Histórico derrumbe en Wall Street, que arrastró a los mercados mundiales

Los operadores vivieron ayer momentos de desesperación durante la sesión de Wall Street
Los operadores vivieron ayer momentos de desesperación durante la sesión de Wall Street Fuente: AP
El Dow Jones tuvo su mayor caída de la historia en puntos; cerró con una baja del 4,6%; el impacto se sintió también en la Argentina, donde el Merval retrocedió el 4,5%
Rafael Mathus Ruiz
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6 de febrero de 2018  

WASHINGTON.- Luego de años de bonanza y varios meses de récords y calma, Wall Street sufrió un sacudón inédito tras una brutal corrida de los inversores contra las acciones, que provocó la mayor caída de la historia en un día en puntos del índice Dow Jones. Las pérdidas se estiraron a los mercados de Europa y Asia.

Al cierre de la sesión, los precios habían rebotado, pero el Dow igual cerró con una pérdida del 4,6%, el peor retroceso desde agosto de 2011. Las caídas llegaron a todos los rincones del mercado accionario de Nueva York: el índice S&P 500, el más abarcativo, perdió otro 4,1%, mientras que el tecnológico Nasdaq cayó un 3,8%. En la City, el Merval perdió un 4,5%.

La ola de ventas, que había despuntado el viernes último, sembró pánico e incertidumbre ante la fuerte volatilidad que los mercados de acciones mostraron luego de meses de estabilidad en medio de una economía global que, tras una lenta y dolorosa recuperación de la crisis financiera mundial de 2008, crece en sincronía por primera vez en años, en un entorno benigno de baja inflación y bajas tasas de interés.

El derrape alteró la conversación política en Washington. El presidente Donald Trump, que ha presumido de los récords de Wall Street como uno de los grandes logros de su presidencia, se mantuvo ayer en silencio, y la Casa Blanca optó por elogiar los "pilares de la economía".

"El enfoque del presidente está en nuestros fundamentos económicos a largo plazo, que siguen siendo excepcionalmente fuertes, con el fortalecimiento del crecimiento económico, el desempleo históricamente bajo y el aumento de los salarios para los trabajadores estadounidenses", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

"Los recortes de impuestos del presidente y las reformas regulatorias mejorarán aún más la economía de Estados Unidos", agregó.

El derrape de Wall Street comenzó apenas se iniciaron las operaciones bursátiles y se convirtió en una caída libre cerca de las 15, hora de Nueva York, cuando el índice Dow Jones se derrumbó en tiempo real hasta retroceder, en cuestión de minutos, hasta más de un 6%, o casi 1600 puntos, la mayor pérdida de puntos en un día de la historia.

El Dow luego recuperó terreno, pero no quedó ni cerca de salvar las pérdidas del día. El índice VIX, una medida de la volatilidad del mercado, saltó un 115,6%.

Varios analistas y economistas auguraban más jornadas turbulentas. "Creo que el mercado va a seguir volátil por un rato", dijo Steven Wieting, estratega de Citi, en una entrevista con Bloomberg.

Traders, analistas y economistas intentaban descifrar los motivos que pusieron fin a uno de los períodos más dulces en los mercados financieros.

El tsunami de ventas parecía estar motivado, simplemente, por un cambio de expectativas que se disparó el viernes ante un dato en el último informe del mercado laboral de Estados Unidos: los salarios aumentaron un 2,9% en enero respecto del año anterior, la mayor suba desde el fin de la Gran Recesión, en junio de 2009.

Esa fuerte suba de salarios, un reflejo de la buena salud del mercado laboral estadounidense, alentó la expectativa de que la Reserva Federal (Fed, en la jerga financiera) aumentara su tasa de interés de referencia para controlar la inflación.

A eso se suma el empujón fiscal que brindaron los recortes impositivos de la reforma tributaria de Trump, que ya redundó en bonos de fin de año para unos tres millones de trabajadores y alentó el crecimiento, recalentado los motores de la primera potencia global.

Hubo desde ya quienes advirtieron que, tras meses de bonanza, muchos inversores esperaban una excusa para desarmar portfolios y embarcarse en una clásica "toma de ganancias", ante el temor de que el rally accionario del último año haya comenzado a agotar su recorrido.

Otros relativizaban el golpe al afirmar que la corrección era necesaria porque el buen momento de la economía global, auguraban, no justificaba los precios actuales. El llamado "sentimiento inversor", decían, era demasiado optimista.

Un dato que alimentó el nerviosismo: la anterior mayor caída en puntos del índice Dow Jones en un solo día fue el 29 de septiembre de 2008, en plena crisis financiera global, cuando la Cámara de Representantes rechazó el plan de rescate de Wall Street.

Al cierre de un día que no se veía desde hacía, literalmente, años, la duda era si el mercado, como ocurrió antes, simplemente hará una "corrección" del precio de los activos o si la caída será más marcada.

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