Boca sigue extrañando a Fernando Gago: por qué no fue bueno el estreno de Emanuel Reynoso

Reynoso jugó su primer partido oficial con la camiseta de Boca
Reynoso jugó su primer partido oficial con la camiseta de Boca Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri
Franco Tossi
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19 de febrero de 2018  • 08:38

La situación futbolística de Boca permanece estancada. Los retornos de Fernando Gago, primordialmente, y Pablo Pérez, un escalón por debajo, retumban cada vez más fuerte en el equipo de Guillermo Barros Schelotto. Ni siquiera jugó un buen partido en el triunfo mínimo (1-0) ante un Banfield lleno de juveniles, que le manejó el partido durante 80 minutos y mereció llevarse algo. Emanuel Reynoso parecía ser la fórmula para dejar de extrañar, al menos un poco, a Pintita. Pero el experimento salió mal. No porque Bebelo no tenga condiciones, sino porque el propio Guillermo le puso las cosas difíciles a él y, en consecuencia, al resto.

La idea del Mellizo era retornar al esquema que más conforme lo deja (4-3-3) para sumar un volante de juego que disimulara las ausencias importantes que sufrió el xeneize desde que se reanudó el torneo: ante Colón (2-0), San Lorenzo (1-1) y Temperley (1-0) a los hombres de los mellizos Barros Schelotto le faltaron, al menos, 45 minutos para justificar los buenos resultados. Y anoche, en el Florencio Sola, no hizo méritos para llevarse los tres puntos.

Los números de Reynoso en su primer partido oficial con la camiseta de Boca
Los números de Reynoso en su primer partido oficial con la camiseta de Boca

Las palabras del entrenador boquense reflejan que el estreno del cordobés de 22 años no fue bueno. Jamás se sintió cómodo jugando por izquierda, no protagonizó el circuito fluido que pretendían y estuvo errático y, por sobre todo, displicente. Sin embargo, la gran culpa de ese bajo rendimiento bien puede ser del propio Guillermo: creyó que el volante zurdo sería la llave que le abriera la puerta al buen fútbol, pero al mismo tiempo le colocó un candado.

No fue errada la apuesta ni tampoco su rol de mediocampista interno, pero el Mellizo lo posicionó por la izquierda y limitó sus habilidades: en cada intento de ataque y de hacerse dueño de la pelota, se chocó permanentemente con Edwin Cardona, otro jugador que quiere estar en constante contacto con la pelota. Por el otro lado, en cambio, está Cristian Pavón, que tiene la virtud de aprovechar los espacios con su explosión y no tiene la capacidad de armar juego. Ahí, el ex hombre de Talleres podría lucirse más. Y aunque el entrenador dijo estar conforme con su debut, aquello se contradice con su accionar: a los 16 minutos del complemento lo reemplazó por Buffarini.

Va a tener un límite esto de ganar jugando así de mal. Cuando alguno juegue mejor que nosotros, nos va a ganar
Guillermo Barros Schelotto

Rara decisión. Es que lo mejor de Reynoso en las prácticas llevadas a cabo en el Complejo Pompilio se había visto por la derecha, sector en el que el zurdo puede enganchar hacia adentro para proteger la pelota y estar más cómodo a la hora de la elaboración. Así, más que nunca, el partido de Boca fue apático: sin conducción ni dinámica y con apenas un par de situaciones claras.

El juego que no logra encontrar Boca se transformó en el 2018 en la cuestión principal. Los resultados siguen apareciendo y la entidad de la Ribera sigue sacando ventaja en la tabla de posiciones (ahora está nueve unidades por encima de Talleres y San Lorenzo, que tiene un partido menos). Pero en cada encuentro por la Superliga extraña más a su capitán Gago, aquel que con sus pies fue el principal responsable de que en el comienzo del segundo semestre del año pasado su equipo se haya convertido en el mejor del fútbol argentino. Preocupa, porque en pocos días debuta en la Copa Libertadores, el máximo objetivo: jugando así, puede resultar complicado augurar una exitosa participación. Ahí está el punto de la crítica. Por eso, en búsqueda de reacción, Barros Schelotto se mostró disconforme: "Va a tener un límite esto de ganar jugando así de mal. Cuando alguno juegue mejor que nosotros, nos va a ganar".

La jugada más clara en la que participó Reynoso:

Bebelo, de todas maneras, se fue contento: "Me sentí bien, estoy feliz por mi debut. Guillermo me dijo lo mismo que a todos: que intentemos jugar y le metamos intensidad y presión. No estuve muy fino a la hora de entregar la pelota, pero de a poco me voy ir sintiendo mejor porque no venía jugando". El que deberá seguir escarbando para lograr una mejor versión, además de los triunfos, es el Mellizo. Al menos un tiempo más: en abril volverá Pintita y toda la esperanza está depositada en él.

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