Con la industria a media máquina, las inversiones llegan sólo a algunos sectores

En enero el uso de la capacidad instalada fue del 61,6% Crédito: Shutterstock
9 de marzo de 2018  • 13:11

Los números oficiales trasuntan una consecuencia lógica: las fábricas argentinas están utilizando una pequeña porción de su capacidad de producción, por lo que no tienen grandes estímulos para invertir en la expansión de su negocio, como quiere la Casa Rosada.

El "crecimiento invisible" ponderado por el presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa alcanza a algunos rubros, como la construcción o la cadena agroindustrial, pero la foto general del sector muestra que una parte sustancial de la infraestructura fabril descansa inactiva.

Las afirmaciones anteriores no surgen de un reclamo corporativo, sino del relevamiento mensual del Indec , que muestra que en enero pasado el uso de la capacidad instalada de la industria fue del 61,6%, apenas un punto porcentual por encima del registro de igual mes de 2017. Dicho de otro modo, casi el 40% de de los recursos productivos del país estuvieron fuera de actividad en el primer mes del año.

"Si al final del día existe tanta capacidad ociosa, es un problema", sostiene José Urtubey, empresario papelero y dirigente de la Unión Industrial Argentina ( UIA ), y añade: "Para que lleguen nuevas inversiones, primero hay que ocupar lo que tenés".

Urtubey participó esta semana de una polémica con la Casa Rosada, a la que se sumó con especial interés el ministro de Producción, Francisco Cabrera .

Fuente: Archivo

El análisis de Dante Sica, director de Abeceb, relativiza el diagnóstico del directivo fabril. "El número actual es relativamente bueno. Nunca se puede estar al 100%. Hay paradas técnicas y cuestiones propias de las plantas que hacen que haya cierto margen", plantea el ex secretario de Industria de la Nación, para quien un índice de entre 75% y 80% reflejaría "plena expansión"

La industria todavía no se recuperó de la caída que experimentó en el primer año de la gestión de Cambiemos. Según el EMI que elabora el Indec, la actividad industrial retrocedió un 4,8% en 2016, y en 2017 rebotó un 1,8%.

Rubros como el petróleo (81,7% de uso de su capacidad), el tabaco (77,8%), la producción de papel (73,5%) o la química (70,8%), que se ubican por encima del promedio general, parecen estar entre los favorecidos por la economía. Del otro lado se ubican la actividad metalmecánica (48,6%), la textil (57,2%) o el plástico (58,2%), que no logran despegar.

"Entre 2011 y 2015 se invirtió poco, y desde 2016 se está recuperando, pero hay sectores que concentran ese proceso", plantea Sica, en referencia al agro (semillas, fertilizantes, maquinaria), la energía, la construcción o la industria automotriz .

Las expectativas tampoco lucen auspiciosas en cuanto a la expansión general del sector industrial. Según las empresas relevadas por el Indec en la última publicación del Estimador Mensual Industrial (EMI), siete de cada 10 compañías no prevé incrementar su dotación de personal en el primer cuatrimestre del año, y sólo un 23% proyecta incrementar su stock de productos terminados.

El Ministerio de Hacienda proyecta un crecimiento del 3,5% Fuente: LA NACION Crédito: Fabián Marelli

La UIA estima que la actividad crecerá en conjunto este año entre un 2% y un 3%, con factores a favor como la mejora del tipo de cambio y la recuperación de la demanda brasileña.

"Habrá heterogeneidad entre segmentos y depende de factores que van más allá del dólar. Tiene que ver con temas logísticos, programas públicos como el Compre Argentino, proyectos de financiamiento productivo y aspectos tributarios", explica Tomás Canosa, jefe del Departamento PyMI en la entidad fabril.

Esta última muestra una situación particular. Pese al bajo nivel de actividad en enero (25,6% de uso de capacidad instalada), que se explica por paradas técnicas y renovación de plantas, se recuperó en febrero siguiente y acumula un crecimiento en la producción del 30,7% en el primer bimestre frente a 2017.

"Entre las terminales y los autopartistas, el promedio de inversión de los próximos años será de entre US$500 y US$800 millones", plantea Sica. La minería, a partir de los cambios regulatorios y la explotación del litio; la producción de materiales para la construcción (cemento, asfalto, yeso, pintura) y la explotación de petróleo se suman al listado de sectores que concentrarán la inversión este año.

Según la UIA, la industria crecerá este año entre 2% y 3%

"La sensación que hay es que se eliminó la incertidumbre. En la gestión anterior, la tensión entre el Gobierno y los empresarios era fuerte, pero había muchas ganancias y poca inversión. Ahora el clima ha mejorado, pero para invertir todavía hay dudas. Se mantienen altos costos logísticos, rigideces en el mercado laboral e impacta la suba de tarifas. El aparato productivo está operando a un nivel de actividad que se recompone lentamente acompañado por una reducción de márgenes operativos", explica el economista Bernardo Kosacoff.

A su vez, el sector mantiene como reclamo el costo del financiamiento, subordinado a las tasas de interés que establece el BCRA (27,25%). "Es carísimo. Hoy una pyme tiene que finaciarse arriba del 30%. Y tampoco es bueno la discontinuidad de algunos programas de crédito productivo", dispara Urtubey.