Liderazgo 2018: las diez lecciones para inspirar optimismo en las empresas

Crédito: Fast Company / Shutterstock
Los CEO de Ford, Starbucks, Nike y Morgan Stanley, entre otros, analizan qué condiciones deben tener quienes están a cargo de equipos en las compañías; mantener la calma, moverse rápido, afrontar cuestiones difíciles y tener empatía son factores claves
Robert Safian
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21 de febrero de 2018  

Hay muchos motivos para estar ansiosos cuando nos levantamos cada día. La incertidumbre reina por la conmoción que generan los rápidos cambios en las expectativas y las normas sociales. Los liderazgos globales están fracturados y las condiciones económicas fluctúan. Hay fantasmas al acecho, desde el cambio climático hasta el ciberterrorismo. El ritmo implacable de vida puede hacer que uno quiera acurrucarse en un rincón, temeroso de lo que pueda suceder. O uno puede mirar sin pestañear a este tiempo de caos y buscar construir un mañana mejor. Eso buscó el Fast Company Innovation Festival, un encuentro de una semana de empresarios, pensadores y profesionales dedicado a exigir a las empresas un estándar más elevado. De allí surgen 10 lecciones para alimentar el optimismo.

1. Muévase rápido, pero no se apure

Cuando Jim Hackett, CEO de Ford, habla de liderar la compañía de 115 años de la que se hizo cargo en 2017, reconoce la necesidad de acelerar su metabolismo, probar cosas nuevas. Es uno de los motivos por los que apoyó la generación de prototipos en los nuevos Laboratorios Greenfield de Ford en Palo Alto. Hackett sabe que si Ford quiere sobrevivir a las revoluciones de la conducción autónoma y de los motores de próxima generación, su cultura tiene que ir más allá de lo metódico y lo confiable. Pero Hackett no dice cuál será precisamente el modelo de negocios de Ford luego de que se desarrollen estas revoluciones. Y esa incertidumbre no lo perturba. Es demasiado impaciente como para quedarse quieto, pero tiene profunda paciencia para elegir el curso de acción definitivo.

2. Esté en comunidad con su espíritu

Alguien me dijo una vez: "Antes de decir algo enojado, cuente desde 100 hacia atrás". Mantener la calma es uno de los más difíciles desafíos en tiempos de tensión. Es también el camino para lograr perspectiva. Cuando Questlove habla de su amor al silencio -y cómo le sirve de motor creativo- decididamente ha descubierto algo. El sonido del silencio es el sonido de alguien pensando.

3. Ocupe el púlpito

Uno de mis versos favoritos del musical Hamilton es la admonición del personaje principal a Aaron Burr al comienzo de la obra: "Si no defiende nada, ¿por qué dará la vida?". Como líderes y empresas, nos definen las posturas que adoptamos respecto de las cuestiones más difíciles. Para Kevin Johnson, CEO de Starbucks, eso significa comprometerse a contratar 100.000 jóvenes. Para la estrella de fútbol Abby Wambach, eso significa apoyar tanto el patriotismo de EE.UU. como a Colin Kapernick. Como dijo Hannah Jones, de Nike: "Una marca que no defiende algo ya no es una marca por la que valga la pena trabajar".

4. Haga de su firma una plataforma para el cambio

Los funcionarios oficiales pueden declararse defensores del contrato social, pero otras instituciones aportan su propio liderazgo también. "Piensen en el movimiento en favor de la sustentabilidad", dice Jones, de Nike. "Uno vuela por el mundo y ve molinos de viento en todas partes. No importa lo que haga el gobierno de Estados Unidos, todos vamos hacia la energía renovable", agrega. Desde la educación hasta las normas de identidad de género, las empresas tienen un rol central en promover la cultura global. Los líderes que miran el futuro abrazan esa responsabilidad con convicción.

