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La UE contraataca y precisa la lista de íconos de EE.UU. que tiene en la mira

Sumaría los jugos de frutas y la manteca de maní a los jeans Levi's, el whisky bourbon y las motos Harley-Davidson
Luisa Corradini
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8 de marzo de 2018  

PARÍS.- La Unión Europea (UE) precisó ayer un poco más la lista de productos estadounidenses que podrían ser objeto de un considerable aumento de tarifas aduaneras para entrar al bloque si Donald Trump persistiera en su intención de gravar el aluminio, el acero y ahora los automóviles fabricados en Europa.

A los jeans Levi's, las motos Harley-Davidson y los arándanos, ayer se agregaron los jugos de frutas y hasta la manteca de maní producidos en Estados Unidos. Por lo menos verbalmente, el mundo entró desde hace una semana en una auténtica guerra comercial.

La lista definitiva no terminará seguramente ahí. Pero su contenido definitivo será conocido cuando las medidas anunciadas por Trump entren efectivamente en vigor -si es que se concretan-.

EE.UU. prepara anuncio sobre aranceles y UE tiene una respuesta

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"Explicamos claramente al gobierno de Estados Unidos que, si las medidas anunciadas entran en vigor, la UE sufrirá. Miles de empleos se verán amenazados y esto requiere una respuesta firme y proporcional", advirtió la comisaria europea de Comercio, la sueca Cecilia Malmström.

El contraataque que prepara la UE podría afectar importaciones estadounidenses por 2800 millones de euros. La lista negra -que según Malmström se está consultando con los Estados miembros y en breve se hará pública- incluye no solo acero, sino también productos agrícolas, como los jugos de frutas y bienes de consumo. Bruselas concentra sus represalias de manera especial en artículos fabricados en circunscripciones que votaron mayoritariamente a Trump y su Partido Republicano.

El fabricante de motos Harley-Davidson está basado en Wisconsin, el mismo estado del que procede el líder de los republicanos en el Congreso, Paul Ryan, que ya se declaró contra los aranceles al acero. El whisky bourbon se produce en el estado de Kentucky, hogar del líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Hace una semana, el anuncio de Trump de aplicar a partir de esta semana derechos de aduana del 25% para el acero y el 10% para el aluminio importados a Estados Unidos desencadenó un sismo planetario. Para Trump, no solo se trata de proteger la industria siderúrgica nacional, sino una cuestión de "seguridad nacional".

Enseguida, el presidente aumentó aún más la presión al advertir a sus socios comerciales que aplicaría "tasas recíprocas" sobre todas las exportaciones de sus productos a Estados Unidos. "Cuando un país grava nuestros productos al 50% y nosotros aplicamos 0% al mismo producto cuando entra aquí, no es ni equilibrado ni inteligente", advirtió ayer.

Convencido de su cruzada, Trump incluyó ayer en su lista de amenazas los autos europeos, al acusar a la UE -y a otros países- de "haberse aprovechado durante años" de la relación comercial con Estados Unidos. "Es imposible comerciar con ellos [la UE]. Sin embargo, siguen enviándonos sus automóviles y todo lo demás -declaró-. La UE no nos trató bien. Siempre fue una relación comercial muy, muy injusta".

La Comisión Europea (CE) volvió a reaccionar ayer a esas declaraciones a través de Malmström. "Tenemos serias dudas sobre la justificación [de Trump] para aumentar las tarifas aduaneras del aluminio y el acero. Es difícil entender cómo la UE, amiga y aliada en la OTAN, puede ser una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos -dijo-. Ese argumento es extremadamente injusto".

Malmström repitió que el bloque presentará una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), garante del libre intercambio mundial. Pero también reafirmó que la UE estudia una lista de productos que se verán gravados con nuevas tarifas si Trump pone en práctica sus amenazas. "El problema es que nadie gana en una guerra comercial", insistió.

Lo mismo dijo Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo (CE): "Trump afirma que 'las guerras comerciales son fáciles de ganar'. La verdad es totalmente opuesta. Son malas y muy fáciles de perder".

Mientras tanto, las reacciones contra la decisión de Trump se multiplican. La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió que si entraran en vigor las nuevas tasas al acero y al aluminio, sumadas a las medidas de los países afectados, tendrán un impacto "temible" sobre el crecimiento mundial.

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