La educación sentimental, según la relación entre una madre y una hija conflictiva

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27 de febrero de 2018  

Si Lady Bird consigue transmitir la experiencia de una adolescente muy particular y la convierte en universal no es solo gracias al guion y la puesta en escena de Gerwig. Las actuaciones son claves para expresar la complejidad de las personas comunes que habitan la película.

Saoirse Ronan, la actriz del nombre difícil de pronunciar, le da vida a esta chica que quiere distinguirse de lo que la rodea con su color de pelo, su nombre inventado, su creatividad y sus sueños de irse a la costa este, "donde viven los escritores".

A los 23 años, la actriz obtuvo su tercera nominación al Oscar como mejor actriz por su trabajo en el film de Gerwig. La primera vez que compitió por el premio de la Academia fue por su trabajo en Expiación, deseo y pecado, de Joe Wright, cuando tenía 13 años; a los 21 volvió a ser nominada por Brooklyn, de John Crowley.

"Ella se transformó tanto que casi no ves la transformación, no ves las costuras -dijo Gerwig al Los Angeles Times sobre su protagonista-. De repente no te la podés imaginar como alguien que es irlandesa o cualquier otra cosa, todo lo que ves es a esta chica. En cierta forma es como descubrir a una actriz desconocida, aunque es Saoirse, estuvo nominada dos veces antes a los Oscar y todo el mundo sabe quién es".

El corazón de la película es la relación madre-hija y lo que le pasa a cada una de ellas en ese momento crucial de la vida en el que la adolescente se enfrenta a sus primeras decisiones adultas y, sobre todo, se prepara para abandonar el nido. Para hacer contrapunto con la Lady Bird que interpreta Ronan, Gerwig eligió a Laurie Metcalf, una actriz de perfil bajo pero extensa carrera en teatro, cine y televisión, que está nominada a mejor actriz de reparto por su trabajo en el film. En la pantalla grande encarnó personajes secundarios que dejaron su marca en películas como JFK y Scream 2. Pero es su trabajo en televisión el que le dio mayor popularidad: fue parte del elenco de la ya legendaria Roseanne, interpretando a la hermana del personaje de la comediante, papel que repetirá en el regreso de la serie, y tiene una participación recurrente como la madre de Sheldon Cooper en The Big Bang Theory.

"El papel fue muy personal para mí -dijo la actriz y madre de cuatro hijos a Vanity Fair-. Veo los errores que comete Marion porque puedo ponerme fuera del personaje y verlos, pero también porque estuve adentro. Lo que ella hace surge de un lugar de amor, apoyo y educación, de intentar asegurarse de que antes de que tus hijos salgan al mundo estén preparados, aunque sabés que no lo van a estar. Pero parece agresivo y suena de una forma que le quita confianza a la otra persona. Estuve en el lado equivocado de esa discusión y dije cosas que desearía no haber dicho".

El dúo de actrices está rodeado por un elenco que también encarna a la perfección esos personajes: Tracy Letts, como el padre atrapado en medio de la conflictiva dinámica madre-hija; Beanie Feldstein, interpretando a esa mejor amiga con la que hay un vínculo de hierro, y Lucas Hedges y Timothée Chalamet, como los chicos que colaboran de formas muy distintas en la educación sentimental de Lady Bird.

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