Viajeterapia: para poner tu mente en modo avión

Porque, a veces, hay que subirse a un avión para lograr una buena conexión interior

6 de febrero de 2018  • 00:00

La realidad es que un viaje no es una fórmula mágica: no te va a transformar si no hay a lgo en vos que se transforme primero o que esté dispuesto a hacerlo. Para que un viaje sane, antes tenés que empezar a sanarte por dentro. Un nuevo destino puede convertirse en el escenario más amable para esa transformación interna: lo importante es que tomes ese lugar como un aliado en tu proceso de cambio y no como una vía de escape.

Viví el viaje como un proceso

Quizá te separaste de tu pareja de toda la vida, no estás feliz con tu trabajo o estás atravesando un duelo y necesitás frenar, ponerte en modo avión (¡literal!) y conectarte con vos misma. Para empezar ese viaje interior, lo primero que tenés que hacer es definir qué de lo que te está angustiando depende de vos y tomarlo como un desafío para empezar a pulirlo y vivirlo como un proceso. Cuando encarás un viaje como una herramienta más dentro de ese proceso, automáticamente experimentás un cambio de actitud. Ese clic en tu cabeza es el que va a ayudarte a dar el volantazo necesario hacia tu mejor versión. De esta manera, el viaje se transforma en un proceso de (re)descubrimiento personal, sin prejuicios ni expectativas ajenas ni las miradas que cargabas antes de despegar.

Creá tu propia pista de aterrizaje

Un viaje siempre es terapéutico : la terapia tradicional es un proceso de búsqueda personal, en un espacio neutral y libre de prejuicios, que te ayuda a descubrirte y a mejorar tu vida. Y los viajes te hacen salir a descubrir (¡y descubrirte!) en un escenario nuevo, ¡tu propia pista de aterrizaje!

La clave está en no buscar ese bienestar solamente afuera porque corrés el riesgo de volver a tu vida diaria y encontrarte de nuevo con el malestar o esa sensación de que “todo sigue igual”. Tenés que aprovechar el envión de ese nuevo despegue y estar dispuesta a cambiar, si no, ¡nada cambia!

Animate a ser la piloto de tu vida

Un viaje no va a hacer que los problemas desaparezcan. Pero sí te va a ayudar a atravesar esa crisis, a enfrentarla y no escaparte, a tener otra perspectiva de las cosas, a verlas de lejos y entenderlas de otra manera.

Cuando salís de viaje, te alejás de las miradas de afuera y comenzás a darte cuenta de que no tenés que satisfacer exigencias ajenas, sino que las que realmente importan son las propias. Así, paso a paso y sin forzarlo, comienza el verdadero viaje con vos misma. Ya sea con un pie en el avión, durante la aventura o cuando volvés a tu casa, empezás a sanarte y a descubrir el verdadero sentido de tu viaje.

Los mejores aliados para tu viaje interior (¡mientras viajás!)

Literatura viajera

Por Aniko Villalba *

“En el camino de vuelta a Coquimbo, (...) pensé en que hay lugares donde lo que importa es situarse de manera física y mental en esa latitud, permitir que el tiempo real y el interno se alineen y vivir el presente. Y mientras el colectivo avanzaba por la tierra y los pueblos se achicaban en la ventana, fui consciente de que estaba en un momento único, viajando por un camino que nunca más volvería a transitar, y me dije: ‘Estás acá, sos acá’, y tomé ese momento de presente absoluto como una de las claves de la viajo-terapia”.

* El síndrome de París es el segundo libro de viajes de Aniko Villalba, escritora, fotógrafa y autora del blog Viajando por Ahí.

BENEFICIOS

Usá nuestro Project Planner 2018 como diario de viaje

¿Cómo fue para vos?

Lupe Casais. 30 años, Coordinadora de experiencias

“Sin planes previos ni ahorros, decidí irme sola a vivir un tiempo a París. El viaje me brindó herramientas, y la principal fue la capacidad de adaptación. Con la mente liberada y recargada de energías, volví a Buenos Aires y decidí cambiar mi rumbo profesional”.

Milagro Pereyra Iraola. 28 años, Psicóloga

“Me fui a Kenia para encontrarme con lo más lindo y lo más aterrador que tiene el viajar: mi ‘yo’ sola. Me encontré con mi ‘yo’ más valiente y aventurera. Eso me ayudó a reconciliarme con mi pasado y aceptar con amor el día a día y lo que vendrá”.

Josefina Bazterrica. 27 años, Licenciada en Comunicación

“Después de vivir un año en Dinamarca, me encontré con nuevos cuestionamientos, desafíos y mucha incertidumbre. De vuelta en Buenos Aires, comencé a procesar las experiencias de ese viaje y a trabajar las etapas inconclusas de mi búsqueda personal”.

Expertas consultadas : Licenciada Gabriela Müller. Psicóloga y exploradora constante. ma.gabriela.muller@gmail.com . Licenciada Iara Trujillo. Master coach & psicóloga. Cofundadora de Estación ID, que acompaña los procesos de cambios personales. info@estacionid.com / www.estacionid.com . Aniko Villalba : escritora, fotógrafa y bloguera. Da talleres de escritura, creatividad y documentación. También te mostramos Viajes espirituales: 3 opciones que te van a tentar y 10 maneras de hacer nuevos amigos cuando te vas de viaje

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