Guillermo Barros Schelotto y la polémica interminable: "Es momento de dejar en paz a los árbitros"

El técnico de Boca bajó el tenor del conflicto con River
El técnico de Boca bajó el tenor del conflicto con River Crédito: Boca Juniors
Patricio Insua
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23 de febrero de 2018  • 13:12

Guillermo Barros Schelotto fue un jugador sincero. Siempre dijo lo que pensó, jamás se calló. Ni dentro ni fuera de la cancha. Como entrenador, ese estilo no cambió. Tras varias semanas en las que se habló de una supuesta conspiración del Gobierno para favorecer a Boca, que comenzó con una declaración de Marcelo Gallardo ("hay que estar con la guardia alta"), el DT xeneize salió al cruce y afirmó: "Es momento de dejar en paz a los árbitros".

Respecto de la reunión que mantuvo con Mauricio Macri en Casa Rosada el último lunes, el DT de Boca comentó: "No tengo nada que ocultar, me junté con un amigo a comer".

Con cada victoria que encadena su equipo, el Mellizo se despega más del tema instalado en estos días: la supuesta ventaja de la que goza Boca a partir del poder que parte desde el más alto nivel nacional, se canaliza en la sede de la calle Viamonte y culmina en cada pitazo. Claro que está al tanto de lo que se dice, pero el entrenador xeneize no está dispuesto a darle entidad a un debate que incluye desde aristas posibles hasta suposiciones delirantes. Sin embargo, al ser consultado se refirió al tema: "Con respecto a las declaraciones que hizo la gente del fútbol no tengo nada que decir. Creo que están equivocados. Boca demostró diferencia y por eso ganó el torneo pasado". El Mellizo salió así a defender el rendimiento de su equipo en los casi 15 meses que como puntero del fútbol argentino.

Barros Schelotto le bajó el tono a las polémicas:

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Distendido, también se refirió al encuentro con Mauricio Macri en la Casa Rosada al mencionar que hace su "vida normal" y que no se trató de otra cosa que "comer con un amigo el lunes al mediodía". "Sinceramente no me imaginé la cantidad de comentarios que se dieron. No tenemos nada que ocultar, sino lo hubiésemos hecho y no se hubieran enterado", remató sonriente.

La conferencia de prensa de cada viernes esta vez se demoró más de media hora en relación a su horario habitual y no comenzó hasta que ya había arrancado la que brindó Rodolfo D'Onofrio. La imagen del presidente de River se reproducía en los televisores de la sala Antonio Carrizo que la gente de prensa apagó un instantes del ingreso del entrenador. "En un momento alguien alzó la voz y después siguieron todos repitiendo lo mismo. Lo que se dijo está muy lejos de la realidad, no lo comparto para nada. Pero yo no le puedo decir a nadie qué es lo que tiene que decir. Desde mi lugar yo estoy muy tranquilo de la honestidad con la que trabajo", se descargó.

En la cuenta regresiva hacia la final con River, Guillermo aseguró que en nada modifica su relación con Marcelo Gallardo el hecho de tener opiniones diferentes: "No estar de acuerdo en alguna situación no significa estar pelados. Compartimos tiempo en la Selección y tuvimos una muy buena relación en todos esos años. No estoy de acuerdo con lo que dijo pero eso no rompe la relación de afecto que tenemos". Con la intención de aflojar la tensión, resaltó que el que disputarán en Mendoza "es un partido y no una guerra". "El 14 vamos a jugar una final y tendremos las mismas posibilidades de ganar tanto nosotros como River. Hay que darle paz al árbitro que dirija, que tenga toda la tranquilidad del mundo". "Es momento de dejar en paz a los árbitros. Con los partidos se tiene que terminar la discusión. Yo soy de discutir, pero todo termina ahí. Los árbitros se van a equivocar como yo me equivoco en un cambio o en un jugador por sobre otro, pero está dentro de las decisiones que se toman; y con los árbitros pasa lo mismo y hay que aceptarlo", agregó.

Hablemos de fútbol

Hubo también, claro, espacio para hablar de fútbol y entonces el entrenador reconoció que estuvieron lejos de la versión que pretende en las victorias frente a Banfield y Temperley, al tiempo que remarcó que actuaciones como esas son alcanzan para ganar la Copa Libertadores. Adelantó que Fernando Gago se sumará a los entrenamientos con el plantel la semana próxima y que podrá reaparecer antes de fines y marzo y que por eso estará en al lista de la copa. Tampoco descartó la presencia de Pablo Pérez en el debut ante Alianza Lima, en Perú la semana próxima. El grupo con el campeón peruano, Palmeiras y Júnior de Barranquilla es para el DT uno de los más difíciles.

Con el mejor equipo posible o con descanso para algún futbolista de cara al viaje de la semana próxima (frente a Argentinos Juniors si prevé un equipo integrado por suplentes), Boca enfrentará el viernes a San Martín de San Juan con la premisa de un triunfo que le permita mantener o incluso estirar su ventaja en el liderazgo. Esa distancia con los que lo persiguen representa un ahorro de alta cotización, una reserva de la que podrá sacar buenos beneficios a partir de ahora, cuando su atención se empezará a diversificar entre la Superliga, la Copa Libertadores y la final contra River que ya toma temperatura.

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