Mataron a un tío de la Chipi, novia del líder de una banda que desató una guerra

Jorge Selerpe fue acribillado en la puerta de su casa junto con un amigo; su sobrina y la pareja de ella, Alan Funes, están detenidos por un homicidio vinculado con su disputa territorial con el clan Caminos
Jorge Selerpe fue acribillado en la puerta de su casa junto con un amigo; su sobrina y la pareja de ella, Alan Funes, están detenidos por un homicidio vinculado con su disputa territorial con el clan Caminos Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Germán de los Santos
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5 de febrero de 2018  

ROSARIO.- Una casa de la zona sudoeste de esta ciudad fue escenario de un doble crimen con sello mafioso. Uno de los asesinados fue Jorge Selerpe, tío de Jorgelina, alias Chipi, recientemente detenida junto a su novio, Alan Funes, ambos acusados de un homicidio y de integrar una banda que derramó violencia y sangre durante las últimas semanas.

En la Justicia y en el gobierno santafesinos hacen responsable a esta pareja del recrudecimiento de la violencia, que ya se cobró 22 muertes en lo que va del año. En aquella vivienda de Fragata Sarmiento al 3300, además de Selerpe fue asesinado Dante Gago, que recibió varios tiros cuando estaba en la vereda y trató de resistir el ataque de dos hombres que bajaron de una moto y comenzaron a disparar. Según los primeros peritajes, en la escena del crimen se encontraron más de 30 vainas servidas de calibre 9 milímetros.

Un tercer crimen se produjo el sábado a la noche, cuando Pablo Pereyra, de 45 años, fue asesinado de un disparo en el tórax en la zona norte rosarina. Le robaron la moto, pero igualmente los investigadores creen que fue víctima de un ajuste de cuentas. Pereyra murió horas después en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA).

La Chipi Selerpe carga ya con varios muertos en su familia. Su abuelo Domingo fue asesinado en 2010, luego de haber instalado una de las primeras cocinas de cocaína de Rosario. Ayer fue asesinado su tío, Jorge, de 45 años. Los investigadores señalan que este nuevo asesinato tiene que ver con la trama de violencia que estalló en enero por una nueva disputa territorial por la venta de estupefacientes.

La familia Selerpe está relacionada con la venta de cocaína y de marihuana y vinculada a otros delitos -como asaltos y entraderas- desde hace más de 20 años. También fue blanco de sucesivos ataques a balazos la última década, cuando comenzaron a proliferar las cocinas de cocaína y los búnkeres de venta de estupefacientes al por menor.

Jorgelina y su novio, Alan, fueron imputados el 25 de enero pasado por el asesinato de Marcela Díaz, hermana de Rubén Segovia, alias Tubi, uno de los cabecillas de la banda contraria, de los Caminos, una organización narco ligada a la barra brava de Newell's que se bate con los Funes en las calles del barrio La Tablada, escenario donde los asesinatos recrudecieron en diciembre y enero pasados. Solo en una torre del Fonavi, la de la calle Lola Mora, se produjeron diez homicidios el último año.

Venganzas

A Selerpe y a Funes los acusaron de disparar con una ametralladora a la hermana de Tubi cuando iba en moto con su novio, Nahuel G., quien también sufrió impactos de bala y se transformó en un testigo clave del ataque ocurrido el 14 de enero pasado en Lejarza al 5600. En la audiencia en los tribunales de esta ciudad, la Chipi desafió a los fiscales y a los periodistas que cubrían el caso: sacó la lengua cuando desfilaba esposada por los pasillos.

Se cree que el homicidio de Díaz fue parte de la venganza de Funes por el asesinato de su hermano Ulises, a quien mataron en la puerta de su casa dos sicarios una semana antes.

Funes estuvo prófugo tres semanas luego de que, el 1º de enero pasado, festejó el fin de año disparando al aire con una ametralladora FMK3. Fue filmado y las imágenes se viralizaron en las redes sociales. El joven, de 19 años, estaba con prisión domiciliaria en la casa de su abuela por un crimen que habría cometido a los 17, en 2016, para vengar la muerte de su madre.

El 1º de mayo de ese año Alan se adentró en el pasillo de casas precarias de Ayacucho al 4300, apuntó su mirada y la 9 milímetros contra Julio "Pupi" Solano y lo acribilló. Antes de matarlo alcanzó a decirle que su muerte tenía una razón: vengar el crimen de su madre. Solano murió en el acto, en ese pasillo ancho en cuya entrada hay una enorme palmera que se trenza con la maraña de cables de las conexiones ilegales.

Meses después, Alan fue detenido y enviado al Instituto de Rehabilitación del Adolescente (IRAR). La causa judicial tuvo idas y venidas en el Juzgado de Menores Nº 3, con recurrentes pedidos de nulidad de los defensores, hasta que acordaron con la fiscalía en octubre pasado que el acusado fuera enviado a la casa de su abuela en La Tablada.

Alexis Caminos, principal enemigo de Alan y Lautaro -y contemporáneo suyo-, fue acusado del asesinato de la madre de los Funes y de Claudio Fernández, muerto de 11 balazos en el barrio Municipal.

Alexis era menor cuando cometió el crimen. El Juzgado de Menores enfrentó varias nulidades del abogado Marcos Cella -quien estuvo preso, como partícipe secundario de un asesinato- hasta que la Cámara Penal confirmó el procesamiento de Caminos recién en marzo de 2016. Actualmente está preso en la cárcel de Coronda.

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