Las Socorristas: voluntarias que brindan información en todo el país

Sus números circulan por Internet y reciben miles de consultas por año
María Ayuso
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5 de marzo de 2018  

Los números de sus celulares circulan por Internet, pero también mucho de "boca en boca". Las voluntarias atienden llamadas a toda hora: del otro lado, siempre hay una voz desconocida y angustiada. Luego de ese primer contacto, ponen una fecha de encuentro: son grupales, en bares, plazas o en el espacio de alguna organización.

Desde 2012, las Socorristas en Red (que actualmente agrupan a 42 colectivos feministas de todo el país) brindan información y acompañamiento a mujeres que tomaron la decisión de abortar para que lo hagan de forma segura mediante el uso de misoprostol y siguiendo un protocolo de la OMS (que considera el aborto realizado con el correcto uso de medicamentos uno de los métodos más seguros).

Además, en el caso de aquellas que pueden acceder a una interrupción legal del embarazo (ILE), se las acompaña para que hagan efectivo ese derecho.

En 2017, recibieron 5900 llamadas y acompañaron 4800 procesos de aborto, sin contar las derivaciones por ILE. La mayoría de las mujeres que atienden son estudiantes, trabajadoras domésticas, docentes, amas de casa, artesanas y migrantes con trabajos precarizados.

"Lo que hay que dimensionar es qué son capaces de hacer las mujeres cuando no pueden continuar con un embarazo: llegan a poner en riesgo su vida", enfatiza Claudia Anzorena, miembro de La Malona Rosa, un colectivo de Mendoza que integra la red. "Brindamos información para un aborto seguro", asegura.

Ruth Zurbriggen, del colectivo neuquino La Revuelta, explica que aunque es difícil decir un monto promedio, actualmente los médicos que realizan abortos clandestinos cobran entre 15.000 y 60.000 pesos. "Depende de la clínica, de la semana de gestación y de si usan o no anestesia. Es la ley de la jungla", dice.

Por otro lado, la dificultad del acceso al misoprostol y el hecho de que solo un laboratorio lo produzca en nuestro país también disparan sus precios en las farmacias (la caja cuesta casi 3000 pesos) y en los circuitos clandestinos, como Internet (donde pueden llegar a valer 10.000 los 12 comprimidos).

"En estos ocho años que acompaño a mujeres que pasan por un proceso de aborto aprendí muchísimo de esa experiencia: no es simple ni sencilla", dice Ruth. Y agrega: "Nada las amedrenta cuando ya tomaron la decisión. Pero la clandestinidad sí las pone en estado de angustia, ansiedad y vulnerabilidad extremas".

Para ella, el gran aporte de Las Socorristas fue "sacar al aborto del silencio social". "Colaboramos en ponerle palabras a esa experiencia", dice.

Y concluye: "Ojalá podamos hacer un debate donde se jerarquice la posibilidad de no ser madre de la misma forma que se jerarquiza la idea de la maternidad, porque las dos son decisiones completamente responsables".

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