Quién es Aljaz Bedene, el esloveno fanático de David Nalbandian y finalista del Argentina Open

Aljaz Bedene, 51º del ranking y dueño de un autógrafo del cordobés, no deja de sorprender: venció a Delbonis y hoy definirá el torneo con Thiem; sufrió lesiones en las muñecas y no posee trofeos de ATP
Aljaz Bedene, 51º del ranking y dueño de un autógrafo del cordobés, no deja de sorprender: venció a Delbonis y hoy definirá el torneo con Thiem; sufrió lesiones en las muñecas y no posee trofeos de ATP Crédito: Prensa Argentina Open
Sebastián Torok
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18 de febrero de 2018  

Esloveno de nacimiento, británico por adopción. Talentoso, pero inconsistente por sus lagunas y también por las lesiones en las muñecas que no lo dejaron competir con libertad. Diestro y de revés de dos manos. De 28 años y con un hermano gemelo, Andraz. De novio con la cantante de pop Kimalie, fanático de Real Madrid y admirador de Cristiano Ronaldo.

Aljaz Bedene , de él se trata, es, probablemente, una de los finalistas menos pensados del historial del torneo ATP de Buenos Aires . El jugador nacido en Liubliana y número 51 del ranking venció, durante la sofocante jornada del sábado, por 6-4, 2-6 y 6-1 al azuleño Federico Delbonis, en 1h56m, y hoy, a partir de las 14, luchará por el título frente al explosivo austríaco Dominic Thiem , 6º del ranking y primer favorito, que derrotó al francés Gaël Monfils por un contundente 6-2 y 6-1.

El camino de Bedene (su mejor posición fue la 45º, en 2015) en el Argentina Open fue toda una sorpresa, porque luego de debutar ante el checo Jiri Vesely (60º), superó al español Albert Ramos Viñolas (20º del tour y tercer favorito) y a Diego Schwartzman (24º del mundo). "Nunca es fácil jugar en Argentina contra un local, porque el público es muy ruidoso, pero me gusta ese escenario, me siento cómodo jugando así, y por eso me gusta volver a Buenos Aires. Pido disculpas a la gente, porque es medio incómodo eliminar a locales, pero son las reglas del juego", dice Bedene, que está compitiendo en el ATP porteño por tercera vez. En 2013 venció al marplatense Horacio Zeballos y perdió contra el alemán Julian Reister; una temporada más tarde se despidió en el estreno frente al español Marcel Granollers.

"Estoy feliz por haber llegado a la final. Me siento muy bien en Buenos Aires y sería genial romper la racha aquí. Elegí jugar sobre polvo de ladrillo porque había tenido problemas en una rodilla y es una superficie más benévola que la cancha dura", apunta el tenista que conquistó 14 títulos en el Challenger Tour. Sin embargo, todavía no celebrar trofeos en el ATP Tour: en 2015 perdió la final de Chennai frente al suizo Stan Wawrinka (entonces 4º del ranking) y el año pasado cayó en la definición de Budapest contra el francés Lucas Pouille. Con Thiem lo une una amistosa relación, pero deportivamente el tenista de poético revés de una mano siempre lo amargó: lo derrotó en Roland Garros 2015 y este año en Doha.

Bedene tiene una admiración especial por David Nalbandian, que visitó el Argentina Open el viernes por la noche. "Pude saludarlo en la sala de jugadores. Normalmente no me gusta ver partidos de tenis por televisión, pero veía los de David. Tuve la oportunidad de jugar un par de veces contra él, lamentablemente ya en el final de su carrera; él ya tenía algunos problemas de lesiones. Pero fui un fanático de David, sigo siéndolo. Yo no suelo pedir autógrafos, nunca lo hago, me da vergüenza, pero uno de los pocos que conservo es de Nalbandian. Se lo pedí luego de la primera vez que nos enfrentamos", revela Bedene. Se midieron en Belgrado 2012 -ganó el cordobés- y en Acapulco 2013 -se impuso el europeo-.

Bedene ocupó las noticias por una suerte de conflicto por su bandera. Esloveno, pero formado en Gran Bretaña y con esa nacionalidad desde 2015, estuvo a la espera de resolver problemas con el papeleo y tener la posibilidad de participar en la Copa Davis y los Juegos Olímpicos. Pero la Federación Internacional se lo negó por reglamento: ya había disputado la Davis por Eslovenia entre 2010 y 2012. Entonces debió resignarse y volvió a hacerlo en febrero para su país de origen.

La flaqueza de Bedene fue, durante un tiempo prolongado, sus lesiones en las muñecas. Sufrió más de dos en cada una, que detuvieron su progreso en el circuito profesional. "La clave para seguir creciendo es mantenerme libre de lesiones, algo que me frenó varias veces. Es bastante difícil sentir que no podés tomar la raqueta, que no podés hacer nada. Lo positivo, dentro del panorama negativo, fue que en ninguno de los casos tuve que operarme. Solamente tuve que hacer una rehabilitación de otro tipo; eso fue lo único positivo. Pero no quiero pasar más por allí", explica el finalista menos pensado de Buenos Aires que, a una década del título de Nalbandian en Palermo, anhela emularlo.

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