0

¿La inteligencia artificial es una realidad virtuosa?

La teoría de la "singularidad" propone que con el tiempo el cerebro humano se mezclará con la tecnología y dará como resultado un tipo de superinteligencia que superará cualquier cosa que se haya experimentado con anterioridad
La teoría de la "singularidad" propone que con el tiempo el cerebro humano se mezclará con la tecnología y dará como resultado un tipo de superinteligencia que superará cualquier cosa que se haya experimentado con anterioridad Crédito: Isaac Lawrence/AFP/Getty Images
0
5 de febrero de 2018  • 12:15

Por medio de la tecnología avanzada, los humanos se están volviendo más inteligentes y están viviendo más tiempo. Del mismo modo, el aprendizaje automático, la inteligencia artificial y la realidad virtual se están convirtiendo en parte del léxico mundial. Ray Kurzweil, el futurista director de ingeniería de Google , quien encabeza un equipo que desarrolla inteligencia automática y comprensión del lenguaje natural, se reunió con Andrew Ross Sorkin, un columnista de The New York Times, en el Global Leaders' Collective, evento convocado por The New York Times que se celebró en Washington , D.C., en noviembre de 2016. Discutieron sobre la inteligencia artificial y sus críticos, la sustentabilidad de la población y de qué forma en poco tiempo podremos ser capaces de conectar nuestros cerebros a la nube. A continuación presentamos una versión editada y resumida de su conversación.

Andrew Ross Sorkin: Hablas de la idea de la inmortalidad física y de que será posible lograrla para 2045. ¿Podrías explicarlo?

Ray Kurzweil: Nunca seré capaz de decir que he vivido para siempre porque no existe el "para siempre", pero hablaré acerca de los tres puentes hacia la prolongación radical de la vida.

El primer puente es lo que puedes hacer ahora para estar sano, a la antigua, con lo cual podrás acceder al puente número dos. Una idea clave es que la tecnología de la información progresa de forma exponencial, y la salud y la medicina son tecnologías de la información en la actualidad. Por ejemplo, ahora se puede reparar un corazón roto (aún no a causa del romance, eso tomará una serie de desarrollos en realidad virtual). Actualmente, podemos arreglar los corazones dañados de los sobrevivientes de infartos reprogramando las células madres adultas. Estamos regenerando órganos, instalándolos exitosamente con el ADN del propio paciente en animales, y pronto seremos capaces de hacerlo en humanos. Lo que ahora es un goteo lo más probable es que sea una inundación dentro de 10 años. Ese es el puente número dos.

Este nos llevará al puente tres, donde los nanorrobots médicos -pequeños robots computarizados del tamaño de células sanguíneas- básicamente terminarán el trabajo del sistema inmunológico. Tenemos células sanguíneas, nuestros linfocitos T, que nos mantienen sanos, pero evolucionaron [cuando] a la especie humana no le interesaba que viviéramos mucho tiempo. Por ejemplo, no reconocen el cáncer, porque nos pasa en una edad más avanzada. Podemos terminar el trabajo de los linfocitos T con estos nanorrobots médicos. Hay diseños detallados de cómo combatir todas las enfermedades una vez que tengamos estos dispositivos. Este avance ronda el año 2030.

Finalmente, nos fusionaremos con la inteligencia artificial.

Ray Kurzweil, el futurista director de ingeniería de Google, discute el futuro de la inteligencia humana con Andrew Ross Sorkin, un columnista de The New York Times, en el Global Leaders' Collective
Ray Kurzweil, el futurista director de ingeniería de Google, discute el futuro de la inteligencia humana con Andrew Ross Sorkin, un columnista de The New York Times, en el Global Leaders' Collective Crédito: Mike Cohen para The New York Times

Andrew Ross Sorkin: La "singularidad". Parte del futuro, por lo menos en tu mente, es algo conocido como la singularidad.

Ray Kurzweil: Comenzamos con la idea de ampliar nuestra capacidad mental con inteligencia artificial. La mayoría de las personas, si dejan su teléfono celular, se sienten incompletas. Aún no están dentro de nuestros cuerpos y cerebros -aunque hay gente que tiene computadoras en su cerebro, como los pacientes de Parkinson-, pero eso será rutinario en la década de 2030. Otro uso que tendrán estos nanorrobots médicos será conectar nuestro neocórtex -la capa exterior del cerebro donde procesamos nuestro pensamiento- a la nube.

