Ignacio Pussetto: "Huracán está para pelear cosas importantes"

Ignacio Pussetto, una de las cartas de peso en el ataque del Globo
Ignacio Pussetto, una de las cartas de peso en el ataque del Globo Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri
Agustín Monguillot
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10 de marzo de 2018  

Cañada Rosquín es un punto típico del interior del país. En este lugar, a 146 kilómetros de la capital de Santa Fe, es donde nació León Gieco, al que consideran el orgullo de un pueblo que tiene apenas 5.000 habitantes. Y en esta lista de rosquinenses ilustres, Ignacio Pussetto es el segundo más famoso.

Cada regreso del pibe de 22 años para visitar a la familia y los amigos altera la rutina y la monotonía. Siempre le entregan algún reconocimiento en Juventud Unida, el club donde dio sus primeros pasos antes de mudarse a Rafaela; va a la Escuelita de Fútbol San Francisco de Asís, que recibe unos 70 chicos de bajos recursos y donde hace de padrino. Si está en casa, le tocarán el timbre para saludarlo o pedirle una foto. "En mi vida imaginé que me iba a pasar algo así", admite, divertido, a LA NACION.

Hace un rato que terminó el entrenamiento en la Quemita, el predio que tiene Huracán en Flores. Transcurrió la producción de fotos, que no pasó inadvertida por sus compañeros de equipo. "Me están volviendo loco", dice, mientras lee los mensajes del grupo de WhatsApp. A pocas horas del clásico frente a San Lorenzo , Pussetto se perfila como la carta más desequilibrante del club de Parque Patricios. Después de un periodo de adaptación, explotó gracias a un cambio de posición (pasó de delantero a volante por la derecha) y fue tentado por Benfica en el último mercado, que ofreció 4 millones de euros. Ahora, sueña con ser nuevamente el héroe del Ducó en el partido que más quieren ganar los hinchas del Globo..

-¿Por qué no arrancaron bien?

-Tal vez tuvimos un golpe duro con Racing (NdeR: lo golearon 4 a 0 en la reanudación del torneo), que no lo esperábamos y nos hizo estar dudosos los siguientes partidos. El triunfo con Estudiantes (1 a 0, hace dos fechas) sumó en lo anímico y nos estamos encaminando. Ojalá podamos seguir así.

-En el receso perdieron a Ábila y Romero Gamarra. ¿Cambió en algo la forma de jugar?

-El sistema y la idea son iguales. Al haber otros jugadores hace que cambie un poco el juego, pero tratamos de hacer lo mismo que en la primera parte de la temporada. Estamos por el buen camino, esto recién empieza y tenemos mucho para dar.

-Cada gol que hacés deriva en una ovación...

-Me genera alegría porque, cuando corean tu nombre o te tratan de buena manera, sentís que estás haciendo las cosas bien y me deja tranquilo. Tengo que seguir trabajando para mejorar porque en cada partido tengo un examen que rendir.

-Hace un año y medio que estás. ¿Le tomaste cariño?

-A medida que pasa el tiempo le vas tomando cariño al club, te vas metiendo más en la historia y en el día a día. Al principio me costó, pero hoy estoy un poco más adaptado al club y la Ciudad.

-¿Cómo describirías a Huracán ?

-Es un club con mucha historia. Hoy está recuperando el terreno en Primera División, le costó volver y se está afianzando. Es un proceso largo, que lleva su tiempo y no se da de un día para el otro. Tiene mucho potencial para crecer, con muchos chicos buenos en Inferiores y buena gente en plantel de Primera. Huracán está para pelear cosas importantes.

-¿Hay que estar pendiente del descenso?

-El primer objetivo que nos planteamos como grupo es dejar de pelear por los descensos. Hoy estamos a 14 puntos del último perseguidor. Si hacés las cosas bien, van a llegar solas.

-Llegaste para cubrir las idas de Ramón Ábila y Cristian Espinoza, pero no jugaste mucho al principio. ¿Qué te pasó?

