Tropezar varias veces con la misma piedra

Ramiro Ferrando
Ramiro Ferrando PARA LA NACION
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3 de febrero de 2018  

Mas interesante que la "dieta del momento", es detenerse a pensar por qué motivo sigue habiendo un público dispuesto a seguirlas. No me refiero a la necesidad o al deseo de bajar de peso, sino a la idea de tomar una decisión que ha demostrado, sistemáticamente, no dar buenos resultados.

¿Por qué asumir una actitud claramente insostenible para algo tan duradero y permanente en la vida como es el acto de comer? Tratando de explicarme esto, decidí tomar un camino... lateral.

Comprender la mente humana no es tarea simple. En el año 1972, dos psicólogos israelíes, Daniel Kahneman y Amos Tarkovsky, acuñaron una noción innovadora en el mundo de la psicología: la de los sesgos cognitivos.

En 2002, como reconocimiento a sus aportes al conocimiento humano, Kahneman recibió el Premio Nobel de Economía. Es que, a pesar de hacerlo desde una ciencia diferente, gran parte de su trabajo con Tarkovsky (muerto en 2002) sirvió de piedra fundacional para un nuevo campo conocido hoy como "economía del comportamiento".

Los sesgos cognitivos comprenden una serie de patrones sistemáticos en el procesamiento y la toma de decisiones que se caracterizan por tener un gran viso de irracionalidad. Por decirlo de alguna manera, desafían la lógica. Es en este campo donde se me ocurrió buscar puntos de encuentro, y si bien lo siguiente no es más que un ensayo en busca de respuestas, algunos de estos sesgos parecen tener una historia que contar dentro del mundo de las dietas de "moda":

  • Sesgo del superviviente: vemos el éxito y omitimos el fracaso. Es probable que haya 100 personas a las que la dieta X no les funcionó, pero nos quedamos con un caso que sí tuvo buenos resultados.
  • Efecto "novedad": lo nuevo parece ser muy atractivo y tendemos a sobrevalorarlo en comparación con la ya conocido. "Esta dieta nueva es diferente a todas las anteriores" (es interesante decir que así comienzan casi todos los libros de dieta).
  • Descuento hiperbólico: las recompensas a corto plazo son mucho más tentadoras que otras, incluso mayores, en el largo plazo. Pocos cambiarían sus hábitos alimentarios en noviembre para ver resultados positivos en abril: "playa mata racionalidad".
  • Ilusión de control: las personas tienden a sobrestimar su poder de autocontrol. Es particularmente fácil comprometerse en el presente a esfuerzos futuros, pero cuando llega el momento de la verdad, esto es mucho más complicado.
  • Efecto "arrastre": tendencia a creer que, si muchas personas hacen algo, debe ser porque funciona. Además, actriz famosa 1, cantante famoso 2 y youtuber 3 la están siguiendo.
  • "Wishful thinking" o pensamiento ilusorio: dieta 1, 2 y 3 no funcionaron en el pasado. Pero esta vez, con la dieta 4, todo será diferente.

Dos cosas tengo en claro que seguirán existiendo. Por un lado, el deseo de las personas de bajar de peso rápidamente y, por otro, quien aproveche esa situación creando la "dieta del momento". Caer en ella dependerá, tal vez, de ser conscientes de la irracionalidad de nuestras expectativas para no dejarnos engañar, y de la irracionalidad de nuestros procesos decisorios para no engañarnos a nosotros mismos.

El autor es licenciado en Nutrición, máster en Nutrigenómica y Nutrición Personalizada y posee un doctorado en Nutrición. Es también autor del blog www.piensoluegocomo.com

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