Jack White habla del disco que grabó con músicos de Kanye West y Jay-Z

"Todo el disco, para mí, es increíblemente moderno", dice White
"Todo el disco, para mí, es increíblemente moderno", dice White Crédito: Griffin Lotz
Además, cuenta el origen de “Over and Over and Over”, la canción que acaba de estrenar
Patrick Doyle
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2 de marzo de 2018  • 11:37

Antes de entrar al estudio de grabación en Nueva York, Jack White se impuso a sí mismo un desafío: pasar sólo tres días grabando un nuevo conjunto de canciones con un grupo de músicos con los que nunca había tocado. Muchos de ellos eran del mundo del hip hop. Había contactado a músicos a los que había visto con Jay-Z, Kanye West, Kendrick Lamar y otros. “No tenía idea de si íbamos a ser capaces de comunicarnos musicalmente”, dice White. “Podría haber sido una receta para el desastre. Creo que la mayoría de la gente se cagaría en las patas, así que para mí era muy estimulante.”

A los 10 minutos de empezar a tocar, White sabía que el plan iba a funcionar. “Estaba fluyendo música tan buena”, dice. “Algunas de esas canciones podrían haber formado un lado entero de un disco, como si fuera un disco de Miles Davis o Funkadelic. Después alguien agregaba algo y había otra onda en el ambiente.” White reservó tres días más con diferentes músicos en Los Angeles y después se llevó la música a casa para editarla y agregar elementos nuevos, tal como hizo Davis en Bitches Brew. El resultado es Boarding House Reach, el disco más salvaje de White, con él liderando varias zapadas extendidas con flashes de psicodelia, jazz, pirotecnia guitarrística y trucos digitales. “Un poco me dolió tener que condensar esas canciones, pero quería que fuera algo accesible para 2018”, dice. “Todo el disco, para mí, es increíblemente moderno. Quería agarrar el punk, el hip hop y el rock & roll, y meterlo todo en una cápsula del tiempo de 2018.”

Después de recorrer el mundo en extensas giras con sus discos solistas, Blunderbuss, de 2012, y Lazaretto, de 2014, White se tomó dos años de descanso. “Quería estar con mis hijos lo más que pudiera mientras tenían edades de un solo dígito”, dice. Para empezar a componer la música, alquiló un departamento cerca de su casa en Nashville. “La idea era usar exactamente el mismo equipo que tenía a los 14 años, la misma cinta y la misma mezcladora, y decir: ‘Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, ¿qué haría diferente?’.” La primera canción que compuso fue “Connected by Love”, un pedido de perdón bañado en sintetizadores, por parte de un ex amante que quemó todos sus puentes (White dice que es ficcional). La canción al principio se llamaba “Infected by Love”. “Pensé que la gente la iba a tomar como: ‘¿Tenés una enfermedad de transmisión sexual o qué?’”, dice White riéndose. “Sigo aprendiendo cosas de esa canción. La melodía salió de mis entrañas.”

Cuando ya estaba tocando con grupos que armó a su medida, White decidió revivir uno de sus temas preferidos: la maníaca “Over and Over and Over”, que había compuesto 13 años atrás y había intentado grabar con The White Stripes, The Raconteurs e incluso con un proyecto colaborativo descartado con Jay-Z. “No se la iba a dar a mis nietos”, bromea White. “Era casi como mi ballena blanca. La perseguía y la perseguía, y finalmente, de repente, funcionó.”

White va a llevar de gira este nuevo set de canciones en mayo. Como en años recientes, va a alternar entre dos semanas de shows y dos de descanso, por varios meses, así puede pasar tiempo con sus hijos. “Hago giras de una forma en que se supone uno no debe hacerlas. No es algo útil para ganar plata y pagar los gastos de transporte y todas esas cosas que vienen con salir de gira”, dice, y agrega que quiere llevar su show en vivo “a un lugar nuevo, con músicos nuevos”. White no planea trasladar dos grupos de gira; en 2012, viajó tocando noches separadas con grupos de todos hombres y todas mujeres. La gira va a incluir festivales de verano como el Governors Ball, de Nueva York. “Ahora a todos los músicos de la escena no les queda otra que tocar en festivales, les guste o no”, se queja.

White reconoce que su nuevo proceso de grabación no podría ser más diferente de la época de White Stripes, cuando “grabábamos y mezclábamos todo el disco en una semana”. Pero dice que esos discos tienen algo importante en común con su nuevo álbum. “Siempre hice que mi trabajo fuera esforzarme por estar en situaciones incómodas”, dice. “Si sos artista, tu tarea no es hacerte la vida más fácil y que otra gente trabaje por vos. Nunca fui fan de la gente que hace eso, y no respeto esa forma de atacar la música.”

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