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Mundial Rusia 2018

Un walkman para Bielsa, hincha de River y más: seis cosas que quizás no sabías de Jorge Sampaoli

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7 de febrero de 2018  • 00:38

Jorge Sampaoli tiene 57 años. Nació en Casilda, provincia de Santa fe. Tiene dos hijos. Inició su carrera como DT en Argentino de Rosario y después continúo en ligas de otros países: Perú, Ecuador y Chile. Tocó el cielo con la manos cuando dirigió a la selección chilena, con la que conquistó la Copa América 2015. Luego, tuvo su gran salto al fútbol europeo, en donde dirigió a Sevilla durante una temporada. A la selección argentina llegó después del Patón Bauza. Pese al entusiasmo que generó en el público, la clasificación al Mundial Rusia 2018 la consiguió de manera agónica en la última jornada. Hoy, trabaja en el armado de la lista de 23 para la Copa del Mundo.

Hay muchas cosas que se saben del entrenador de la selección argentina. Desde su edad hasta el detalle de su carrera como DT. Pero hay historias, datos y perlitas sobre su vida que no son tan conocidas. Que viven en el archivo de algún diario antiguo. Que permanecen en el recuerdo de amigos, familiares o, incluso, del propio personaje.

Por eso, LA NACION reunió seis cosas que quizás no sabías sobre Jorge Sampaoli, el entrenador que tiene en su cabeza el futuro de Lionel Messi con la camiseta de nuestro país.

1. Un árbol cambió su vida.

El día que Sampaoli dirigió desde arriba de un árbol
El día que Sampaoli dirigió desde arriba de un árbol

Sampaoli no superaba los 35 años, pero ya tenía una reconocida trayectoria en la Loga de Casilda, de donde es oriundo. Creía que su vida estaba resuelta. Una familia y una profesión que le permitía disfrutar de una de las cosas que más amaba: el fútbol. Pero esa tarde, en esa final, todo cambiaría para siempre.

Sólo se habían jugado 15 minutos de partido y Sampaoli, por entonces entrenador del Alumni de Casilda, es expulsado por sus exabruptos con el árbitro. Tras varios minutos de tensión, el DT dejó el campo de juego con una mezcla rara de sensaciones. Enojo, bronca y preocupación. Sabía que su equipo debía mejorar y, en una época en la que la comunicación con un asistente no era tan sencilla como ahora, toma la decisión más alocada y determinante de su carrera: se subió a un árbol para dar indicaciones.

La imagen de Sampaoli subido a la copa de un árbol, gritando y marcando indicaciones, llamaron la atención de Sergio Toriggino, un fotógrafo del diario La Capital de Rosario. El repotero gráfico no duda y comienza a disparar con su cámara. Esa foto dio a parar a una de las páginas del suplemento deportivo.

El Juan Aurich fue el primer equipo profesional en la carrera de Jorge Sampaoli.
El Juan Aurich fue el primer equipo profesional en la carrera de Jorge Sampaoli.

Suplemento deportivo que siempre era recibido en su despacho por Eduardo López, por entonces presidente de Newell's, quien tampoco dudó: "Contratemos a este personaje".

"Sí, todo comenzó con esa foto", reconoció Sampaoli, tiempo después, en diálogo con La Capital. "Esa foto la vio López, la vio el papá de Scaloni (Lionel, ex jugador de la Selección argentina), que era de la zona, y me llamaron para que dirigiera Argentino (de Rosario, club gerenciado por Newell's) en 1996. Después, me fui, pero volví en 2001 para darle una mano en un momento difícil. Después me fui a Perú y desde ahí no paré de dirigir", agregó.

Así comenzó el ascenso de Sampaoli, que de las inferiores de la Lepra paso a Perú, Ecuador, Chile, España y, nuevamente, la Argentina.

2. Enfermo de River

Sampaoli River
Sampaoli River

Seguramente, con el paso de los años, perdió el fanatismo. La actualidad de sus equipos lo hacen estar enfocado en otra faceta de fútbol, que no tiene que ver con la pasión del hincha. Pero Jorge Sampaoli es hincha de River. Él ya no lo habla, pero tampoco lo oculta.

Fui muy fanático de River. Cuando era chico, tomaba un micro para ir a Buenos Aires, hacía más de 400 kilómetros, que en ese tiempo podía demorar doce horas. Otras veces agarrábamos el tren sin pagar, porque no teníamos plata y nos bajaban en la mitad. O seguíamos a dedo", reconoció, muchos años atrás, en una entrevita con el diario El Mercurio, de Chile, poco antes de jugar la semifinal de la Copa Libertadores 2012 frente a... Boca.

