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UNA LATINOAMERICANA EN LA CNN

Es colombiana por casualidad y periodista por empeño: ocupa un lugar central en la red informativa más poderosa
Paula Urien
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28 de noviembre de 1999  

Patricia Janiot nació en Colombia por casualidad. Su padre, el argentino Roberto Janiot, jugaba al fútbol para el club Chacarita, pero se radicó junto con su mujer en Bucaramanga, a 350 kilómetros de Bogotá, contratado por el equipo local.

Finalmente la familia adoptó Colombia como lugar de residencia. En Bogotá, Patricia estudió periodismo y comunicación social, además de transmisión y producción de radio y televisión.

En 1990, obtuvo el premio Golden Mike a la mejor labor en noticiero, otorgado por la Asociación de Radio y Televisión del sur de California. Fue nominada al premio Emy, y le dieron en Colombia el Premio Simón Bolívar por su labor en su país de origen como periodista de investigación.

Hoy, Patricia, a los 36 años, es la asesora del presidente de la CNN en español, y una de sus caras visibles, como presentadora del Noticiero CNN Internacional. Por eso vive en Atlanta, Estados Unidos, junto a su marido, el argentino Miguel Yelós, y sus hijos Tábatha (de 4 años) y Tadeo (de 2).

Durante los últimos ocho años, entrevistó a casi todos los presidentes latinoamericanos, y en 1998 acompañó a Bill Clinton en su gira por esta región. La crisis de los rehenes en Perú, el funeral de la princesa Diana y los últimos ataques a Irak y Kosovo forman parte de su currículum.

De paso por la Argentina para cubrir las últimas elecciones, Patricia se instaló junto con sus hijos en la casa de sus suegros, en Olivos. Aunque aparece en pantalla como una conductora formal, impecable, y sin furcios de ninguna clase, la Revista la entrevistó en un momento de respiro en el jardín de la casa, mientras los chicos iban y venían buscando mimos. Y, distendida, reveló el detrás de la escena de una de las mayores corporaciones de noticias en el mundo.

-¿Qué impresión se llevó de De la Rúa, después de la entrevista que tuvo con usted?

-Fue el lunes siguiente de las elecciones, a las 17.30. Ya estaba agotado. No le arrancas una sonrisa muy fácil. Pero es muy amable. Lo que me gustó mucho fue la puntualidad. Tenía la hora de la entrevista a las 17.20, y a esa hora en punto pasé. Nada que ver con cómo se manejan muchos acá, ya que nunca estás con las personas a la hora en que te dicen. Me impresionó lo sencillo que fue acceder a él. El día de las elecciones, cuando ya se sabían los resultados, subí directamente al piso 19 del hotel Panamericano. Me saludó con un beso, y allí le pedí la entrevista. Desde Atlanta y desde acá habíamos recorrido todos los caminos formales, y nada. Entonces decidí mandarme a la manera latinoamericana: al frente nomás. Y finalmente lo logré.

-¿Y qué le parecieron sus respuestas?

-Es firme y claro en lo que dice. Lo veo auténtico. Y siento que si dijera las cosas con más expresión se vería mucho mejor.

-¿Cómo se preparó para la entrevista con De la Rúa?

-Me empecé a meter de lleno un mes antes de venir. Todos los días me llevaba a casa algo para leer.

-Hay una fantasía de que la CNN cuenta con un equipo de decenas de personas...

-No te creas, hay un productor, pero nosotros también investigamos mucho. Allá hay que ser muy eficiente. En Buenos Aires también hay una oficina con un productor general, asistente de producción y tres cámaras. Además vino el corresponsal de México para cubrir la elección también, porque el corresponsal local pasó a trabajar en los documentales de CQC, y el nuevo todavía estaba por definirse.

-¿Qué opina del fracaso de las encuestas a boca de urna?

-Dos personas me dijeron algo que me puso muy contenta. Yo fui una de las primeras que dio los verdaderos resultados de las elecciones, pero por una razón muy simple: empecé con las cifras oficiales. Para mí fue una decisión lógica, porque la CNN no había contratado a nadie para hacer una encuesta propia, pero sí estábamos con Rosendo Fraga, que se manejó con mucha cautela.

