alcanzan para paliar el resto de un año de trabajo gris en las minas de estaño, plomo, antimonio y plata. La edición 2018 se extenderá del 3 al 13 de febrero, aunque los días más importantes son el 10, 11, 12 y 13. Unas semanas antes empiezan los llamados "convites", una serie de festejos que anticipan el gran evento.

En la fiesta conviven la Virgen, la Pachamama, el diablo y un profundo arraigo a las tradiciones. La ciudad se envuelve en un frenesí del que participan 250 mil visitantes, enfervorizados por la música y la chicha, el aguardiente fermentado de maíz cuyos orígenes son tan antiguos como las comunidades indígenas que aquí sobreviven: los Urus, los Uru Muratos y los Uru Chipayas.

Las comparsas y las danzas

Las cholas participan activamente de la fiesta, bailando a destajo todo el día.
Las cholas participan activamente de la fiesta, bailando a destajo todo el día.

Los 48 grupos afiliados a la Asociación de Conjuntos Folclóricos de Oruro (ACFO), a los que se suman los del interior del país, representan diferentes danzas, cada una con su banda. La comparsa más antigua es la Gran Tradicional Auténtica Diablada Oruro, fundada en 1904. Hay 18 especialidades de danzas a través de las cuales se puede entender gran parte de la cultura y la historia del altiplano. La más popular es la Diablada o danza de los diablos. Este baile simboliza desde su comienzo la lucha del bien contra el mal. Los diablos avanzan en dos columnas encarnando a los siete pecados capitales. Adelante, en medio de cóndores y osos, aparece el Arcángel Miguel cubierto con ropas celestiales que, sosteniendo su escudo y su espada, logra que el diablo se entregue a la Virgen. Tras él marchan Lucifer, la diabla China Supay, la mujer del diablo, y Satanás.

Otra danza popular es la Morenada, cuyos bailarines usan máscaras de negros y se mofan de las danzas de los blancos. La de los Tobas reivindica el valor de una de las tribus que ni los collas ni los españoles pudieron conquistar, y Doctorcitos es una danza que satiriza la figura del abogado altoperuano.

Día a día, las citas obligadas

Las máscaras son características del Carnaval de Oruro. Nacho Calonge
Las máscaras son características del Carnaval de Oruro. Nacho Calonge

La fiesta comienza el sábado, 40 días antes de la Pascua, con los casi seis kilómetros de peregrinación hasta el Santuario de Socavón, en honor de la Virgen del mismo nombre. Hay varias leyendas que explican el papel que hoy tiene la Virgen de la Candelaria -conocida por los locales como la Virgen de Socavón- en la celebración. Esta figura fue incorporada por los españoles que buscaban reemplazar los rituales del folklore local. Una de las leyendas dice que apareció sobre el cuerpo inerte de un ladrón que se refugiaba en uno de los socavones del cerro Pie de Gallo, en el que se encuentra el santuario. Otra historia cuenta que, al ser apuñalado el ladrón, la Virgen lo socorrió y le salvó la vida. Lo cierto es que desde 1789, resolvieron reverenciarla durante tres días al año, uniendo este culto con los ritos locales.

El domingo al alba, músicos, bailarines y visitantes saludan a la Virgen en su templo. El tercer día, el lunes, es el día del Diablo y del Moreno, en el que se ofrecen misas y demostraciones coreográficas en la Avenida Cívica y en la Plaza Principal. Cuando cae la tarde los danzarines emprenden la "cacharpaya", que es la despedida hasta el año siguiente.

El Carnaval de Oruro convoca a los pobladores de localidades de todo el territorio boliviano. Nacho Calonge
El Carnaval de Oruro convoca a los pobladores de localidades de todo el territorio boliviano. Nacho Calonge

El martes posterior al carnaval, justo antes del Miércoles de Ceniza, se realiza la tradicional challa de los bienes en los hogares y comercios de Oruro. Este rito simboliza la devolución y gratitud de las personas a la Pachamama por las bendiciones recibidas. Esta ofrenda debe ser abundante, colorida y dulce.

Sobre la mesa en la que se prepara el ritual, tradicionalmente no pueden faltar: un elemento grande que represente la casa, globos y serpentinas para adornar, confites, pétalos de flores, vegetales, un feto de llama y vino para calmar la sed de la Madre Tierra. Challar significa "rociar". Así, una vez que la ofrenda está lista, se cubre con alcohol y se prende fuego. Al terminar la quema, puede leerse la suerte a través de las cenizas que quedaron: si son blancas, indican señal de buen augurio y habrá que enterrarlas en algún rincón de la casa, en una maceta o guardarlas en un armario; si son negras, en cambio, habrá que tirarlas para que la mala suerte no se quede en la casa. Para terminar la ceremonia, se brinda con cerveza y se acompaña con un abundante plato de comida.

Las máscaras son características del Carnaval de Oruro. Nacho Calonge
Las máscaras son características del Carnaval de Oruro. Nacho Calonge

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