La guía de todos los discos de The Clash

The Clash
The Clash Crédito: Gentileza Sony
Un recorrido por el catálogo del grupo más grande del punk, desde el garage rock combativo hasta las obras que redefinieron el rock & roll
Will Hermes
(0)
9 de febrero de 2018  • 16:01

Tenes que tenerlo

'The Clash' - 1977

Editado nueve meses antes del debut de los Sex Pistols, este disco plantó la bandera del punk británico, pero permaneció como un secreto en Estados Unidos hasta 1979, cuando una versión doméstica modificada apareció finalmente. Los colíderes Mick Jones y Joe Strummer desataron una explosión de odio de clase (“White Riot”), ímpetu punk (“Remote Control”) y melodías vintage. Este clásico está entre los discos políticos de rock & roll más viscerales de la historia.

'London Calling' -1979

Un grito de guerra de 19 canciones desplegadas en dos discos que encontró al grupo refinando todos los elementos que lo hacían tan grande, mientras añadían otros nuevos. Con su cadencia marcial y sus aullidos, el tema del título se deshace de la idolatría (“No nos miren/¡La falsa beatlemanía mordió el polvo!”), junto con rockabilly incendiario (“Brand New Cadillac”), una lección de historia revolucionaria bilingüe (“Spanish Bombs”), roots reggae potente (“The Guns of Brixton”, compuesta por el bajista Paul Simonon) e incluso un hit (“Train in Vain”). Por importancia y calidad, es algo así como el Album Blanco del post-punk.

Material Selecto

'Give ‘Em Enough Rope' - 1978

El segundo disco de The Clash mostraba a una banda enfocada tanto en las verdades difíciles del rock como en la subversión del punk y la mezcla de estilos. El productor Sandy Pearlman (Blue Oyster Cult) apilaba guitarras mientras Strummer y Jones ampliaban su visión, ocupándose de los conflictos raciales poscoloniales en “Safe European Home”, y en las leyes draconianas sobre las drogas en “Julie’s Been Working for the Drug Squad”.

'Black Market Clash' - 1981

Un EP que recopila lados B británicos y otras rarezas. Se sostiene como un gran disco en sí mismo, con la mordaz acusación a las radios de “Capital Radio One” (“Radio, Radio”, de Elvis Costello, salió poco tiempo después) y algunos covers de reggae rock indelebles, como “Pressure Drop”, de Toots and the Maytals y “Armagideon Time”, de Willie Williams.

'Sandinista!´- 1980

El disco más ambicioso de la banda es este álbum triple de 36 canciones que exhibe una perspectiva global, pasando del calypso al jazz, del dub al rap, expandiendo su sonido con músicos invitados y excavando aún más en asuntos de política internacional, como se evidencia en el título, inspirado en el movimiento antiimperialista nicaragüense.

'Combat Rock' - 1982

Recargado, con un sonido más pulido y un par de éxitos –“Rock the Casbah” y “Should I Stay or Should I Go?”–, aquí la banda alcanza su pico comercial con una mezcla de grandes canciones que no les escapan a las contradicciones políticas (escuchen especialmente “Straight to Hell”). Es, también, el último disco de The Clash con Jones: Combat Rock marcó el final de la edad dorada del grupo.

Para una inmersión

'Cut the Crap' - 1985

Un disco de Clash sólo en nombre, sin Jones ni el baterista Topper Headon. Es el último grito de Strummer liderando al grupo que engendró, y exhibe una llama que aún flamea: “This Is England”, con sintes, es tanto un himno conmovedor como la última palabra de un grupo que nunca dejó de evolucionar.

'From There to Eternity: Live' - 1999

Estas grabaciones en vivo del período 1978-1982 exhiben recitales feroces en Gran Bretaña y shows icónicos en Estados Unidos, con temas destacados que incluyen su célebre versión de “I Fought the Law”. En su corazón, The Clash siempre fue una banda en vivo; aquí está la prueba.

'Live at Shea Stadium' - 2008

Tras el éxito mundial de Combat Rock, The Clash abrió dos shows en Nueva York para The Who a fines de 1982, subiéndose al escenario con algo que demostrar, y evidenciando un pase de antorcha simbólico que también fue uno de sus grandes momentos finales con Jones.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.