Cuando River perdía el domingo, Jorge era capaz de faltar a la escuela al día siguiente

Su fanatismo millonario lo heredó de su padre, quien murió hace más de 25 años. Hasta el perro de la familia estaba marcado por el amor riverplatense. "Cuando River perdía el domingo, Jorge era capaz de faltar a la escuela al día siguiente", contó su hermano Marcelo, también hincha de la Banda, en diálogo con LA NACIÓN, en 2012.

Pese a que ya no estaba tan metido en el mundo River, el descenso millonario fue un duro golpe. "Lo vivió mal. Vio el primer partido de la Promoción en Casilda y el siguiente, en Chile. Tenía una amargura e insistía con que a él no le habría pasado. Se volvió loco, fue un golpe duro", contó un amigo en esa misma nota. "Se puso mal, aunque nos decía que, por como lo veía, se iba a ir a la B. No sé si es loco o sabe de fútbol, pero lo que dice después pasa", agregó otro.

3. Una fractura arruinó su carrera

Cuando tenía 18 años, Sampaoli vio como uno de sus primeros grandes sueños se arruinó en una sola jugada. Jugador de las inferiores de Newell's, su segundo equipo en orden de cariño, sufrió una fractura de tibia y peroné que lo obligó a desechar sus aspiraciones de profesionalismo.

Como jugador -era volante por izquierda-, ya tenía mente de entrenador. Así lo describió Luis Lutman, quien lo dirigió a los 17 años, en diálogo con La Tercera: "Era un chico extremadamente inquieto y muy inteligente. A pesar de su corta edad, sabía leer muy bien los partidos y ya demostraba sus dotes de entrenador. Era el técnico en la cancha".

4. Un cassette de Bielsa

Es bielsista. Eso no se discute. Siempre se sintió muy identificado por el Loco. No sólo en su forma de ver el juego, sino también en su actitud ante la vida. No es discípulo, porque nunca trabajaron juntos. Tampoco es una copia, porque las diferencias están a la vista. Hasta el propio Bielsa así lo marcó: "Sampaoli no es un discípulo mío, primero porque esa palabra no la compatibilizo conmigo, y segundo porque noté que es mejor que yo".

En sus primero años como entrenador, entre las inferiores de Newell's y su primera experiencia en Argentino de Rosario, Sampaoli solía salir a correr con un por entonces moderno walkman. ¿Escuchaba rock nacional? No, nada de eso. Tenía grabadas charlas técnicas y conferencias de prensa de Marcelo Bielsa.

5. Un buen sentido del humor

Jorge Sampaoli DT de la seleccion Argentina
Jorge Sampaoli DT de la seleccion Argentina

"Jorge no para. Tiene un vocación tremenda por el laburo y hay que estar a su ritmo", asegura uno de los colaboradores a este medio. La agenda del entrenador de la selección argentina suele estar muy ajustada. Durante la semana, llega temprano al predio, revisa partidos, analiza jugadores, espía rivales, se reúne con sus colaboradores y se va muy tarde. Durante los fines de semana, el ritmo se intensifica con las giras por las canchas del fútbol argentino. El pasado fin de semana, por ejemplo, estuvo en San Lorenzo-Boca y Racing-Huracán, con apenas 20 minutos de diferencia entre un partido y el otro.

Pero hay una sola cosa que no negocia a la hora de trabajar: el buen clima de trabajo. Sus allegados lo definen como una persona muy dada, siempre dispuesta a mantener un ritmo intenso y llevadero al mismo tiempo. También, pese a lo que suele mostrar en cámara, aseguran que es una persona de "muy buen humor, muy gracioso".

6. Amor por la música

Declarado fanático de Callejeros Jorge Sampaoli fue a visitar a su amigo, Patricio Santos Fonanet
Declarado fanático de Callejeros Jorge Sampaoli fue a visitar a su amigo, Patricio Santos Fonanet

Las playlist del DJ Sampa se convirtieron en un clásico de los entretiempos en los últimos partidos de la selección argentina en las eliminatorias de Rusia 2018. Todas tenían un común denominador: el rock nacional. Es sabido que el entrenador de la albiceleste tiene una preferencia por ese estilo musical. Incluso, mantiene una estrecha relación con Patricio Fontanet, cantante de la banda de rock Callejeros, a quien suele visitar en el penal de Ezeiza.

Sampaoli siempre se mostró solidario con el cantante, ya que era fanático de la banda que lideraba. La amistad se dio después de la tragedia de Cromañon y se fue fortaleciendo con el paso de los años. Es más: el DT llegó a tatuarse una frase de la canción Prohibido: "No escucho y sigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace vivir". Luego se lo tapó con otro tattoo porque... estaba mal escrito. En lugar de decir "porque" decía "por qué".

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