El nieto de Spinetta despega como nueva cara del cine indie

A los 17 años, Angelo Mutti Spinetta le pone al cuerpo a personajes con un halo misterioso
Natalia Laube
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20 de febrero de 2018  • 11:09

‘Debe ser la vibra que emano.” En un bar viejo de Conde y Federico Lacroze, Angelo Mutti Spinetta, 17 años, pide un agua sin gas y se detiene a pensar por qué todos los papeles que le tocan tienen ese halo misterioso. Nunca interpretó un personaje con pasta de campeón: lo suyo son más bien los chicos raros. Tiene la misma voz pausada y esa mirada enigmática que llaman la atención en la ficción y que llevaron a dos directores en ascenso a elegirlo para los protagónicos de sus óperas primas. Este mes se estrena Un viaje a la luna, de Joaquín Cambre (responsable de varios videos de Cerati, Calle 13, Miranda! y más), en el que Angelo interpreta a Tomás, un adolescente con trastorno bipolar. El film comienza con un tono cándido que recuerda a Stranger Things y, con el correr de las escenas, dispara hacia lugares más oscuros. “El protagónico de Un viaje a la luna fue una casualidad medio mágica: estaban haciendo el último call back para la peli y no terminaban de encontrar al actor principal. Yo fui sin haber participado de la convocatoria antes. Hice la prueba y todos terminaron llorando, ¡re conmovidos!”, cuenta Angelo. En Mi mejor amigo, la película de Martín Deus que se verá en salas este año, la cuestión gira en torno al descubrimiento de la amistad y la sexualidad de un chico aplicado, estructuradísimo: un film de iniciación con mucho de drama.

Angelo Mutti nunca se sintió presionado a ser artista. "Si les digo que quiero ser abogado, me van a apoyar", dice
Angelo Mutti nunca se sintió presionado a ser artista. "Si les digo que quiero ser abogado, me van a apoyar", dice Crédito: Sebastián Arpesella

Antes de que surja la pregunta, el hijo mayor de Nahuel Mutti y Catarina Spinetta dirá que en su casa jamás se sintió presionado para ser artista (“si les digo que quiero ser abogado, me van a apoyar”) pero empezó a sentir curiosidad por la actuación a los once años. Se animó a contarle su deseo al autor y director Santiago Giralt, amigo y vecino de la familia, que lo convocó para formar parte de una obra de teatro que no se llegó a estrenar pero que a Angelo le sirvió para constatar que estaba bien encaminado. Después vinieron Anagramas y Primavera, dos películas en las que Giralt decidió filmar con la familia casi entera: además de Angelo aparecen Nahuel, Cata y Benicio, el segundo del clan que completa Justino. Angelo y Beni ya habían compartido set de filmación en Te vi, el video de Julieta Venegas, y vuelven a estar juntos en Mi mejor amigo, donde hacen, justamente, de hermanos. Fuera de cámara, los Mutti Spinetta coordinan una competencia de freestyle en Maschwitz. “Con Beni no hay competencia. Si vamos al mismo casting sabemos que me puede tocar a mí, a él o a los dos juntos. Pero yo a él lo veo yendo por el lado de la música, tiene un costado recontra spinetteano.”

Cuando terminen las vacaciones, Angelo volverá a la escuela, donde aún le quedan dos años para egresar. En tercero decidió cambiar las exigencias del doble turno por un colegio “más tranca”, para no quitarle tiempo a lo que más le gusta hacer: castear, ir a las clases de actuación con Nora Moseinco y seguir aprendiendo a tocar la guitarra que le regaló su abuelo. “Todavía no sé si quiero dedicarme profesionalmente a la música o a actuar. Voy probando. El tiempo dirá.”

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