Una transformación que demandará más de lo esperado para los Jaguares

Las formaciones fijas fueron un problema para los Jaguares
Las formaciones fijas fueron un problema para los Jaguares Crédito: Jaguares
Alejo Miranda
(0)
24 de febrero de 2018  • 12:49

Afortunadamente para Jaguares, el scrum no es una formación preponderante en el Super Rugby. De lo contrario, habría que resignarse a otra temporada para el olvido. Porque ante un equipo que sí hace un culto del scrum como Lions, esa formación primigenia en el rugby termina siendo determinante para el desarrollo y el desenlace del partido, como ocurrió en el 47-27 sufrido en el Ellis Park.

La elección de Mario Ledesma como entrenador de los Jaguares respondió, en buena medida, a la necesidad de revitalizar el scrum de Jaguares y Pumas. Que el scrum vuelva a ser una marca registrada que distinga al rugby argentino en cualquier cancha del mundo, como lo supo ser hasta no hace muchos años. Ante Lions quedó en claro que esta transformación demandará un tiempo.

Enfrente a los bi-subcampeones, uno de los dos mejores scrums del Super Rugby a decir de Ledesma junto al de los campeones Crusaders, los Jaguares padecieron esa formación desde el principio, siendo sancionados constantemente (cuatro penales y dos free-kicks en contra) para una efectividad del 42% de obtención (3/7). Esto, junto con una tarde terrorífica en el line-out (5/8, 62%), derivó en que los Jaguares casi no tuvieran la pelota en todo el partido y se vieran condicionados a defender constantemente, algo que ante un equipo sólido y letal como el de Johannesburgo equivale a una sentencia de muerte. Así se explica la abultada diferencia.

Con la pelota en las manos, los Jaguares volvieron a mostrar cosas interesantes y abrieron el partido con un try de gran factura. En defensa dieron un paso al frente respecto del partido ante Stormers, pero todavía deben mejorar. La efectividad del tackle volvió a ser muy baja (61% según el sitio de estadísticas OPTA) y hubo desacoples alarmantes por las puntas. Además, volvieron a ser indisciplinados por demás: 12 penales (ocho en el primer tiempo) y dos amonestaciones inocentes (Delguy y Montoya).

El trabajo que debe hacer en el scrum Ledesma, un especialista en el rubro como hooker de los Pumas y entrenador de forwards de Australia, es titánico. No sólo en los últimos dos años el scrum argentino había perdido su preeminencia, sino que a fin de año se fueron dos primeras líneas como Ramiro Herrera y Lucas Noguera Paz, además de que en esta gira no estuvo por lesión Santiago García Botta. Mario echó mano los clubes y rescató a tres nuevos pilares (Juan Pablo Zeiss, Javier Díaz, Nicolás Leiva y Juan Pablo Brarda) y reubicó a Felipe Arregui como pilar izquierdo, su puesto original, pero queda claro que todavía queda mucho por hacer más allá de los nombres.

Una posible solución a corto plazo es volver a colocar a Nahuel Tetaz Chaparro como pilar izquierdo, puesto que ocupó los últimos dos años. La sensación es que con Zeiss y Leiva (a juzgar por lo que demostró en el amistoso ante Bulls), el flanco derecho está mejor cubierto. Otra posibilidad: seguir probando con los pilares de Argentina XV, cuyo scrum viene siendo dominante en el Americas Rugby Championship, aunque ciertamente en un nivel de competencia muy inferior (hoy ante Canadá Brarda regresa tras una lesión).

El próximo sábado llegan a Buenos Aires los Hurricanes, campeones de 2016, un equipo que tiene un XV inicial que incluye a nueve All Blacks. Otro desafío mayúsculo para Jaguares. Al menos el equipo de Wellington no le da tanta preponderancia al scrum.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.