Conectaremos nuestro neocórtex a la nube de forma inalámbrica del mismo modo que lo hace nuestro teléfono celular. Seremos un híbrido de pensamiento biológico y pensamiento nobiológico, lo cual yo creo que ya comenzó con estos dispositivos que están fuera de nuestro cuerpo, y seremos más listos. Para 2045, expandiremos nuestra inteligencia mil millones de veces. Es una transformación tan profunda que tomamos esta metáfora de la física y la llamamos un "cambio único en la historia de la humanidad".

Andrew Ross Sorkin: Permíteme mencionarte a otros dos tipos listos que tienen una versión menos prometedora en relación con la inteligencia artificial. Tus amigos Elon Musk y Bill Gates dicen que la inteligencia artificial representa nuestra "amenaza existencial más grande".

Ray Kurzweil: En mi libro de 1999, "The Age of Spiritual Machines", escribí sobre el grave entrelazamiento de la promesa y el peligro que representan la inteligencia artificial, la nanotecnología y la biotecnología. En el libro menciono tres fases por las que pasa la gente cuando analiza de forma seria el potencial de estas nuevas tecnologías. Una es la inspiración de que estas tecnologías tienen el potencial de superar problemas milenarios como la pobreza, las enfermedades y los periodos de vida reducidos. Después vienen los peligros potenciales de estas tecnologías. Finalmente, una visión equilibrada de que, a pesar de la presencia real de estos peligros existenciales, tenemos los medios para vencerlos.

Pregunta del público: Mientras estas otras partes del mundo evolucionan, ¿cómo puede evolucionar también nuestra inteligencia emocional?

Ray Kurzweil: Seguimos teniendo ese cerebro antiguo que brinda motivaciones básicas. El neocórtex, el cual se encuentra cerca del cerebro antiguo, en realidad es el gran sublimador. Es probable que tenga motivaciones anticuadas para la agresión y la conquista. Mi neocórtex las sublimará en un libro que escribiré sobre el futuro o en una conferencia para los ejecutivos líderes de la moda. No hay otra especie que haga este tipo de cosas. El neocórtex se organiza jerárquicamente. En la parte más baja, me doy cuenta de que esa es una línea recta; en la parte más alta, me percato de que algo es gracioso o irónico, o de que alguien es bello.

Vamos a agregar niveles adicionales a la jerarquía cuando realmente podamos expandir nuestro neocórtex conectándonos a [un] neocórtex sintético en la nube. Seremos más divertidos; expresaremos mejor nuestros sentimientos amorosos. Ese tipo de emociones, las que concebimos como las cualidades más finas de los humanos, existen en la parte más alta de la jerarquía neocortical. Y vamos a mejorarlas a medida que aumentemos nuestra capacidad cerebral.

Pregunta del público: La idea de una prolongación radical de la vida es emocionante pero, ¿cómo resolveremos problemas como la utilización y sustentabilidad de los recursos con una población creciente?

Ray Kurzweil: Tenemos muchos más recursos de los que necesitamos. Por ejemplo, tenemos un crecimiento exponencial de energía solar. Cuando resolvamos nuestras necesidades energéticas por medio del Sol, usaremos una milésima parte de luz solar. Es una historia similar con la energía mareomotriz, la geotérmica, la eólica, etc. Tenemos miles de veces más energía de la que necesitamos. La agricultura vertical proveerá comida a bajo costo para toda la población. Finalmente, en la década de 2020, seremos capaces de copiar las otras cosas físicas que necesitemos para satisfacer las necesidades materiales de la población con tecnologías de manufactura controladas por medio de inteligencia artificial avanzada.

La teoría de la "singularidad" propone que con el tiempo el cerebro humano se mezclará con la tecnología y dará como resultado un tipo de superinteligencia que superará cualquier cosa que se haya experimentado con anterioridad
La teoría de la "singularidad" propone que con el tiempo el cerebro humano se mezclará con la tecnología y dará como resultado un tipo de superinteligencia que superará cualquier cosa que se haya experimentado con anterioridad Crédito: Isaac Lawrence/AFP/Getty Images

© 2017 The New York Times

Distribuido por The New York Times Syndicate

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.