Con la mira en River: Boca sabe que no tiene dos equipos y el caso Gago genera incertidumbre

La lenta recuperación de Gago preocupa a Boca
La lenta recuperación de Gago preocupa a Boca Crédito: Prensa Boca
Ariel Ruya
(0)
7 de marzo de 2018  

De pronto, la estantería xeneize empezó a descubrir ciertos huecos en su estructura. Líder interminable en la Superliga, candidato natural en la Copa Libertadores y favorito en la finalísima con River, algunas costuras de su fisonomía ofrecen algo más que un llamado de atención: Boca, ahora sí, debe tener cuidado. El empate sin goles contra Alianza Lima no fue tomado como un resultado convincente. La derrota contra Argentinos expuso la peor versión de 2018. Las caras de la renovación, cuando es tiempo de un cambio de guardia, no ofrece garantías. Y, lo más delicado: Fernando Gago deberá estar, al menos, otros dos meses fuera de las canchas. Su asombrosa recuperación encontró un freno inesperado, que no sólo lo dejaría lejos de Rusia, sino que representa otra sensación: Boca no puede darse el lujo de perder más soldados de la primera línea de batalla.

Todo, en apenas un puñado de días. El equipo xeneize le lleva 8 puntos a Talleres, su perseguidor, y el sábado se enfrentará con Tigre, en la Bombonera, con casi todos los titulares, un escenario que no representa un obstáculo mayúsculo. Sin embargo, cierta inquietud volvió a mezclarse en la Ribera, un espacio que suele desprender ondas positivas desde hace un largo tiempo.

Las erráticas producciones de los jugadores de recambio, en la Paternal, presentaban el escenario perfecto para el esperado regreso del volante, de 31 años, que también estaba ilusionado con volver al seleccionado. Durante la práctica, Gago sintió un pinchazo en la rodilla derecha, la misma que fue operada a comienzos de octubre. Los resultados determinaron que el capitán xeneize sufrió un desprendimiento de adherencia de los injertos del ligamento operado y si bien el futbolista no tendrá que volver a pasar por el quirófano, esta situación retrasa su regreso a la actividad, al menos, por otros dos meses. Víctima de numerosos problemas físicos, a los 4 minutos de ingresar en la cancha en el Argentina-Perú del 5 de octubre del año pasado, Gago sufrió la ruptura del ligamento cruzado anterior, lateral interno y menisco de la rodilla derecha. Su recuperación había sido vertiginosa y hasta algunos intuían que podría haber jugado con River.

Fue, lógicamente, un golpe anímico para el universo xeneize, que apenas unas horas antes había recibido una lección de táctica y gambetas en la caída por 2-0 contra Argentinos. El malestar, que pareció relativo, comenzó en realidad en la noche de Lima, luego del 0-0 con Alianza, un adversario que no está a la altura del poderío xeneize. Había sido el gris regreso de Boca a una competencia que suele ser su debilidad, a pesar de que su último título fue hace 11 años, con un brillante Román Riquelme.

"Era un partido ganable, por eso me voy con una sensación de amargura. Nos podíamos haber llevado los tres puntos a casa, nos faltó hambre de querer ir a buscar el partido. Nos faltó insistir, tuvimos jugadas aisladas, no es que los encerramos en un arco... Si presionábamos más arriba, nos llevábamos los tres puntos", fue la llamativa reflexión de Carlos Tevez, tiempo después del encuentro. Tal vez, en otro contexto -no suele ser negativo un empate como visitante y, además, Boca pudo ganarlo-, su reflexión habría provocado un llamado de atención.

Los que ingresaron para reemplazar a otros futbolistas que estuvieron ausentes tienen las condiciones suficientes como para jugar en la primera de Boca. No hay excusas
Barros Schelotto

Pasó el choque copero y se presentó un dilema en el cuerpo técnico: cuántos valores de recambio utilizar en la Paternal. La decisión de transformar la escena con una amplia mayoría de nombres de segunda selección, acabó con una derrota dolorosa, en el juego y en el espíritu. "Jugamos el peor partido del campeonato y Argentinos nos superó en actitud y en juego. Los que ingresaron para reemplazar a otros futbolistas que estuvieron ausentes tienen las condiciones suficientes como para jugar en la primera de Boca. No hay excusas", fue el análisis de Guillermo Barros Schelotto, que hace tiempo mira de reojo el recambio de Boca. Nunca creyó en ciertos excesos: según su óptica, no tiene dos equipos de categoría. Sólo uno, respaldado en un par de piezas de recambio de jerarquía. Sin olvidarse, lógicamente, la nueva lesión de Gago -será revisado hoy por el médico Jorge Batista-, la recuperación de Darío Benedetto y la vuelta de Pablo Pérez, presente apenas unos minutos en la noche de la Paternal, con su aporte habitual: fútbol y excesos.

Buffarini y Mas, mezlcados entre otros jugadores: incorporaciones que todavía no alcanzan la categoría de refuerzos
Buffarini y Mas, mezlcados entre otros jugadores: incorporaciones que todavía no alcanzan la categoría de refuerzos Crédito: Prensa Boca

En los últimas semanas, la columna vertebral de Boca está compuesta por un jugador imprescindible en cada línea: Leonardo Jara, en la defensa, Wilmar Barrios en el círculo central y Carlos Tevez, del medio para arriba. Hay otros, que son "solo" importantes, como Pavón y Cardona. Pero el problema es otro: detrás de ellos, de la habitual formación titular, no se presentan piezas con la misma carga de confiabilidad. El Mellizo lo sospechaba: a Wanchope Ábila ("el 9 del equipo es Carlos Tevez y los demás pelean por un lugar") y a Sebastián Pérez no suele tenerles paciencia. Hay más: Buffarini juega confundido, Mas precisa continuidad, Vergini no se consolida y Reynoso no despega. Al final, era cierto: Boca no tiene dos equipos.

Por: Ariel Ruya

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.