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Los principales gremios docentes bonaerenses no comenzarán el ciclo lectivo

Convocaron a un paro por 48 horas, desde el lunes, en rechazo a la oferta salarial del 15%; la Ctera extendió la medida de fuerza a nivel nacional
Convocaron a un paro por 48 horas, desde el lunes, en rechazo a la oferta salarial del 15%; la Ctera extendió la medida de fuerza a nivel nacional Fuente: Télam
María José Lucesole
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3 de marzo de 2018  

LA PLATA.- El ciclo lectivo no comenzará con la regularidad que exige el calendario escolar en la provincia de Buenos Aires. La mayoría de los gremios que nuclean a los maestros convocaron a un paro por 48 horas para el lunes y martes.

La gobernadora María Eugenia Vidal reclamó revisar la medida de fuerza a través de sus ministros. Pidió, además, mantener un diálogo el fin de semana para intentar abrir las aulas el lunes. Instruyó a sus funcionarios mantener conversaciones con los sindicatos para que levanten la huelga.

Unos 4,7 millones de alumnos de unas 16.000 escuelas se verán afectados por la medida, ya que la mayoría de los 282.000 docentes están afiliados a los cuatro gremios convocantes.

Con esta decisión, sube a 134 la cantidad de días de huelga en las escuelas bonaerenses en los últimos 10 años. Como referencia, el ciclo lectivo contempla 180 días al año. Si se cuenta desde 2002, será el paro docente 152 en la provincia.

La medida de fuerza alcanza a escuelas públicas y privadas. Es promovida por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (Suteba), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), la Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba) y el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop).

En cambio, la Asociación de Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) no adherirá al paro. Tampoco lo hará la Unión de Docentes Argentinos (UDA), que sí convocó a una marcha junto con la Ctera. Estos dos gremios bonaerenses son minoritarios. UDA tiene 1412 afiliados y AMET, unos 2080. Entre los dos suman poco más de 3400 afiliados, sobre un padrón total de 144.043 docentes.

Los cuatro gremios que convocan al paro tienen mayoría de representación: Suteba cuenta con 67.460 afiliados; la FEB, 49.235, y Udocba, 18.339. Suman más de 135.000 afiliados en las escuelas públicas. Sin contar a los docentes de colegios privados, agrupados en Sadop.

Pero el dato político de la grieta con AMET y UDA no es menor: es la primera vez que el Frente de Unidad Docente se quiebra en su lucha.

"Somos sindicatos distintos, pero mantenemos unidad", dijo Mirta Petrocini, presidenta de la FEB, sobre esta grieta en el interior del Frente Docente. "Esto no significa que se rompe el Frente. Tenemos posturas distintas en esta oportunidad", dijo Jorge Doval, de la AMET.

La UDA, por su parte, resaltó que no hará paro, pero marchará junto con la Ctera para pedir la apertura de paritarias a nivel nacional. Lo cierto es que en la provincia no logró unificar postura con Suteba, que ayer llevó mandato de paro al congreso nacional de la Ctera.

Más allá de esta grieta, el gobierno de Vidal intentará convencer a los sindicatos más beligerantes a deponer su medida de fuerza, durante el fin de semana.

Ayer, el director general de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, llamó a los líderes gremiales para ofrecerles depositar un adelanto del 5%, a cuenta del 15% ofrecido hasta ahora o de la suba total que se pueda acordar en la negociación paritaria.

Los gremios rechazaron en forma categórica el aumento del 15%, en tres tramos, ofrecido por el gobierno, aun cuando Vidal aceptó suscribir una cláusula de revisión en octubre. Estiman que la inflación estará por encima del 20% anual y no quieren perder poder adquisitivo.

"Claro que el salario de los maestros no puede perder poder adquisitivo", había dicho la gobernadora en la Asamblea Legislativa, en referencia al reclamo de los gremios. "Frente aquellos que tienen dudas del 15%, les digo que vamos a encontrar los mecanismos para cuidar el poder adquisitivo de los docentes como lo hicimos en 2016 y 2017", prometió.

Pero Vidal fue implacable con los líderes sindicales, a los que acusó de tomar de rehén a los alumnos en el inicio del ciclo lectivo y a quienes cuestionó, también, por las "licencias truchas". Para combatir el ausentismo, el gobierno provincial depositó ayer $4500 a cada uno de los docentes que tuvo asistencia perfecta en 2017. Prometió, además, compensar con un bono de $6000 a los maestros que no falten este año.

El mensaje de Vidal destinado a seguir negociando con los chicos dentro de las aulas no cayó bien en los sindicatos. Suteba, hasta ahora el más duro en la negociación, rechazó "las descalificadoras expresiones en relación con la escuela pública y la docencia".

Ajena a esta escalada verbal, Vidal instruyó a sus ministros para mantener un dialogo abierto. Pero ya está firme la determinación de no volver a ofrecer una cláusula gatillo, tal como exigen los maestros.

La mandataria no se dejará correr por fechas límites ni las advertencias de los gremios. "Un paro no sirve para nada. No sirve a los alumnos. No sirve a los maestros. No genera más recursos. Ellos lo decretaron de manera unilateral. Nosotros pedimos que lo revisen", cerró Hernán Lacunza, ministro de Economía y principal interlocutor de Vidal con los gremios.

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