Por la inflación, el BCRA dejó en pausa la baja de tasas y ayudó a calmar el dólar

Javier Blanco
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15 de febrero de 2018  

Fuente: Archivo

Inquieto por la resistencia a la baja que muestra la inflación, el Banco Central (BCRA) dejó ayer en pausa el proceso de recorte en las tasas de interés de referencia que le impuso el Gobierno a fin de año, cuando le fijó nuevas metas de inflación para los próximos años.

El Comité de Política Monetaria de la entidad resolvió dejar la tasa promedio del corredor de pases activos inalterada en el 27,25% anual, tras haber aplicado un recorte de 75 puntos en cada una de las dos reuniones quincenales previas, al reconocer que no están dadas las condiciones para seguir "moderando el sesgo contractivo" de la política monetaria, si lo que se intenta es tratar de cerrar el año con una inflación del 15%.

Con su decisión, además, ayudó a calmar el dólar en la plaza cambiaria, que había comenzado la jornada operando nuevamente en alza (tras la inactividad del fin de semana y los feriados de Carnaval) y la terminó en baja, al convencerse el mercado de que el tránsito hacia la relajación monetaria había quedado suspendido.

Los operadores explican que esa percepción se impuso apenas notaron que el BCRA favorecía un repunte en las tasas que rinden las Lebac de corto plazo en el mercado, lo que se interpretó y valoró como una señal de prudencia frente a una inflación que se mantiene elevada y amenaza encontrar un nuevo trampolín en la escalada del dólar .

"En cuanto la Lebac a 35 días pasó de 26,5% a 27% el dólar bajó de $20,12 a $19,88, es decir, 24 centavos", observó Nicolás Rivas, analista financiero en Estudio Kotsias, aludiendo al impacto que el repunte de esa tasa tuvo sobre la cotización del billete vendedor en el segmento mayorista de negocios, al volver a niveles que no mostraba desde comienzos de año.

"Hasta el viernes se pensaba que el BCRA iba a bajar la tasa, porque estaba vendiendo Lebac en el mercado secundario al 26,78%. Pero al final resolvió no tocarlas y el mercado se anticipó: sin intervención oficial, el dólar frenó la suba con la que había amagado al abrir la rueda", coincidió el economista Miguel Bein.

Así, el billete, que a nivel minorista bajó de $20,35 a $20,23, cortó una racha alcista que llevaba cuatro jornadas y se había acelerado en las últimas dos, obligando al Banco Nación a suplementar la oferta privada de divisas para intentar moderarla (primero) y combatirla (después), tarea en la que invirtió US$500 millones entre el jueves y el viernes pasados.

"El mercado pareció anticipar otra vez la jugada del BCRA, aunque ayudó también que el dólar se debilitó globalmente. Más allá de eso, la decisión fue atinada y causó una suerte de alivio, ya que hay consenso en que el BCRA debiera esperar a que quede más claro el impacto en precios del aumento de expectativas de inflación y del dólar y monitorear cómo evolucionan las paritarias antes de volver a mover", juzgó el economista Miguel Zielonka, de la consultora EconViews.

"La reacción del BCRA fue lógica. Hubiera sido muy difícil de justificar otra baja de tasas, no solo por la inflación sino por el impacto que tendría sobre el dólar, cuando fue notorio que el Banco Nación venía de esforzarse mucho para evitar la disparada de la divisa", observó por su parte Nicolás Chiesa, de Balanz Capital.

En cambio, Juan Manuel Pazos, de Puente, cree que lo que más aportó a la tranquilidad cambiaria del día "fue la devaluación global del dólar, porque la decisión de tasa estaba descontada", dice, en alusión a la caída del 0,8% con que cerró el Dollar Index y el rebote registrado ayer por el resto de las monedas de la región.

Futuro "condicionado"

En su comunicado, el BCRA reconoció que los indicadores de alta frecuencia que sigue "muestran signos mixtos acerca de la evolución de los precios", lo que lo lleva a actuar "con cautela". Seguidamente es cuando, como si se justificara, recuerda que la moderación en el sesgo contractivo de la política monetaria que venía impulsando (podría acotarse "a pedido") solo podría sostenerse en la medida en que la evolución de la desinflación fuera compatible con la trayectoria buscada, algo que, evidentemente, no está ocurriendo.

Para el economista Hernán del Villar, de la consultora Alpha, "lo que hizo el BCRA fue decir: en estas circunstancias no puedo seguir recortando más". Tomando en cuenta las restricciones políticas en que empezó a moverse, "que implican que no cuenta con espacio para volver a subirlas -aclara el especialista-, de aquí en más las tasas supongo que se mantendrán estables hasta que llegue algún dato positivo de inflación, lo que no espero para antes de abril".

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