Alertan sobre la violencia en la escena punk tras el asesinato de un músico

La muerte de Juan Ledesma, baterista de Superuva, encendió una señal de alarma sobre la reaparición de un público más intolerante y peligroso
La muerte de Juan Ledesma, baterista de Superuva, encendió una señal de alarma sobre la reaparición de un público más intolerante y peligroso
Sebastián Ramos
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6 de febrero de 2018  

"Superuva es una banda de mucha trayectoria en la escena punk de acá, con 2 Minutos hemos compartido un montón de fechas y hasta los invitamos al cierre de la gira por los 30 años de la banda, en diciembre del año pasado, en el Teatro Flores. Con Checha, el cantante, fuimos al mismo colegio. Todo lo que están pasando es un garrón total". La voz de Mosca, líder y cantante de la agrupación 2 Minutos, suena sin la chispa habitual que caracteriza a este músico nacido y criado en Valentín Alsina, el mismo barrio donde surgió Superuva, la banda que el domingo a la madrugada sufrió un ataque luego de unos de sus shows y que terminó con la muerte de su baterista, Juan Ledesma.

Al agresor, identificado por la policía bonaerense como Ariel Cristian Genez, también conocido como Largo, de 32 años, se lo vincula con un grupo radicalizado de la escena punk autobautizado Los Obelos. "No sé quiénes son, no los tengo identificados, pero a muchos los conozco de vista", comenta Mosca sobre este grupo fundamentalista y violento. "Lo que es muy raro es que todo esto haya pasado en un show de Superuva, que es una banda que hace canciones alegres y que, como nosotros, había logrado salir y hacer una carrera. Como 2 Minutos, como Doble Fuerza, como Cadena Perpetua. Lo único que tengo para decir es que es una tragedia y que nunca imaginé que pudiera suceder algo así".

Superuva se formó en Valentín Alsina, en 1991, y para Sebastián Duarte, periodista especializado y autor de dos libros sobre la escena punk argentina ( Ricardo Espinosa, el último punk y Yo toqué en Cemento), la agrupación ya forma parte de la etiqueta "banda de culto". "Son pibes que siempre se movieron por el sur del conurbano bonaerense y que han pasado por otros grupos como Flema o Sin Ley. Nunca fueron parte de un circuito violento. Son una banda absolutamente pacífica, nunca en toda su historia fueron vinculados con una escena violenta, ni en los festivales ni en Cemento. Grupos como Doble Fuerza o Mal Momento por ahí tenían un público más radicalizado y fundamentalista, pero Superuva no. Ellos son unos laburantes y la verdad es que es increíble que les haya ocurrido algo así", dijo.

Para Duarte, el punto importante de esta tragedia es "el preocupante rebrote de grupos violentos que se ha visto en los últimos cinco o seis años. Todavía no se sabe si el que mató a Juan pertenece o no a Los Obelos, hay mucha confusión, pero sí formaba parte de un grupo de punks violentos que iban a los shows a hacer escándalos desde hace bastante tiempo ya. Pibes y pibas, de la vieja escuela punk, a los que les gusta tomar pastillas, hacer lío y reivindicar cierta filosofía medio punk nazi. No son skinheads, son nazis", agregó.

Desde el domingo, la escena punk argentina se puso en alerta y a través de las redes sociales se divulgó la denuncia de Superuva para poder encontrar a los culpables. En esa dirección, desde La Cultura del Barrio, una comunidad autodenominada "skinheads antirracistas", se lanzó un comunicado con el objetivo de terminar con los violentos en los shows. "Juan Ledesma fue asesinado por «el largo», un «punk» de lxs de-nominadxs «ni oi! ni nunka»", aseguran en el texto, y cierran: "Nada va a devolver la vida de Juan, pero no miremos al costado, esta gente no debe pisar ningún espa-cio, ninguna marcha, no compartan recitales con sus bandas, no se dejen engañar porque lo único que hacen es odiar y en este caso matar sin sentido, escondiéndose atrás de una ideología que no lxs representa. NO A LA VIOLENCIA SIN SENTIDO".

En este punto, también coincide Duarte: "Es preocupante el rebrote de estos grupos y hay que hacer foco en eso. Especialmente creo que los músicos tienen que organizarse para que no participen de sus shows. Porque esta vez pasó lo peor y murió un pibe, pero son muchas las veces que después de un show salen chicos acuchillados. Lo que pasa es que casi siempre ocurre en clubes chicos del conurbano y nadie se entera. Por eso hay que unirse ahora más que nunca para terminar con los violentos".

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