-¿Cómo se manejan en los Estados Unidos con respecto a este tema?

-Con mucha cautela. Hay una idea de que este tipo de empresas está politizado, por eso los medios no trabajan, o trabajan poco, con encuestadoras.

-¿Qué diferencias nota con respecto a la manera de hacer periodismo en los Estados Unidos y en la Argentina?

-Acá el periodista es muy protagonista, allá no. Acá las notas son más extensas. A los entrevistados se los deja hablar por tres minutos, o más. Allá, casi siempre entrevistamos a varios para el mismo tema y hacemos un informe que dura, en su totalidad, tres minutos.

-Quizás ésa podría ser una crítica con respecto a algunos informes de la CNN. Queda la idea de que no se profundiza.

-Al ser un noticiero que se ve en muchos países, es difícil meterse en asuntos más cotidianos, aquellos que tratan los noticieros locales. De hecho, no competimos con ellos. La ventaja es que tienes un panorama de lo que pasa en diferentes países.

-¿Qué posición ocupa la Argentina dentro de la expectativa de la CNN en América latina?

-Es una prioridad, porque hay mucha gente que tiene cable, y le gusta verse representada.

-¿Qué estrategia emplean para captar más teleaudiencia?

-Por lo pronto, desde hace poco tiempo que somos el primer canal de cable después de los de televisión abierta. Esto es muy bueno, porque es casi un paso obligado, y una manera de tentar a la gente para que se quede a mirar.

-Los conductores, a pesar de pertenecer a distintos países, tienen un acento bastante uniforme. ¿Hay reglas para esto?

-No, cada uno tiene su propio acento, y a veces debatimos sobre la manera de decir algunas cosas. Tratamos de que la palabra sea entendida por todos los de habla hispana y para esto rescatamos la esencia del idioma.

-¿Cada cuánto viene a la Argentina?

-Más o menos cada dos años. Con mi esposo y mis hijos pasamos una Navidad acá, con mis suegros, y otra en Colombia. Además, vine a trabajar cuando se produjo la visita de Clinton.

-¿Cómo es trabajar en una gran empresa como la CNN, tener que ser muy eficiente y competitiva, y además tener dos hijos pequeños?

-Estoy en la misma situación que miles de mujeres, que se desdoblan entre la casa y el trabajo. Pero tengo la ventaja de tener un jefe muy abierto. Por ejemplo, si tengo una reunión en el colegio, puedo ir. Ahora, por ejemplo, pedí que me cambien de horario porque si no no veo a mi hija. Ella se va al colegio a las 7 de la mañana y llega a las 3 de la tarde, y yo a esa hora, hasta que ella se duerme, estoy trabajando. En la empresa están de acuerdo en que si voy a estar más contenta en un horario diferente, lo puedo hacer. Por eso ahora voy a la mañana hasta el mediodía, y vuelvo al trabajo a las 6, hasta las 8.30.

-¿La empresa tiene guardería propia?

-Tienen una guardería hasta las 11 de la noche. No está en el mismo edificio, sino muy cerca, y es enorme. Allí les enseñan a los chicos, juegan con ellos y los cuidan muy bien.

-¿Y se trabaja desde la casa también?

-Sí, ya que con Internet es muy fácil estar conectado. Se trabaja en red. Además, la empresa te ofrece seminarios, llamados Learn&Lunch (aprender mientras se almuerza) para apoyar la tarea de ser padres. Creo que se están sensibilizando cada vez más con respecto a este tema. Y por otro lado, la ley también está acompañando. Los padres tienen derecho a faltar una semana al trabajo cuando nacen los chicos.

-Cambiando de tema, ¿qué opina sobre la situación en Colombia?

-Es muy grave. La vivo con paciencia y esperanza. Ahora hay una oportunidad de paz que espero que se aproveche ya que llevamos en guerra demasiados años. Pero los niveles de violencia que hay hacen que la gente se movilice. Hoy en día hay una presión social enorme.

-¿Tuvo miedo alguna vez como periodista en Colombia?

