La historia detrás del premio a Roger Waters por su compromiso con los caídos en Malvinas

Waters es una de las cuatro personalidades que serán premiadas con la "Rosa por la paz" en la embajada argentina en Londres
Waters es una de las cuatro personalidades que serán premiadas con la "Rosa por la paz" en la embajada argentina en Londres Fuente: Archivo
Daniel Santa Cruz
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1 de marzo de 2018  • 19:07

"Me conmovió la angustia de las madres e intenté ayudar con lo que pude", dice a LA NACION Roger Waters, el exlíder de Pink Floyd, para explicar su compromiso y colaboración con la cruzada para identificar a los soldados argentinos sepultados en Darwin desde la culminación de la guerra de Malvinas.

Waters es una de las cuatro personalidades que serán reconocidas con la "Rosa por la paz" en los primeros días de marzo en la Embajada Argentina en Londres. Junto al músico inglés serán premiados el excombatiente Julio Aro, la periodista Gaby Cociffi y el coronel británico Geoffrey Cardozo, por su invalorable trabajo para que 88 de los 121 cuerpos de soldados argentinos, que descansan en el cementerio de Darwin desde 1982 bajo una tumba con la leyenda Soldado argentino solo conocido por Dios, hayan sido identificados a fines del año pasado como culminación de la misión humanitaria encargada por los gobiernos de la Argentina y Gran Bretaña a la Cruz Roja Internacional.

"Me siento muy honrado por este reconocimiento", agrega Waters y adelanta que probablemente se "reúna en la Argentina con familiares de los soldados", refiriéndose a su visita, como parte de su gira 2018, que lo traerá a nuestro país el 6 de noviembre próximo.

Waters se reunió con la ex presidenta Cristina Kirchner en 2012; luego lo hizo con el exprimer ministro británico David Cameron
Waters se reunió con la ex presidenta Cristina Kirchner en 2012; luego lo hizo con el exprimer ministro británico David Cameron Fuente: Archivo

El papel que cumplió Roger Waters fue clave. "En 2012 fui contactado por la periodista Gaby Cociffi", recuerda, y señala que "a partir de allí" se comprometió con la causa. Inmediatamente, y aprovechando una vista al país, intercedió ante la expresidenta Cristina Kirchner y luego ante el primer ministro inglés, David Camerón, para que acordaran el inicio de la misión humanitaria para identificar los cuerpos de los soldados sepultados en Darwin. El proyecto se desarrolló finalmente entre 2016 y 2017, con otros gobiernos.

Waters tiene una historia muy particular. Su padre murió en la Segunda Guerra Mundial y su abuelo en la Primera. En su obra más reconocida, The Wall, puede verse esa proclama antibélica que lo caracteriza y acompañó durante toda su carrera.

Rosas por la Paz

Hace unos meses, la guionista Valeria Masats Aparicio sugirió entregar una rosa al coronel Geoffrey Cardozo. Ese fue el puntapié a partir del cual surgió la idea de organizar este homenaje a las cuatro personas que se encargaron de concretar este proyecto.

"Nuestro país está en deuda con parte de su historia. En muchos temas fuimos muy desprolijos, pero olvidarnos que estos chicos murieron y yacen en Malvinas, es demasiado", dice a LA NACION el maestro orfebre Juan Carlos Pallarols.

"Pocos lo saben, pero en 1982, cuando diseñé el bastón de mando presidencial con el que asumió Raúl Alfonsín, cambié la guarda griega original que usaban los militares por una guarda de cardos, uno por cada provincia argentina, además incorporé tres cardos pequeños que representan a las Islas Malvinas y las Sándwich del Sur", recuerda Pallarols.

"Dos Rosas por la paz" tiene una historia reciente. Con material bélico proveniente de la guerra del año 82 y el conflicto entre argentinos y británicos, el maestro orfebre Pallarols está realizando rosas de metal junto a ciudadanos de todo el mundo. El objetivo final es llevarlas de ofrenda a los caídos en combate y que descansan en los cementerios de las Islas del Atlántico Sur. "Las Rosas por la paz están hechas con material bélico. Fundimos vainas de balas que me donaron soldados argentinos y británicos junto con pedazos de aviones de ambos países que participaron en la guerra de Malvinas. Como símbolo: dejar atrás la guerra y apostar por la paz", destaca el artista.

Los reconocimientos

Geoffrey Cardozo: Coronel británico que fue encargado en 1982 de recoger los cuerpos de los soldados argentinos esparcidos en el suelo isleño y de exhumar los cuerpos de las tumbas de guerra y llevarlos al cementerio de Darwin, identificando a la mayoría. Años después entregó ese informe a ex combatientes argentinos que resultó de mucha utilidad para comenzar el proceso de identificación.

"El premio es un honor muy singular, enorme e inesperado para mí" dice Geoffrey Cardozo a LA NACION. Y agrega: "Los objetivos con los que se otorga, la paz y las reconciliación, están muy cerca de mi corazón. Sin embargo, apenas me lo merezco. Los verdaderos héroes en todo esto son los familiares, que han viajado con tanta paciencia a través de un desierto con solo un puñado de valientes excombatientes argentinos y otras personas afectuosas para brindarles un oasis en momentos en que estaban a punto de abandonar su lucha y toda esperanza", remarca el militar.

Finalmente, reflexiona: "Nuestros dos países tienen tanto en común; nuestro amor por el deporte, por la música popular, por el espectáculo, el estilo y la tradición. Pero lo más grande que tenemos en común es el corazón humano. Esta rosa habla al corazón".

Julio Aro en el cementerio de Darwin
Julio Aro en el cementerio de Darwin Fuente: Archivo

Julio Aro: Ex combatiente, creó en 2008 la fundación "No me olvides", conformada por madres de caídos en la Guerra de Malvinas, veteranos de guerra y civiles. Tuvo un rol fundamental en la búsqueda de los familiares de los soldados no identificados para que se puedan realizar las pruebas de ADN, además de dedicar gran parte de ese tiempo a la contención de los familiares.

"No creo que merezca este premio, en realidad deberían ser las madres de mis compañeros caídos las reconocidas, porque nada ni nadie podrá mitigar el dolor de tantos años", señala Aro, conmovido. "De todos modos es un mimo al corazón y solo nos da fuerza para seguir trabajando hasta que el último compañero que descansa anónimo en Darwin hace casi 36 años, sea reconocido", agrega.

Gaby Cociffi: periodista que trabajó codo a codo con la Fundación "No me olvides" y que aportó mucho a este proyecto. Fue quien convenció a Roger Waters en 2012 para que intermediara entre los gobiernos y acuerden encargar la misión humanitaria. Cociffi es muy reconocida por su labor y colaboración por los excombatientes y las familias de los caídos.

"Mi labor en este proyecto tiene que ver con todo lo que le debemos a esas familias", dice Cociffi. "Es un halago, pero nunca esperé un reconocimiento, eso solo lo merecen nuestros héroes de Malvinas. Lo que fueron, los que volvieron y los que quedaron allá", añade.

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