Del Potro y la mejor forma de apuntar a Indian Wells y Miami: su mejor versión con el apoyo para superar un combo emocional

"Si estoy saludable, puedo jugar de igual con los mejores", destacó un ilusionado Delpo, luego de celebrar con el clásico sombrero mexicano
"Si estoy saludable, puedo jugar de igual con los mejores", destacó un ilusionado Delpo, luego de celebrar con el clásico sombrero mexicano
Pablo Lisotto
José Luis Domínguez
(0)
5 de marzo de 2018  

Juan Martín Del Potro es un hombre con las emociones a flor de piel. Su rendimiento y su nivel de juego dentro de los courts están directamente relacionados a sus sentimientos. A lo que sucede en su cabeza. Si mentalmente está mal, es capaz de sufrir derrotas impensadas frente a rivales inferiores, como sucedió hace 11 días en los cuartos de final del ATP 250 de Delray Beach, con el Frances Tiafoe (61º). Ahora, cuando está bien, el tandilense es una aplanadora capaz de pasar por encima a cualquier rival, aún cruzando ciertas barreras que el físico todavía le impone. Ocurrió en los Juegos Olímpicos de 2016, donde obtuvo una imprevista medalla plateada, y sucedió en la madrugada de ayer en Acapulco, donde se proclamó campeón luego de derrotar al sudafricano Kevin Anderson por un doble 6-4.

Su éxito en el ATP 500 mexicano es un ejemplo más que se suma a la lista. En febrero, el final de su relación de doce meses con Jimena Barón y el deceso de su perro César, de 10 años, fueron un combo emocional fuerte para superar en soledad. Por eso acudió a Juan José Grande, psicólogo de Leonardo Mayer, y los resultados son elocuentes. En Acapulco, un torneo que sirve de antesala de los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, Del Potro exhibió otra vez su mejor versión y se proclamó campeón. Con un plus: derrotó a tres top 10 en la misma semana: Dominic Thiem (6º), Alexander Zverev (5°) y Anderson (8º).

Una semana después del festejo de Diego Schwartzman en el ATP 500 de Río, la conquista de su 21º título ATP le redituó a Juan Martín del Potro una recompensa de 500 puntos que se ven reflejados desde hoy con el ascenso al número 8 del mundo, un puesto por encima del que ocupaba la semana pasada, tras superar al sudafricano Kevin Anderson en la final del abierto mexicano y también en la clasificación semanal del circuito. Para tener en cuenta, el tandilense no ganaba un torneo de esta magnitud desde octubre de 2013, cuando conquistó Basilea por segunda vez.

En concreto, Del Potro sumó 455 puntos, ya que descontó 45 unidades que defendía de 2017 por llegar a la segunda rueda en Acapulco. De todos modos, empezará el lunes con 3200 puntos en su haber. Casi el triple de lo que tenía hace exactamente un año: el 6 de marzo de 2017 ocupaba el puesto 35°, con 1155 puntos.

Ya instalado dentro del Top 10 nuevamente, la gira de marzo se convierte en una interesante posibilidad para consolidarse entre los mejores y, también, escalar posiciones. Aquí la tarea ya no es tan sencilla, porque las distancias suelen ser bastante mayores que en las posiciones más bajas del ranking, pero el tandilense tiene margen para crecer.

En las próximas cuatro semanas, el circuito mayor se reducirá a solo dos torneos: los Masters 1000 de Indian Wells y Miami. Dos pruebas con un máximo de 1000 puntos al campeón cada una y con buenos antecedentes sobre el cemento californiano, donde Del Potro fue finalista en 2013 y semifinalista en 2011. En cambio, históricamente Miami le reportó bastante menos; llegó a la semifinal allí hace nueve años, en 2009, pero desde entonces no pasó de la cuarta rueda.

En estas cuatro semanas, Del Potro defiende solamente 90 puntos, 45 en cada uno de los torneos estadounidenses. Con 3200 puntos, está a solamente 80 unidades del belga David Goffin, que no jugará en California por una lesión ocular, por lo que las perspectivas de escalar al séptimo escalón son razonables. Goffin defiende 180 puntos en el mismo lapso, pero solo jugaría Miami.

En cambio, acercarse al sexto puesto que ocupa Dominic Thiem requerirá una actuación sobresaliente. El austríaco suma 3810 puntos, 610 más que el tandilense, y solo pondrá en juego 190 puntos (180 de Indian Wells y Miami), por lo que Del Potro tendría que sumar 510 puntos más de lo que reúna Thiem para superarlo. Para ello debería llegar como mínimo a semifinales en un torneo y a cuartos de final en otro, siempre y cuando el austríaco quede eliminado en rondas preliminares.

Para acercarse al Top 5, hay una realidad contundente: hay que llegar lejos en los Grand Slams, los torneos que más puntos reparten y donde se juegan las batallas mayores.

Por ahora, Del Potro tendrá unos días para descansar y prepararse para dos torneos trascendentes. Desde luego, habrá que esperar para conocer su camino de acuerdo con los sorteos de llaves correspondientes, pero también es cierto que al menos en Indian Wells habrá varias bajas de peso: Rafael Nadal, David Goffin, y Stan Wawrinka, entre otros, ya comunicaron sus ausencias, y resta saber qué sucederá con Novak Djokovic, aunque el desembarco del serbio en Las Vegas invita a pensar que hará todo lo posible por jugar en el desierto californiano. El cemento de los Estados Unidos pondrá mucho en juego, con la chance de que Delpo extienda las buenas sensaciones que le dejó su victoria en Acapulco.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.