Independiente goleó a San Martín de San Juan y está tercero en la tabla de la Superliga

6 de marzo de 2018  • 07:59
Festejo rojo en San Juan Fuente: Télam

Después de haber perdido el primer partido de la Copa Libertadores ante Deportivo Lara, Independiente recuperó en San Juan toda su energía y dejó atrás la ineficacia que lo había estrellado en más de una oportunidad. En un territorio hostil, donde nunca había ganado en su historia, cuando goleó 4 a 0 a San Martín, un equipo adormecido por sus falencias y sin ánimo para la remontada. Hubo una diferencia estructural entre ambos: mientras que el Rojo funcionó como un sistema colectivo calibrado hasta el mínimo detalle, el local apenas fue una sombra repleta de individualidades sin rumbo. La diferencia, incluso, pudo haber sido mayor.

La caída en Venezuela había apagado el ánimo de un plantel que estaba ilusiona con dar un buen primer paso en la Libertadores. El viaje a San Juan se presentaba como una necesidad. Ariel Holan debía ajustar con urgencias las teclas que lo habían hecho tropezar en Barquisimeto. El primer tiempo tuvo apenas destellos. No fue del todo claro. A los dos minutos, de hecho, un cabezazo de Claudio Spinelli sacudió la pasividad con la que había arrancado Independiente. La pelota se fue muy cerca del arco de Martín Campaña. Pero poco después Martín Benítez mandó un mensaje, un adelanto.

Con Juan Manuel Sánchez Miño suspendido y con Gastón Silva y Fernando Amorebieta lesionados, Holan tuvo que improvisar con Jonás Gutiérrez como lateral izquierdo. El ex Vélez hizo un buen trabajo. De su esfuerzo nació el primer gol de la tarde, el que marcó el camino. A los 16 minutos ganó una pelota a puro esfuerzo y se la dio a Diego Rodríguez Berrini. Fue la chispa que desencadenó el incendio. El uruguayo levantó la mirada y conectó un pase aéreo preciso, que Maximiliano Meza bajó con la cabeza para Martín Benítez. El misionero, que quedó de frente a Luis Ardente, puso el 1 a 0 con una excelente definición.

Poco después Emmanuel Gigliotti, uno de los mejores del partido, casi convierte el segundo: un disparo suyo pegó en el palo. En el clima se respiraba una certeza: el gol de Benítez había encendido al Rojo, pero la diferencia era estrecha.

Independiente, sin embargo, cerró el partido en el amanecer de la segunda parte. Fabricio Bustos y Leandro Fernández, entre el minuto siete y el nueve, ampliaron el resultado a 3 a 0. El tercero, de Fernández, fue una perla del juego colectivo, con 14 toques. El segundo tiempo del equipo de Holan fue de alto vuelo. Poco antes del final, Braian Romero, en su primera intervención, cerró la faena con el cuarto gol de la tarde, tras un pase mágico de Fernando Gaibor. Fue el último acto con el que Independiente se repuso a la caída en Venezuela.