-Me costó adaptarme a la ciudad unos seis meses, o un año. Al ser de un pueblo de 5.000 habitantes es mucho más difícil y tenés que salir con tiempo para ir a entrenar o hacer tus cosas, pero ya le encontré el ritmo. También tuve una pubalgia que me hizo retroceder. Por eso me costó bastante.

-Alfaro te convenció para jugar un poco más retrasado. ¿Es un antes y después en tu carrera?

-Sí, con la llegada de Gustavo gané en el hecho de adaptarme a una nueva posición, que no estaba acostumbrado, y sentirme con confianza para poder hacerlo. A medida que van pasando los partidos me siento cada vez mejor y es muy importante tener la confianza del técnico y tus compañeros.

-¿Fue difícil cambiar?

-No te miento: soy un chico que le gusta jugar, donde sea que le toque. Existía la posibilidad de que juegue como un volante más retrasado, pero con la obligación de llegar. Eso era importantísimo porque me gusta estar arriba. Jugar de extremo me gusta porque en el duelo individual con el lateral tengo velocidad como para poder explotar. Después, me cuesta mucho el retroceso pero lo mejoré muchísimo. Creo que tengo bastante para seguir mejorando, como algunos movimientos de la posición que no sé.

-Alfaro decía que esta posición te da más posibilidades de dar el salto de calidad...

-Si, en los clubes de Europa se está utilizando la posición de mediocampista por afuera o de extremo y por eso es que tengo que aprender. Si sigo así, las cosas van a llegar solas.

-¿Qué compañeros te ayudaron?

-En Rafaela me ayudaron mucho los más experimentados y miraba a Lucas Albertengo, que jugaba en mi posición. Acá también aprendo de los más grandes: el Rolfi (Montenegro), Pato (Toranzo) o Mariano González, tipos con mucha experiencia en el fútbol local e internacional.

-¿A quiénes admirás?

-Admiro a Messi, como todos. Después, en mi posición, admiro a Ángel Di Maria y a Marcos Acuña, que hizo las cosas bien y por eso tuvo la posibilidad de irse al exterior.

-Huracán rechazó una oferta del Benfica porque ya había vendido a Romero Gamarra. ¿Cómo jugaba eso en tu cabeza?

-Estaba pendiente, pero trataba de no desviarme del objetivo y de Huracán porque sabía que iba a ser difícil salir en diciembre. Tampoco quería irme: sabía que tenía que seguir adaptándome a la posición y agarrar experiencia. Si hice las cosas bien en diciembre y llegaron, lo mismo va a pasar en junio. Después se verá qué pasa.

-¿Qué significa jugar un clásico?

-Tuve la posibilidad de jugar en la cancha de San Lorenzo y es muy lindo. También en el verano, que no se vive con tanta intensidad. Para el jugador de fútbol, tener esa clase de partidos es muy importante. Ojalá nos llevemos el triunfo, pero que salga un partido lindo para los dos y que la gente lo pueda disfrutar.

-¿Cómo se vive en la semana?

-Desde el principio la gente te hace saber que es una semana diferente. Se trabaja con muchas más obligaciones que en otros partidos, por más que intentamos hacer lo mismo con todos.

-¿Querés tomarte revancha de esa tapada de Torrico en el último clásico de 2016?

-Obvio, desde ese partido que sueño con hacer un gol. En esa cancha hubiese sido lindo porque era el empate y nos ponía en partido. Ojalá podamos ganar este clásico y, si ganamos con un gol mío, mucho más lindo.

Por qué Alfaro le cambió la posición

Cuando asumió en Huracán, Gustavo Alfaro notó que había dos jugadores con un poder de venta. Uno era Alejandro Romero Gamarra, que se fue a la MLS por 5 millones de dólares. El segundo fue Pussetto. El DT le vio condiciones ideales para jugar de extremo, lo habló con él para ver si estaba dispuesto y empezaron a trabajar. Los resultados están a la vista. "Con este cambio de posición tiene más posibilidades de dar un salto de calidad. Todavía puede mejorar aún más y tiene un potencial enorme", aseguró. Uno de los casos donde se ve la mano del DT.

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