Thomas Bach, sobre el acercamiento de las dos Coreas en los Juegos de Invierno: "El deporte no puede crear la paz"

Fuente: LA NACION
Alberto Cantore
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13 de febrero de 2018  

El deporte y la política, una relación íntima y estrecha que reavivaron los Juegos de Olímpicos de Invierno. El desfile de las dos Coreas se presentó como un momento de emoción, una señal que la comunidad internacional soñó para alimentar una reconciliación entre dos países que quedaron divididos en 1945. Un pequeño símbolo para crear confianza, pese al escepticismo y las numerosas frustraciones que se potenciaron en los últimos años, con la insistencia del régimen de Kim Jong-un por acentuar su programa nuclear. El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, analizó el particular e histórico acontecimiento de Pyeongchang y no descartó ensayar un viaje a Corea del Norte para profundizar el acercamiento, aunque enfatizó que son los políticos los responsables de actuar para promover un proceso de concordia.

"El deporte no puede crear la paz, pero el deporte puede construir puentes, abrir puertas. Podemos demostrar que un diálogo nos puede llevar a un resultado positivo, como lo demostramos aquí por medio de nuestros debates y negociaciones durante varios años. Nosotros siempre nos limitaremos a los aspectos deportivos. En cuanto le resto le corresponde actuar a los responsable políticos (.). Desde el punto de vista del COI este diálogo proseguirá, incluso después de que se apague la llama olímpica. Tenemos 206 comités nacionales olímpicos, somos políticamente neutros, e intentamos tratar al conjunto de los 206 comités de la misma forma, equitativamente", manifestó Bach.

La presencia de la hermana de Kim Yo Jong, hermana de Kim Jong-un, y las recientes declaraciones del líder sobre la acogida que tuvieron los deportistas en Pyeongchang esperanzan a un diálogo, más allá del acercamiento deportivo que se observó. Después de haber declinado durante meses las invitaciones de Corea del Sur para asistir a los Juegos, Kim anunció un cambio de giro en su discurso de Año Nuevo, que permitió que sus atletas asistan al centro de esquí de Pyeongchang, acompañados por sus animadoras y también por una delegación diplomática que incluyó a la hermana de Kim, Kim Yo Jong, que en su viaje estrechó la mano del presidente surcoreano Moon Jae-in, alentó con él al equipo unificado de hockey femenino, y le transmitió una invitación de su hermano Kim Jong-un para participar en una cumbre en Pyongyang.

La presencia de las animadoras norcoreanas se ofrece como un síntoma positivo para Bach. "Forma parte del acuerdo intercoreano y al COI no le concierne ese acuerdo. En mi opinión, fue bien recibido entre los coreanos, como un signo de su equipo unido. El presidente surcoreano me contó que en patinaje de pista las animadoras apoyaron a los deportistas surcoreanos", reafirmó en una entrevista concedida a las agencias internacionales AFP y DPA.

Imágenes de distensión, después de años de crisis, un alivio que el deporte logra transmitir, un símbolo de paz.

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