Vittorio Gassman: triste, solitario y final

El galán italiano solía compartir pantalla con sus mujeres; en la foto, junto a Shelley Winters, en una escena de la película Mambo (1954)
El galán italiano solía compartir pantalla con sus mujeres; en la foto, junto a Shelley Winters, en una escena de la película Mambo (1954) Fuente: Archivo
Paola Florio
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21 de febrero de 2018  • 00:23

Diletta D'Andrea entró a la habitación de su marido alrededor de las diez de la mañana. Él estaba recostado de lado y por unos minutos, pensó que estaba dormido. Sintió un mal presentimiento y le habló, pero Vittorio no le respondió. Algunas horas antes, uno de los grandes actores de la historia del cine daba por finalizado su último capítulo. Era el 29 de junio de 2000, tenía 78 años y murió de un paro cardíaco mientras dormía en su casa de Roma. El día de su funeral, sus amigos declararon que "la primera cana, lo había asesinado". Vittorio Gassman, el "matador", el "coleccionista de mujeres" -como lo habían bautizado los medios décadas atrás-, tenía un solo anhelo: no envejecer, ser inmortal. Le tenía terror a la muerte. "Quisiera ser embalsamado, que me ubicaran en un comedor o mejor en un salón con un pequeño sistema de grabadoras en mi ataúd para seguir disparando mis tonterías", solía repetir. Y daba instrucciones a los periodistas para el momento de su muerte, les dictaba su epitafio: "No se dejó nunca enterrar ni en el escenario ni en la vida".

Toda su estampa de galán, en una escena Il sorpasso (1962)
Toda su estampa de galán, en una escena Il sorpasso (1962) Fuente: Archivo

Evidentemente no fue solo una crisis cardíaca lo que lo sacó del escenario. En la última estación de su vida, este hombre que en una oportunidad se había autodefinido como alto y fuerte, egoísta y triunfador, luchó desesperadamente contra el deterioro físico y la depresión. Y muchos de sus amigos sostienen que la muerte se produjo cuando el matador se dio por vencido. Fumador acérrimo, un enfisema pulmonar le había producido algunas crisis respiratorias que habían dañado su corazón. Tenía dificultades para respirar, se cansaba al hablar y en los últimos meses había pasado dos largas temporadas en el hospital. La depresión iba en aumento y con su particular ironía describió el momento: "Es justo cuando comienzan a decirte 'maestro'. Después de haber sido por tantos años el más joven de la compañía, en un determinado momento me convertí en el más viejo y me di cuenta de que a partir de ese momento sería siempre así. Te mirarán con respeto en el mejor de los casos si los jóvenes que te frecuentan son bien educados; o con una cierta compasión, con un sentimiento protector, con ganas de mandarte pronto a la cama, por temor a que te canses o quizás porque son ellos los que están cansados de ti". Gassman confesaba sin tapujos que volvería feliz a los veinte años, "o a los cincuenta, que quizás es la edad más hermosa". Y vaya que tuvo una vida agitada.

En Rhapsody, la película que lo unió con Elizabeth Taylor y con Shelley Winters, con quien se encontraba casado desde 1952
En Rhapsody, la película que lo unió con Elizabeth Taylor y con Shelley Winters, con quien se encontraba casado desde 1952 Fuente: Archivo

El hombre éxito

Había nacido en Génova, el 1 de septiembre de 1922, pero vivió casi toda su vida en Roma. Era el segundo hijo de un ingeniero alemán y una actriz frustrada. Su padre murió cuando él tenía 14 años y su madre se encargó de que él y su hermana, María, no sufran carencias. A los 18 años soñaba con ser escritor, pero se anotó para estudiar Derecho aunque su madre le insistió para que se inscriba en la Academia Nacional de Arte Dramático y decidió darle el gusto. Debutó en 1943 en un pequeño teatro y a los 26 años ya recitaba a las órdenes del gran Luchino Visconti. En la pantalla grande, el éxito le llegó en 1948 de la mano de Arroz amargo. De joven también, fue miembro de la selección italiana de básquetbol. Todo lo que hacía, era sinónimo de éxito garantizado: si decía practicar un deporte llegaba a lo más alto; como actor brilló tanto en obras de Shakespeare como actor de comedia liviana. Hizo publicidades, teatro, cine, televisión. Dirigió películas, fundó su propia compañía de teatro, escribió libros -Memorias debajo de la escalera, El mal de la palabra y también su autobiografía, Un gran futuro a mis espaldas- y en el final de su vida estaba grabando un disco de poesía italiana. Un huracán.

Con Sophia Loren compartió pantalla en Questi fantasmi, de Renato Castellani
Con Sophia Loren compartió pantalla en Questi fantasmi, de Renato Castellani Fuente: Archivo

Me dicen el matador

Pero más allá de su brillante carrera, Vittorio fue noticia permanente por sus romances. Inquieto y enamoradizo, este hombre que se autodefinía como "una persona con una timidez repugnante" no parecía tener demasiados problemas a la hora de encarar su vida amorosa. Considerado un seductor irresistible, tuvo cuatro mujeres y un hijo con cada una de ellas.

