Frustran el envío de casi 400 kilos de cocaína en valijas diplomáticas

A fines de 2016, el embajador de Rusia avisó al gobierno argentino de la presencia del equipaje sospechoso; gendarmes cambiaron la droga por harina y esperaron meses hasta que finalmente se hizo la entrega controlada; cinco detenidos
Gabriel Di Nicola
(0)
23 de febrero de 2018  

A fines de 2016 los gendarmes reemplazaron la cocaína por harina
A fines de 2016 los gendarmes reemplazaron la cocaína por harina

El blindaje del canal diplomático suponía la llave maestra del plan: enviar casi 400 kilos de cocaína a Rusia desde la embajada de ese país en Buenos Aires. Los ideólogos del plan tenían acceso directo a la legación. Uno de ellos era un policía de la ciudad que, además, tenía un puesto como asesor de seguridad en la sede consular. Pero alguien ahí adentro alertó al embajador y este dio aviso al gobierno argentino. Se inició así, hace 14 meses, una operación internacional que incluyó la sustitución de la droga por harina, una entrega controlada en Moscú y cinco detenidos.

La idea era que la droga fuese parte del equipaje de un funcionario consular ruso que iba volverse a su patria por haberse jubilado. Una alternativa era camuflarla entre las pertenencias de una comisión de cadetes de la Policía de la Ciudad que viajaría a Moscú para un intercambio protocolar que incluía cursos de capacitación.

En esto resultaba esencial el subinspector principal Iván Blizniouk: nacido en Rusia y naturalizado argentino, revistaba en la Dirección General de Coordinación y Enlace del Instituto Superior de Seguridad Pública de la Ciudad. Como hablaba cuatro idiomas -entre ellos, el ruso-, servía de enlace con aquellas fuerzas o instituciones extranjeras con las cuales la actual Policía de la Ciudad mantiene convenios de colaboración e intercambio. De hecho, participó de al menos dos viajes con cadetes. Pero también tenía un vínculo directo con la embajada rusa, de la cual era asesor en materia de seguridad. Tenía, así, acceso al lugar y los contactos que resultaron claves para diagramar el tráfico.

Eso surge de un dictamen del fiscal federal Eduardo Taiano y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), a cargo de Diego Iglesias, al que tuvo acceso LA NACION.

En diciembre pasado un avión de la Federación Rusa llevó el cargamento vigilado
En diciembre pasado un avión de la Federación Rusa llevó el cargamento vigilado

En las últimas horas fueron detenidos en Buenos Aires Blizniouk -a su regreso de un viaje a Europa- y Alexander Chikalo, que, como el policía, nació en Rusia y se naturalizó. En Rusia, en tanto, fueron apresados otros tres presuntos integrantes de la organización, entre ellos, el exadministrador económico de la embajada rusa Ali Abyanov.

Un presunto organizador de la banda que vive en Alemania y que estuvo varias veces en nuestro país, un empresario identificado solo como "el Señor K", tiene pedido de captura nacional e internacional.

Calificadas fuentes de la investigación afirmaron a LA NACION que el cargamento secuestrado en dependencias de la legación rusa no habría sido el primer embarque de la banda. Los tres gendarmes que viajaron a Moscú para la entrega controlada de las valijas -en los paquetes que contenían se reemplazó la cocaína colombiana por harina de alta pureza- recordaron que policías rusos les habían dicho que tenían certificados tres viajes de la organización entre 2012 y 2015.

"Se trata de una de las operaciones más complejas, extravagantes y profesionales en temas de narcotráfico que hemos tenido", explicó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que valuó la droga secuestrada en 50 millones de euros.

La investigación tiene ribetes cinematográficos, según la reconstrucción que hizo Bullrich. Una de las curiosidades es el tiempo transcurrido: 14 meses, buena parte de los cuales la droga estuvo inmovilizada.

En Moscú, dos hombres que fueron a buscar la droga terminaron detenidos
En Moscú, dos hombres que fueron a buscar la droga terminaron detenidos Crédito: Ministerio de Seguridad

El 13 de diciembre de 2016 la llamó el embajador de la Federación Rusa en Buenos Aires, Víctor Koronelli, quien le dijo que en una oficina de un anexo de la sede consular, en Recoleta, había 12 valijas que podían contener estupefacientes.

Esa misma noche se le notificó al juez federal Julián Ercolini, que autorizó a la Gendarmería a investigar el contenido de las valijas, que estaban guardadas en el colegio adjunto a la embajada. A las 2 del 14 de diciembre de 2016, los gendarmes entraron en el edificio con la llave de una puerta lateral que les entregó el diplomático.

