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El laberinto de Gallardo: sin equipo titular, ya usó cuatro esquemas y solo un futbolista siempre fue titular en el año

Martínez Quarta es el único futbolista que Gallardo ha decidido que sea titular en los siete juegos del 2018
Martínez Quarta es el único futbolista que Gallardo ha decidido que sea titular en los siete juegos del 2018 Fuente: FotoBAIRES
Juan Patricio Balbi Vignolo
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5 de marzo de 2018  • 12:40

La sonrisa de Marcelo Gallardo en el final del primer tiempo del duelo entre River y Chacarita fue una mezcla de ironía con desazón e incredulidad. Después de lograr una sufrida y trabajada ventaja con el gol de Scocco de penal, el Funebrero lo golpeó en un contraataque cuando la parte inicial moría y finalmente le arrebató un punto inesperado. Así, el Millonario todavía no puede despegar (ganó uno, empató tres y perdió tres en 2018) y el Muñeco no puede salir de su laberinto.

Pese a que la renovación y la reestructuración tanto de planteles como de sistemas de juegos es uno de los pilares de los exitosos tres años y nueve meses que lleva el ciclo del DT, la actualidad muestra un Gallardo confundido, sin salvadores y con decisiones que no le dan respuestas en el campo. La tormenta no tiene un salvavidas individual, un jugador que marque el camino. Y con la identidad diluida y un espíritu que no termina de aparecer, River sufre la carencia de un funcionamiento colectivo que le permita mirar hacia adelante.

Fueron cinco los cambios que el entrenador eligió del empate con Flamengo en Brasil al partido de ayer: Casco por Montiel, Pinola por Maidana, Mayada por Ponzio, Nacho Fernández por Enzo Pérez y Scocco por Mora. Más allá del desgaste realizado el miércoles pasado en la Copa Libertadores, la rotación es un hecho que viene siendo constante y River aún no ha repetido una formación inicial en los primeros siete partidos del año, con 23 cambios de encuentro a encuentro.

Cuando tenés once jugadores que encajan y funcionan, no se cambian. Pero cuando el equipo no funciona, tengo que probar. No encontré un equipo que se sostenga, pero seguiré buscando
Marcelo Gallardo

Desde el reinicio de la Superliga ante Huracán, Gallardo siempre ha dispuesto al menos un cambio: Armani por Lux para jugar frente a Olimpo, Pratto por Borré para visitar a Lanús, cinco modificaciones para recibir a Godoy Cruz (Maidana por Pinola, Zuculini por Pérez, De La Cruz por Fernández, Quintero por Pity Martínez y Mora por Scocco), seis para enfrentar a Vélez (Mayada por Montiel, Pinola por Maidana, Casco por Saracchi, Pérez por Ponzio, Palacios por Quintero y Scocco por Mora), cinco para debutar en la Libertadores con Flamengo (Montiel por Mayada, Maidana por Pinola, Saracchi por Casco, Ponzio por Palacios y Mora por Scocco) y los cinco ya mencionados para el duelo con Chacarita.

De esta manera, únicamente Lucas Martínez Quarta disputó todos los partidos de River en el 2018 aunque no siempre lo hizo en la misma posición, ya que rota entre zaguero derecho y zaguero izquierdo. Luego, Franco Armani, con seis presencias, es el segundo más regular.

"Cuando tenés once jugadores que encajan y hay un funcionamiento, como tuvimos en dos momentos en 2014 y en 2017, los jugadores no se cambian. Pero cuando el equipo no funciona, tengo que probar. River no da muchas posibilidades, en dos o tres partidos hay que mostrar y a uno le cuesta más que a otro. No hemos encontrado un equipo que se sostenga, pero seguiré buscando", analizó Gallardo sobre esta situación.

Pero no solamente cambian los nombres, sino que los esquemas tácticos también van variando. Así, luego de jugar los tres primeros partidos con un claro 4-1-3-2, en los últimos cuatro juegos el DT ha elegido cuatro esquemas diferentes: 4-2-2-2 (luego 4-1-3-2) con Godoy Cruz, 4-3-1-2 ante Vélez, 4-1-4-1 frente a Flamengo y 4-1-3-2 ayer.

Gallardo ha utilizado al menos once sistemas tácticos en River: 4-3-1-2, 4-3-3, 4-4-2, 4-3-2-1, 4-1-4-1, 4-1-3-2, 4-3-2-1, 4-5-1, 3-4-2-1, 3-4-3 y 3-3-1-3. Actualmente, el 4-1-3-2 es el diseño más usado, aunque en el año también ha jugado 4-2-2-2, 4-3-1-2 y 4-1-4-1.

Ante Chacarita, el equipo tuvo fallas marcadas: Zuculini demostró que no se amolda a ser volante tapón, Mayada sufrió como interno izquierdo, De La Cruz (con explosiones intermitentes) no encuentra su rol, y el retroceso sigue siendo un problema (Casco fue lateral derecho y Saracchi izquierdo). Quizás, los mejores flashes los brindó Quintero, con desequilibrio en su ingreso.

"No es fácil adaptarse al fútbol argentino y encima a un club como River. Zuculini y Quintero han llegado en este marcado y son jugadores que van a aportar en sus funciones. Bruno jugó hoy en una posición central para darle descanso a Ponzio. Yo dije que en algunos momentos iba a tener que jugar con los dos juntos, que no era mi idea pero a veces es necesario, sobre todo cuando no encontras las sociedades futbolísticas y necesitamos hacernos fuerte desde lo mental", señaló Gallardo ante la consulta de LA NACION sobre el presente de ambos futbolistas, y agregó: "Quintero tiene clase, es talentoso, pero necesita un poco más de ritmo para que pueda ser mucho más punzante y no estar tan lejos del arco y ser la carta de lanzador. Lo necesitamos en el último tercio del campo, para que la habilidad y la buena pegada la pueda aprovechar más".

A la espera del regreso de Pity Martínez y Rojas, los cambios de ayer también reflejaron el mareo del DT: Quintero ingresó por De La Cruz cuando el juego pedía la salida de Mayada para conseguir tenencia y circulación para romper líneas con la combinación del uruguayo y el colombiano; Borré entró por Scocco, sin desgaste en Brasil y tras haber anotado de penal; y Auzqui reemplazó a Pratto, un punto alto del equipo.

"No hemos tenido grandes actuaciones individuales que congenien. Si el 50% o 60% está en un buen nivel, vamos a funcionar mejor. Por debajo de ese promedio, es difícil. Hoy es un momento en el que todo lo que nos pasa es desfavorable", agregó el Muñeco, y luego señaló que la rotación en la delantera fue por cansancio.

A nueve días del crucial duelo con Boca por la Supercopa Argentina en Mendoza, River no tiene un once titular definido ni un esquema de juego aceitado. La última prueba será el próximo sábado frente a Patronato en Paraná. Allí, Gallardo intentará encontrar una puerta que le permita empezar a salir de su laberinto.

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