"El matador", como se lo apodaba, se casó por primera vez en 1943, mientras en Italia se vivía la Segunda Guerra Mundial. Nora Ricci, una compañera artística, fue la mujer con quien se desposó. Juntos tuvieron a una hija -Paola, actriz de teatro- pero ese no fue motivo suficiente para seguir unidos: se separaron de mutuo acuerdo en 1948. "El nuestro fue un verdadero amor, pero la unión no funcionó porque nos habíamos casado sin reflexionar, con las desventajas de la juventud", recordó años después en una entrevista.

Trailer de la película Rhapsody

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El segundo "sí quiero", Gassman lo dio lejos de casa. En 1951, conoció en Roma a la actriz norteamericana Shelley Winters, entonces una sex symbol. Primero, Gassman elogió la labor de la actriz en Un lugar bajo el sol. Luego, ella le devolvió las flores ponderando su trabajo en Arroz amargo. La noche finalizó en la habitación 369 del hotel Excelsior de Roma. Pero el romance no terminó: se fue con ella a probar suerte a Hollywood. El 28 de abril de 1952, viajaron juntos a Ciudad Juárez en México. Ahí logró el divorcio de Nora Ricci, subieron a un avión hacia Tijuana y dos horas más tarde se casaron. Esta boda no fue aceptada como legal en Italia porque el divorcio estaba prohibido, así que cuando visitaban la península, eran considerados por la prensa como "concubinos públicos". La unión duró dos años y el divorcio se realizó en tribunales norteamericanos. Con Winters también tuvo una hija: María Vittoria. ¿El motivo de la separación? Él se enamoró perdidamente de la joven actriz Anna María Ferrero, pero también este amor tuvo fecha de vencimiento: mientras Anna María filmaba en Francia con Jean Claude Brialy se hizo un alto en el set para festejar el cumpleaños del actor. Ferrero y Brialy se pusieron a bailar y los fotógrafos le pidieron que le dé un beso de cumpleaños. La actriz ingenuamente aceptó y al día siguiente fueron tapa de todos los diarios, asegurando que ella se había cansado de esperar la propuesta de matrimonio de Gassman. Cuando Anna volvió a Italia, Vittorio decidió cortar la relación que ya llevaba siete años. Luego la actriz declaró a la prensa: "Seis de los siete años estuvieron de más".

En la década de los sesenta, ya instalado definitivamente en Roma, tuvo una relación de cinco años con la actriz francesa Juliette Maynel, a la que él consideraba su tercera esposa. Alessandro, fruto de esa relación, nació en 1965 y también es un reconocido actor. Con ella vino a la Argentina y asistieron al VI festival internacional de Mar del Plata -los rumores aseguran que allí concibieron a su hijo-. Pero no todas fueron alegrías: la actriz francesa intentó quitarse la vida en la habitación 805 del Hotel Alvear cuando se enteró que Vittorio la engañaba con otra mujer. Una empleada la salvó justo a tiempo. Juliette fue la única que se animó a dejarlo. Ella misma lo contó: "Como Vittorio estaba acostumbrado a la adoración, lo consideró un delito de lesa majestad".

Trailer de la película Perfume de mujer

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El actor se casó por tercera vez por civil el 6 de diciembre de 1970 con la que sería su esposa hasta los últimos días, Diletta D´Andrea. De este matrimonio nació, en 1980, su hijo Jacopo. Durante 32 años se amaron profundamente, aunque en sus últimos tiempos la convivencia con él no fue nada fácil. Atravesó por una etapa oscura, de silencio y profunda depresión, en la que sólo encontró refugio en la escritura. "La depresión es una rata que te roe el pecho, una vergüenza, una desesperación", reconoció él.

Su capítulo final

Juliette Maynel fue su pareja entre 1964 y 1968; tuvieron un hijo, Alessandro
Juliette Maynel fue su pareja entre 1964 y 1968; tuvieron un hijo, Alessandro Fuente: Archivo

"Mi estructura mental permanece infantil. Cuando se ven mis fotografías en medio del clan, todo es verdad, pero se deben invertir mentalmente los papeles. No soy yo el que sostengo a mi familia, es mi familia la que amorosamente me socorre", repetía en cada entrevista. Fue un padre maravilloso y presente, pese a sus eternas jornadas laborales.

Sus hijos y sus nietos lloraron desconsolados a este gran actor que había confesado sentirse verdaderamente solo aún con ellos. Su hijo Alessandro, ya famoso, confesó que lejos de ser un padre ausente "estaba... ¡y cómo! Multiplicando energía y ganas de vivir conseguía amar, trabajar, escribir, divertirse, ser el patriarca que abrazaba a todos con idéntico afecto. Y esta generosidad suya hacia la vida y hacia los demás ha sido una gran enseñanza". Alessandro dice conservar la imagen de su padre escribiendo páginas y páginas en un cuaderno. "Tengo mucho dinero. Tengo muchos amigos. Tengo mujer y cuatro hijos. Dicen que soy uno de los tres más grandes actores del mundo. Entonces, ¿por qué todo esto se diluye en una sensación de vacío perpetuo?", escribió en sus memorias. Nada alcanzó, su vida se apagó con una herida profunda en su alma.

Diletta D'Andrea, última esposa de Gassman, secundada por sus hijos Emanuel y Jacopo, en el día del funeral del actor
Diletta D'Andrea, última esposa de Gassman, secundada por sus hijos Emanuel y Jacopo, en el día del funeral del actor Fuente: Archivo

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