El primer narcotest dio positivo: en las 12 valijas había droga. En acuerdo con las autoridades rusas, se decidió hacer una entrega controlada y se ordenó cambiar la cocaína por harina. En plena madrugada, los gendarmes fueron al Mercado Central de Buenos Aires a comprar 400 kilos de harina. En cada valija se colocó un rastreador satelital y se instaló una cámara oculta para monitorear las 24 horas el despacho donde quedó el equipaje.

"La investigación se direccionó respecto de las personas que podían encontrarse involucradas en la maniobra, las cuales fueron mencionadas espontáneamente por el personal de la embajada Rusa. En tal sentido 'el Señor K' fue señalado primariamente como el responsable de haber ingresado las valijas en la dependencia diplomática en la Argentina, en connivencia con un ex funcionario identificado como Abyanov", afirmaron los fiscales Iglesias y Taiano.

"Activa participación"

Según los representantes del Ministerio Público, el policía Blizniouk ejerció una "activa participación en la organización narcocriminal, principalmente a partir de que Abyanov abandonó el país en el año 2016, realizando permanentemente actos que estuvieron enfocados en custodiar y asegurar que la droga se mantuviera bajo resguardo en el interior del colegio adjunto y bajo control de la organización".

Blizniouk, que revistó en el área de Inteligencia Criminal de la Prefectura antes de entrar en la ex Policía Metropolitana, tenía un fácil acceso a la embajada y al colegio. "Mantenía permanentes diálogos con las autoridades diplomáticas rusas en este país, en los cuales verificaba disimuladamente cuáles eran las opiniones internas respecto de 'K', la posibilidad y fechas en las que se podrían realizar viajes protocolares y, puntualmente, siempre hacía mención del envío de ciertas valijas que correspondían al nombrado, argumentando que este le había encargado su traslado".

El Ministerio de Justicia y Seguridad porteño negó que Blizniouk haya tenido relación académica directa con los cadetes en el Instituto Superior de Seguridad Pública. En el expediente se lo definió como "capacitador del personal policial, organizador de intercambios educativos y congresos con la dependencia diplomática [...] permitiendo en ocasiones la participación de funcionarios" de la policía bonaerense y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Blizniouk también oficiaba de traductor. Lo hizo, por caso, en ocasión de la visita de una comitiva de policías rusos a la ministra Bullrich.

"'K' venía intentando que se facilite el canal diplomático para realizar el transporte deseado, el cual, según la información obtenida, se había truncado a partir del retorno de Abyanov a Rusia, ya que este resultaba ser el nexo para llevar adelante tal maniobra. A raíz de ello, quien debía encargarse de continuar con la logística del envío resultó ser Blizniouk, pudiéndose conocer varios diálogos de este con 'K' en donde constan las negociaciones y planificaciones para lograr el cometido de la organización narcocriminal", sostuvieron Iglesias y Taiano.

Muchas de las conversaciones en Blizniouk y "K" -un empresario dedicado a la comercialización de licores y tabaco- estuvieron relacionadas con los posibles viajes de cadetes policiales argentinos a Rusia. Ambos sospechosos coincidían en que esas oportunidades resultaban viables para "atravesar el abordaje", es decir, "filtrar" las valijas.

Pero los viajes de los cadetes argentinos se suspendieron en 2017. El Ministerio de Justicia y Seguridad porteño ya estaba al tanto de la investigación y colaboró para avanzar en la causa.

La banda buscó otras alternativas, como el alquiler de un vuelo chárter con un avión de Letonia, plan que se frustró. Finalmente, la entrega controlada se hizo con un vuelo del Servicio Federal de Seguridad de Rusia que, al tanto de todo, llevó las valijas. Ya en Moscú, las dos personas que fueron a buscar el equipaje fueron atrapadas.

Convenios que son habituales

El acuerdo de cooperación entre el instituto de formación policial de la Ciudad y el de Rusia del que pretendió sacar provecho el oficial Iván Blizniouk para concretar el tráfico de cocaína a Moscú se firmó el 20 de mayo de 2015. Pero, según explicaron a la nacion calificadas fuentes del gobierno porteño, no es el único. Resaltaron, por ejemplo, el que se rubricó en noviembre de 2014 con la policía de Baviera, Alemania. "Los convenios de intercambio y cooperación son muy usuales", precisaron.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?