Boca, que domina las estadísticas de la Superliga, quiere trasladar su presente demoledor a la Copa Libertadores

Boca busca dejar atrás 11 años de sequía en la Copa Libertadores
Boca busca dejar atrás 11 años de sequía en la Copa Libertadores Crédito: Gustavo Ortíz / JAM Media
Franco Tossi
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27 de febrero de 2018  

Boca es demoledor. Cada fin de semana ratifica la supremacía que tiene por sobre el resto en la Superliga . Muchos solamente se enfocan en los arbitrajes, apuntados por todo el fútbol argentino por ser, supuestamente, los principales influyentes del momento xeneize. Así buscan explicar su dominio. La realidad es muy distinta y se fundamenta en otras variables más determinantes. Porque lo que está a la vista son números que hablan por sí solos, que sirven para justificar su buen presente.

El primero de ellos refleja la cantidad de días (442) que lleva como puntero doméstico, pero detrás de aquello hay otras estadísticas importantes que demuestran su dominio a nivel nacional. Claro, ahora el desafío será proyectar esa supremacía en el ámbito internacional. El máximo objetivo está en la Copa Libertadores , que comenzará pasado mañana en Perú, ante Alianza Lima.

  • 43 puntos. Como primera medida, lo ya conocido. Boca es el líder del torneo local con 43 unidades, 12 más que San Lorenzo (debe su encuentro ante Independiente) y Talleres, sus inmediatos perseguidores. En la Libertadores se instaló en el Grupo 8, en el que conseguir un buen colchón de puntos para alejarse de sus rivales (Alianza Lima, Junior de Barranquilla y Palmeiras) y ser puntero absoluto dará la misma tranquilidad de la que goza actualmente: terminar en la cima le permitirá enfrentarse en octavos de final a un equipo que se haya clasificado en segundo lugar, duelo que se definirá por sorteo. Factor que siempre es ideal para tomar confianza en la recta final, aunque luego los partidos hay que jugarlos. Porque la Copa suele ser traicionera. El cuerpo técnico xeneize piensa en salir a buscar los tres puntos en Perú, entienden que más allá de ganar los tres partidos como local, de visitante Alianza será difícil, pero no tanto como pueden ser Junior y Palmeiras.
  • 14 victorias. En esos seis partidos correspondientes a la zona de grupos, el Mellizo intentará que sus hombres logren marcas similares a las que cuenta en la Superliga. En 17 jornadas es el que más triunfos cosechó (14 victorias, cinco más que Talleres y el Ciclón), el que menos perdió (junto a los de Boedo suman dos caídas) y el que empató en menos ocasiones (tan sólo una vez). Funcionar en esa misma sintonía mientras transcurra el inicio de la competición será fundamental para lograr lo que a todos los participantes les gustaría: ser el mejor primero, algo que, una vez clasificado, permite definir en condición de local los enfrentamientos mano a mano. La cuenta que hacen para clasificarse sería ganando los tres encuentros de local y rescatando un triunfo como visitante.
  • 34 goles. Es el único de los 28 equipos que superó la barrera de los 30 goles. Son exactamente 34, siete festejos más que Racing y Defensa y Justicia, los más cercanos en el rubro. Tan solo no convirtió en la derrota 1-0 ante Rosario Central, aspecto por demás positivo pensando en la excursión continental. Ser un equipo goleador, uno que asegura al menos un grito por partido, genera una cuota grande de expectativa dentro de un torneo en el que las victorias y los goles tienen mucho valor, más en condición de visitante. Y 12 tantos de los 34 en la Superliga Boca los convirtió fuera de la Bombonera: esa virtud es esencial, sobre todo pensando en las definiciones que haya de octavos de final en adelante.
  • 4 veces hizo 4 goles. La victoria reciente 4-2 a San Martín de San Juan le permitió estar en la cima de otra estadística: ser el que más veces convirtió cuatro goles en un partido, algo que logró también ante Godoy Cruz, Vélez y Belgrano. Adoptar esa costumbre servirá en la Libertadores para dos cosas: en la etapa inicial, llenar la balanza de goles es un factor que puede incidir en la lucha por el primer puesto y ser el mejor clasificado; de octavos de final en adelante, convertir esa cantidad de tantos en un compromiso puede cerrar pronto la serie.
  • 10 llaves para llegar al gol. Boca no depende de un solo jugador para hacer goles. En la Superliga llegaron a convertir Benedetto, Pablo Pérez, Pavón, Nández, Fabra, Cardona, Vadalá, Barrios, Tevez y Wanchope Ábila. La lesión de Benedetto complicó al equipo, le sacó algo de frescura al ataque, pero no frenó el ímpetu xeneize.
  • 11 vallas invictas. También domina la estadística opuesta. La entidad de la Ribera es al que menos tantos le convirtieron: junto a Talleres poseen ocho goles en contra. Mucho tuvo que ver la solución defensiva, porque la última línea generalmente fue un dolor de cabeza para el técnico, que encontró en la llegada de Paolo Goltz un hombre que, si bien bajó mucho el rendimiento, acomodó no solo a Magallán sino también a los laterales Fabra y Jara. Armó una defensa sólida, pero también a través de las grandes actuaciones de Agustín Rossi cosechó importantes números: 11 vallas invictas en 17 fechas. Tanto el rendimiento de la defensa como el del joven arquero no deberán variar en la Copa Libertadores, ya que mantener el cero en el arco, especialmente en la Bombonera, son fundamentales en los duelos de octavos de final en adelante, partidos en los que la visita suele atreverse a buscar algún premio que se considera doble por el reglamento. Y Rossi tuvo partidos en donde salvó triunfos importantes con apenas una atajada, una virtud necesaria en una Copa Libertadores que suele definirse por detalles.
  • 24 puntos en la Bombonera. Asimismo, Boca es el que más puntos obtuvo como local (24 de 27) y como visitante (19 de 24). Si mantiene la primera de ellas será importante para hacer su estadio más fuerte: su magia y poder suele aparecer en la Libertadores, el empuje de los hinchas genera contagio y pocos equipos extranjeros se atreven a buscar la victoria. Si consigue imponer la segunda, será más difícil sacarlo de la competición. Ganar de visitante, algo que le llevó tiempo conseguir, te agiganta como equipo en un torneo en el que por cada victoria se hace más grande el respeto de los demás.

El Boca de Guillermo tiene unos números extraordinarios. Pero llegó la hora de la verdad: la Copa Libertadores, objetivo primordial, debe ser testigo de ese dominio que, por el momento, solo es nacional.

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