Suscriptor digital

Tucumán: liberaron a los policías acusados de la muerte de un chico de 11 años

Francisco Burgos fue trasladado al hospital Padilla, en Tucumán, pero llegó sin vida
Francisco Burgos fue trasladado al hospital Padilla, en Tucumán, pero llegó sin vida Crédito: GoogleMaps
(0)
8 de marzo de 2018  • 23:14

TUCUMÁN.- Luego de la trágica muerte de Francisco Burgos, un chico de once años que perdió la vida tras recibir un disparo en la cabeza en un tiroteo con efectivos policiales, los dos acusados de su fallecimiento fueron liberados, según el medio local La Gaceta.

El portal tucumano informó que los hombres seguirán siendo investigados, pero permanecerán en libertad por decisión de la Justicia. Además, se reportó que los investigadores del caso no han encontrado hasta el momento indicios de que se trate de un caso de gatillo fácil.

El episodio ocurrió esta madrugada en avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro. De acuerdo a la información policial, todo comenzó con una persecución iniciada por dos policías en moto a seis jóvenes que se desplazaban también en ese tipo de rodados supuestamente armados.

Siempre según la versión policial, los dos policías se cruzaron con tres motos y cuando intentaron identificar a sus seis tripulantes, éstos escaparon hacia la zona de El Bajo.

Al llegar a la vieja terminal de la capital tucumana, comenzó un tiroteo, en medio del cual Burgos, recibió un impactó de bala en la nuca, mientras que el chico que conducía la moto sufrió lesiones por el roce de un proyectil en la cabeza.

A raíz del impacto, el niño sufrió graves heridas y llego muerto al hospital Padilla, adonde también fue llevado el adolescente que iba en la moto con él, quien está fuera de peligro y al ser dado de alta será entregado a sus padres por orden del juzgado de Menores.

Según la versión de Mercedes Ferreyra, abuela de Burgos, el niño "pidió permiso para ir a comprar un sandwich pero se fue a una picada de motos y la Policía le pegó un tiro en la cabeza sin que haga nada malo".

La mujer explicó que en la tomografía realizada al niño se confirmó que "tenía una bala de 9 milímetros en la cabeza" y señaló que seguirán "hasta las últimas consecuencias para que se haga justicia".

Por su parte, el adolescente que conducía la moto en la que iba Burgos afirmó que ellos no estaban con los motociclistas que perseguía la Policía y que quedaron en medio de los disparos, uno de los cuales rozó su cabeza y el otro impactó en la nuca de su amigo provocándole la muerte.

"Lo mató la Policía", aseguró el chico al declarar ante Giannoni, aunque posteriormente trascendió que su versión no pudo ser confirmada a partir de los resultados de los estudios y de los datos aportados por los testigos.

Con información de la agencia Télam

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?