5. Póngase cara a caracon alguien

En un mundo lleno de tecnología y de conectividad, realidad aumentada e inteligencia artificial, la interacción directa ofrece la mayor ventaja competitiva. Como dice Fred Dust, de Ideo, el encuentro cara a cara es un arte moribundo. Pero es la empatía la que destraba la capacidad y creatividad. Escuchar es una capacidad esencial. Como dice Tina Sharkey, CEO de Brandless: "La gente ansía la interacción humana. Eso va a mover el amperímetro más que cualquier tecnología".

6. Cruce la raya

Las demarcaciones tradicionales de las "generaciones" -lo que diferencia una cohorte de edad de otra- se vuelven borrosas, al tener precedencia la experiencia por sobre la edad. Si bien los ejecutivos experimentados aún tienen sabiduría que compartir con los jóvenes talentos -Cecile Richards, de Planned Parenthood, dice que la capacitación de gente joven es "probablemente la marca más importante que espero dejar"- la educación moderna es una calle de dos vías. Doug Guiley, de West Elm, admite que recurre a su hija de 12 años para que le dé su visión de la marca. No es el único que sabe apreciar la mirada fresca y la intuición de los nativos digitales.

7. Respete aquello que no entiende

Al mismo tiempo que las empresas buscan proyectar confianza en un mundo competitivo, todos tenemos que aprender a estar cómodos con un grado más elevado de lo usual de lío si queremos actuar al ritmo del cambio global. "No podemos pensar en ser perfectos, tenemos que seguir avanzando", dice Elizabeth Gore, de Dell Technologies. Sea el tema bitcoin o la inteligencia artificial, hay que aceptar que el conocimiento es incompleto, que se requiere un aprendizaje de toda la vida. La actriz Kate Hudson, cofundadora de la marca de ropa Fabletics, se queja al pensar en la perspectiva de que los robots invadan la experiencia de venta, pero reconoce que su compañía tendrá que vérselas con ellos.

8. Respete a la gente que no entiende

La diversidad no es una cuestión social, es un requisito para hacer negocios. Tener "mucha gente diferente en el cuarto", dice Carla Harris, de Morgan Stanley, destraba ideas y oportunidades. Incluso, dice el profesor Michael Kimmel, la diversidad debe alinearse con la inclusión, terminar con los silos y liberar las voces. Se trate de la guionista de televisión Lean Waithe hablando del episodio emocional de Master of None con el que ganó el Emmy, o las transformistas Sasha Velour, Milk y BibleGirl provocando el diálogo respecto de cómo hablamos de la cuestión de género con nuestros hijos, los temas incómodos nos ayudan a crecer.

9. Abrace las expectativas

Los millennials "están ocupando puestos de liderazgo más rápido de lo que lo hicimos nosotros", dice Harris. "Eso hará que cambien compañías que existen desde hace mucho tiempo", añade. Hay una transformación en curso en forma paralela en el mercado del consumo masivo. Bonin Bough, de Sundial, usa el término "promiscuo" para describir a los consumidores, no en un sentido peyorativo, sino para subrayar lo fluidas que se volvieron las relaciones con los productos y las marcas y con los empleadores. Eso eleva las exigencias para que todos seamos más coherentes, sensibles y esenciales. Los logros de ayer no tienen el mismo peso: las mejores prácticas de hoy son las básicas de mañana.

10. No espere lo mejor,hágalo realidad

Oír a Kimbal Musk y Dan Barber debatir acerca del futuro de los alimentos es como tener atisbos de dos visiones paralelas del futuro. ¿Vamos a cultivar productos agrícolas en granjas verticales dentro de las ciudades, como sostiene Musk? ¿O volveremos a las granjas familiares que equilibran la ecología, la sustentabilidad y la salud, como prefiere Barber? Ninguna de las dos visiones sería considerada probable por la mayoría de los analistas y, sin embargo, ese escepticismo no molesta a ninguno de los dos. Que sus visiones sean difíciles de ejecutar es parte de lo que los motiva. No dan nada por sentado y ponen todo lo que tienen al servicio de remodelar este sector vital.

Traducción: Gabriel Zadunaisky

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