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Independiente y el desafío de volver a sonreír tras un verano tormentoso: ocho semanas de cortocircuitos

Fuente: LA NACION
Dos meses después de obtener la Copa Sudamericana, la posibilidad de ganar un nuevo título internacional asoma como la receta para relanzar el ciclo y alejar los fantasmas
Jonathan Wiktor
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13 de febrero de 2018  

Dos meses después de ganar la Copa Sudamericana, Independiente buscará conseguir el 18vo título internacional de su historia. Ante Gremio, el último campeón de la Copa Libertadores, el equipo de Ariel Holan tendrá una prueba muy compleja, tal vez la más difícil desde que llegó al club. Será un intento de volver a sonreír tras un verano que fue increíblemente tormentoso. En un momento en el que solo había espacio para el crecimiento, el Rojo atravesó el receso y la pretemporada entre incertidumbres y sombras. Mañana por la noche, en Avellaneda, en el juego de ida de la Recopa, podrá dar el primer paso para dejar atrás los cortocircuitos que, de alguna manera, empañaron los 63 días posteriores a la conquista del Maracaná.

Primera semana tras el título: se desata un tembladeral

Todo empezó apenas siete días después de haberse consagrado campeón en Río de Janeiro. Fue una noticia que hizo temblar el proyecto futbolístico. El miércoles 20 de diciembre, Holan, preocupado por la seguridad de su familia y con algunas diferencias con la dirigencia, publicó una carta en la que comunicaba su renuncia.

Al mismo tiempo, el preparador físico Alejandro Kohan, su mano derecha, reconocía que se separaba del cuerpo técnico por problemas personales con el DT. Aquella mañana del 20 de diciembre, cuando Holan subió el comunicado a su cuenta de la red social Twitter, cayó como una bomba en la institución de Avellaneda. En la sede de la calle Mitre 470 hubo un silencio de desesperanza.

A partir de ese momento se desató una carrera contrarreloj para encontrar un reemplazante. Los dirigentes hablaron con Matías Almeyda, Antonio Mohamed, Jorge Almirón y Eduardo Domínguez. Pero Cristian Ritondo, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires e hincha de Independiente, logró convencerlo y Holan dio marcha atrás con su decisión. Tres días después de asegurar que se iba, el entrenador, que acababa de casarse, firmaba un precontrato que garantizaba su continuidad

Segunda semana: los dirigentes en el ojo de la tormenta

El 28 de diciembre la sede de Independiente fue allanada en el marco de una causa que investiga el presunto lavado de activos y negocios con la barra brava. Un día después, Hugo y Pablo Moyano, padre e hijo, presidente y vice, quedaron en la mira de la Justicia. Pablo Bebote Álvarez, líder de la popular, involucró desde la cárcel al propio Pablo Moyano.

En cuanto a lo futbolístico, Holan perdía a uno de sus pilares: Nicolás Tagliafico, el ex capitán, era vendido a Ajax. Las negociaciones por incorporar a Iván Marcone se irrumpían: Lanús le había puesto un valor imposible para el Rojo, que quedó espantado al escuchar la cifra: "5 millones de dólares libres de impuestos".

Tercera semana: rebelión en la cancha

Walter Erviti tenía cada vez menos lugar en el plantel. Su nivel durante el último torneo había estado lejos de lo que se esperaba de él. Holan, ante esa evidencia, empezó a analizar la posibilidad de desafectarlo. Hubo un gesto que no cayó bien en el cuerpo técnico y que terminó de inclinar la balanza: durante esos tres días en los que Holan se fue de su cargo, el representante del mediocampista dejó entrever que a Erviti le gustaría empezar su carrera de entrenador. "No sería descabellado que Walter sea el técnico (de Independiente). Se sumaría con Kohan", dijo Martín Guastadisegno, su agente. Fue su cruz. Holan, ahí, se terminó de convencer de que Erviti no tenía que continuar en Independiente. Cuando regresó a su cargo, lo dejó afuera.

"Estoy dolido. Hace 20 días (Holan) me había dicho que me iba a tener en cuenta. Una persona que dice una cosa y que después hace otra no es de mi agrado", fue la respuesta en caliente de Erviti. Independiente era noticia por sus problemas internos.

Ezequiel Barco, entusiasmado con la posibilidad de irse al Atlanta United de la MLS, no se presentó a los entrenamientos de la pretemporada y abrió otro frente de conflicto. El joven, de 18 años, presionaba para que los dirigentes aceptaran una oferta de US$15 millones netos provenientes de los Estados Unidos.

Cuarta semana: la Justicia vuelve a la carga

La investigación por presunto lavado de activos avanzó y el juez de garantías de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, pidió que la justicia federal entrara en juego.

Barco, finalmente, se marchó a Atlanta United. El Rojo aceptó la oferta y liberó a su joven estrella. Holan, ante ese escenario, comenzó a preocuparse por la falta de refuerzos de jerarquía. En dos semanas el plantel se había quedado sin su capitán y sin su jugador más talentoso. El 13 de enero, en su primer amistoso del año, perdió por penales con Gimnasia.

Quinta semana: Belluschi se queda en San Lorenzo

En la lista de refuerzos había un nombre que se destacaba: Fernando Belluschi era el gran objetivo del Rojo. Tras casi medio mes de tratativas y algunas declaraciones cruzadas, San Lorenzo e Independiente no se pusieron de acuerdo y la operación se desactivó. El 19 de enero, en su segundo amistoso, Independiente le ganó a Racing por penales.

Sexta semana: Holan enfurecido por la falta de refuerzos

El malestar del DT era evidente. El Rojo, el 24 de enero, jugó un partido pendiente con Rosario Central, en Avellaneda: empató 1 a 1 y dejó pasar una buena oportunidad de acercarse a Boca, el líder de la Superliga. Boca, justamente, se metió en las negociaciones de Independiente y le ganó la pulseada por Emanuel Reynoso. Holan, en la conferencia de prensa, le mandó un mensaje teledirigido a los dirigentes: estaba preocupado porque su plantel se estaba desmantelando.

Un día después, sin embargo, Holan volvía a alegrarse: Fernando Gaibor y Silvio Romero, que estuvieron muy cerca de no firmar, se sumaron al plantel. Sobre el final del mercado de pases Independiente cerraba dos refuerzos de categoría.

Séptima semana: el Rojo florece, pero renuncia el tesorero

La derrota con Estudiantes evidenció la baja eficacia. Pero el equipo funcionaba. En el último partido antes de la final con Gremio, consiguió su primer triunfo oficial del año al ganarle 1 a 0 a Colón, en Santa Fe. A todo esto, Fabio Fernández, el tesorero, renunciaba a su cargo por diferencias con la comisión directiva.

Octava semana: nueve días para pensar en Gremio

Ante la postergación del duelo con San Lorenzo, Independiente, tras un receso turbulento, dio inicio con una mini pretemporada de nueve días para oxigenar el funcionamiento. Mañana, tras dos meses con varios problemas, buscará conseguir una ventaja que le permita adelantarse en la serie. El miércoles de la semana próxima, en el Arena do Gremio, de Porto Alegre, habrá un nuevo campeón.

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