"Es mi derecho, no quiero quedarme sin hacer nada"

Lorenzo Parodi, de 21 años, padece trastorno por déficit de atención; desde 2016 espera su diploma
Lorenzo Parodi, de 21 años, padece trastorno por déficit de atención; desde 2016 espera su diploma Crédito: CARLA MELICCI
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26 de febrero de 2018  

Lorenzo Parodi tiene 21 años. Vive con sus padres en City Bell, y cuenta orgulloso que durante su paso por la secundaria nunca faltó a una sola materia. A los 7, le dijeron que tenía un trastorno por déficit de atención e hiperactividad y dislexia, diagnóstico que, según cuentan hoy sus padres, costó mucho obtener.

Le hicieron repetir cuarto grado dos veces y finalmente, después de pasar por muchos especialistas, escuelas y maestras integradoras, en diciembre de 2016 se graduó del Colegio Nuestra Señora del Valle, en el barrio El Mondongo. Sin embargo, el título secundario homologable nunca llegó.

"Cursó todas las materias, nunca fue a una escuela especial -sí estaba matriculado en la Nº 503- hacía todo el horario completo, con todas las materias extras y con el PPI correspondiente", cuenta Elisabet, mamá de Lorenzo.

Luego de la graduación, sus papás empezaron a llamar a la escuela para ver qué pasaba con el título de su hijo. "Primero me dijeron que estaba atrasado, y en octubre de 2017, que había un problema de imprenta y quedaron en llamarme. Hasta hoy, no tuve más noticias", comenta Elisabet.

Falta de respuesta

"El último reclamo lo hicimos en diciembre de 2017, sobre la base de la resolución 311 y la normativa provincial, y estamos a la espera de ver qué nos van a decir", dice la mamá del adolescente.

LA NACION se comunicó con la institución, pero se negaron a dar declaraciones al respecto. Entretanto, desde la Dirección de Educación Especial de la provincia informaron que en conjunto con la Dirección de Educación de Gestión Privada "están realizando las intervenciones necesarias para dar una respuesta favorable a la solicitud de titulación de Lorenzo".

A su vez, aclararon que la normativa actual rige para los egresados de 2016 en adelante y que en los casos anteriores "se analizará la situación de cada estudiante en función de cada trayectoria educativa realizada".

A Lorenzo le gustan mucho la fotografía y la computación. "Es mi derecho tener el título y poder ir a la facultad. No quiero quedarme sin hacer nada", concluye.

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