-Tuve miedo cuando cubrí el entierro de Pablo Escobar. Estaba rodeada de toda su familia, y era una oportunidad para que sus enemigos eliminen a todos. Fue impresionante porque había colas para despedirlo. Había gente que lo adoraba.

-¿Cuáles son los temas sobre los que más se han ocupado últimamente, con respecto a estas latitudes?

-El caso Oviedo, la relación con Gran Bretaña, la proyección internacional de la Argentina, el caso Pinochet.

-¿Qué pasa con los países más olvidados del Mercosur?

-Quisiéramos cubrirlos con más frecuencia, pero no generan tanta noticia. O mejor dicho, sí la generan, pero no tienen tanta proyección internacional. Los países que más cubrimos son la Argentina, México y Venezuela. Además de Colombia, que lamentablemente genera noticias todos los días. Pensar que ahora los colombianos dicen: Que vengan los gringos, a ver si nos solucionan el problema. Es increíble, porque el sentimiento antiyanqui siempre estuvo bastante arraigado.

-¿Qué opina sobre el debate de la legalización de la droga?

-Legalizarla cerraría la puerta con los Estados Unidos. Tendríamos que vivir aislados. Sería una solución para acabar con la violencia, pero tendría consecuencias duras en el nivel internacional.

-Estando en un punto culminante de su carrera, ¿cuál sería el siguiente paso?

-Me gustaría crecer en el nivel periodístico. Quisiera desarrollar programación y quizá salir del noticiero diario, que es tan efímero, ya que estar en esa clase de noticias te hace conocer de todo, pero no saber sobre nada. Por eso me encanta cuando tengo la oportunidad de viajar, investigar, profundizar.

Un imperio de noticias

CNN y CNN Internacional ofrecen noticias actualizadas durante las 24 horas a más de 200 millones de hogares en más de 210 países y territorios. Tiene una red de 23 satélites.

El caballito de batalla de la empresa es el hecho de tener una cobertura en vivo de los sucesos más importantes del mundo, en el momento en que suceden y desde el lugar en que ocurren.

En marzo de 1997 lanzaron la CNN en Español, una apuesta al mercado latinoamericano, con la misma idea de transmitir en vivo las 24 horas, especialmente noticieros de media hora con énfasis en las últimas noticias.

Patricia dixit

Contestando preguntas a la página de Internet de la CNN en español, Janiot responde:

  • "¿Mi consejo para el que empieza? Alimente constantemente su curiosidad, lea mucho de todo, afine su capacidad de análisis, prepárese en una buena Facultad de Periodismo y sea persistente."
  • "Nuestro formato de noticias nos impide emitir opiniones."
  • "El ex presidente colombiano Ernesto Samper, a quien tuve que entrevistar en varias oportunidades en relación con la financiación de su campaña presidencial con dineros del narcotráfico, fue el que más me impactó por su agudeza e inteligencia. Samper nunca perdió la calma, siempre se defendió a capa y espada con una claridad de pensamiento y una habilidad que pocos habrían superado. La gran salvación del mandatario fue que nunca existió una prueba maestra que sustentara la principal acusación: que Samper estaba al tanto de los dineros de la mafia que ingresaron en su campaña política."
  • "La entrevista más difícil de conseguir fue la del general Augusto Pinochet, porque desde el momento en que la solicité hasta que la concedieron pasaron unos 8 o 9 meses, en los que intercambiamos todo tipo de comunicaciones escritas y telefónicas para concretar una fecha y lograr que la entrevista no tuviera ninguna condición."
  • ¿El personaje? El papa Juan Pablo II (que no concede entrevistas), con quien tuve una charla informal durante su visita a Venezuela. ¿La pregunta? Se me ocurren dos.
  • 1) Su Santidad, si se viera forzado a tomar una decisión sobre los siguientes dos temas: modificar la doctrina de la Iglesia con respecto al uso de los anticonceptivos como método para el control de la natalidad o autorizar la ordenación de mujeres como sacerdotes, ¿por cuál se inclinaría?

    2) Si usted tuviera la oportunidad de estar frente a frente con Dios, si tuviera la oportunidad de hacerle una sola pregunta, ¿cuál sería?

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