Islandia, meca de inspiración: una usina de ideas en el país de los elfos

La geografía impredecible como el Volcan Hekla, el más activo de la isla, estimula la capacidad de adaptación de la gente
La geografía impredecible como el Volcan Hekla, el más activo de la isla, estimula la capacidad de adaptación de la gente Crédito: Gentileza
Con solo 340.000 habitantes, encabeza el ranking actual de industrias creativas y es el nuevo favorito de los emprendedores
Sebastián Campanario
(0)
24 de febrero de 2018  

Si la creatividad es una habilidad valiosa y definitoria en el fútbol, entonces Messi y compañía deberían tener cuidado con el primer partido de Rusia 2018: Islandia, integrante junto al seleccionado argentino de la zona D del próximo mundial, se convirtió en los últimos meses en una niña mimada de los estudios académicos sobre creatividad e innovación.

El país de apenas 340.000 habitantes tiene indicadores muy por encima de la media en industrias creativas, con marcas globales como la serie infantil Lazy Town, la policial Trapped o la música de Bjork; además de negocios de vanguardia en diseño y tecnología. Las investigaciones discuten los motivos de este boom, que incluyen factores culturales, climáticos, de entorno natural y de apertura mental de la población. Así como Japón fue el año pasado una "meca inspiradora" para muchos viajeros y viajeras argentinos que buscan un plus de aprendizaje en innovación en sus proyectos turísticos, Islandia ahora se suma como destino favorito a esta lista.

"En un mundo donde las ciudades se parecen cada vez más, Reikiavik y otros lugares de Islandia parecen escapar a las influencias y generan su propia identidad. Hay un estilo y en general los diseños (de ropa, joyas, arte, arquitectura y hasta gastronomía) parecen estar influenciados fuertemente por su cultura, herencia y sobre todo por su entorno natural", cuenta a la nacion María Virginia Fiorini, directora creativa de una multinacional portuguesa de comunicación. Fiorini tiene base en Buenos Aires, viaja mucho por trabajo a Portugal, España y Dubai; y recientemente visitó Islandia, donde se encontró con un entorno inspirador que abarcó desde el sobrio diseño escandinavo hasta fenómenos naturales "de otro planeta": "Al estar cerca del Polo Norte, la iluminación barre los objetos creando efectos únicos", cuenta.

A fin del año pasado también visitó este país del extremo noreste europeo Andrés Hatum, profesor de la Universidad Di Tella y experto en procesos de creatividad e innovación en empresas. "Una de las claves del dinamismo creativo tiene que ver con la capacidad de adaptación de la población", explica Hatum. No solo no queda otra que ser creativo para sobrevivir a un clima y geología extrema ("toda la superficie del país se encuentra literalmente sobre ríos de lava, con lo cual nunca se sabe dónde puede surgir un géiser o erupcionar un volcán", dice Fiorini), sino que la crisis financiera de 2008 pegó en Islandia con particular furia. "Este evento los obligó a reinventarse como una meca de turismo. Pasaron de ser un pueblo de pescadores a un país basado en turismo, tecnología y creatividad", cuenta Hatum.

El profesor de la Di Tella estuvo visitando empresas y hubs de emprendedores, y se encontró con una política pública que facilita la iteración de negocios: "Abrir una nueva empresa es sumamente fácil, sin burocracia y solo se demora unos días. Eso sumado a que Islandia está a tres horas de avión de Londres y a cinco de Nueva York, lo que la vuelve un puente entre Europa y los Estados Unidos, y hace que muchos lo vean como un lugar ideal para instalar compañías que apunten a los dos continentes", agrega.

Virginia Fiorini en su viaje
Virginia Fiorini en su viaje Crédito: Gentileza

El libro Bobby Fischer se fue a la guerra (Debate), de David Edmonds, cuenta la historia del "match del siglo" de 1972 entre Fischer y Boris Spassky, que se llevó a cabo en Reikiavik, la capital de Islandia. Allí hay varias conexiones con la Argentina: una semifinal de ese torneo se jugó el año anterior en el Teatro San Martín (había varias cuadras de cola para ingresar a ver la partida); el ajedrecista Miguel Najdorf viajó a Islandia para oficiar de árbitro y la única entrevista a Fischer se publicó en El Gráfico (con llamada en tapa, aunque no fue el título principal). La hizo Ernesto Cherquis Bialo, en parte gracias a un contacto de uno de los pocos amigos de Fischer, el ajedrecista argentino Miguel Ángel Quinteros.

Cuarenta y cinco años después, Islandia vuelve a ser una favorita de viajeros argentinos, en particular del campo de la creatividad y el emprendedorismo. "Los islandeses tienen características que los hacen muy propensos al cambio y la innovación: son muy abiertos, adoptan tecnología con mucha facilidad y son grandes lectores, desde pequeños", explica Hatum. Desde el siglo IX, cuando se establecieron los primeros pobladores en la isla, la música y la literatura formaron un núcleo central de la cultura y la vida cotidiana. Allí nacieron varios escritores talentosos, como el premio Nobel Halldor Laxness.

Esta tradición permanece, y provocó que más del 5% de los empleos del país se centren en "industrias creativas", un valor muy por encima de la media mundial y de la europea. El sector hoy ocupa más mano de obra que la pesca y la agricultura sumadas.

En el campo de las nuevas tecnologías, Islandia es fuerte en empresas de videojuegos, y más recientemente, como la Argentina, se volvió un oasis para negocios de criptomonedas y de iniciativas basadas en blockchain: Reikiavik hoy consume más electricidad por minado de monedas virtuales que por necesidades hogareñas. La exploración y el uso de energías alternativas, como la geotermal, es otra marca registrada de la innovación islandesa.

¿Cuáles son las razones detrás del boom creativo? Académicos de la Universidad de Kansas estudiaron en los últimos meses este fenómeno y llegaron a varias respuestas. La creatividad y la innovación, que hoy están de moda para incorporar a la educación primaria y a la inicial, ya formaban parte de la currícula de colegios del país nórdico desde la década del 80. Reikiavik está repleta de centros de "makers" para que experimenten emprendedores y artistas.

La cultura islandesa está a la vanguardia de la agenda de género (tiene la menor brecha salarial del mundo), en derechos humanos y en diversidad. El festival anual de orgullo Lgbtq es el mayor de Europa y una de las celebraciones más masivas del país. "Todas estas características de apertura, amor por la tecnología, habilidades de adaptación se mezclan con otras muy locas, como el hecho de que todavía la mitad de la población cree en los elfos, literalmente", cuenta Fiorini desde su oficina en Buenos Aires, donde además de trabajar para Europa y Medio Oriente dirige su agencia boutique de diseño MVF. "Les temen a los elfos y mucho. A tal punto que suelen evitar una calle o un camino entero para no despertar la ira de estos duendes", cuenta la directora creativa, que aún hoy, a varios meses de su viaje, no termina de procesar la cantidad de estímulos sensoriales e inspiracionales que le provocó esta experiencia que, dice, repetiría varias veces.

sebacampanario@gmail.com

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.