San Lorenzo precisa volver a ser el equipo eficaz que fue el año pasado

Los festejos de Nicolás Blandi se extrañan en 2018
Los festejos de Nicolás Blandi se extrañan en 2018 Fuente: Archivo
Alejandro Casar González
(0)
10 de marzo de 2018  • 18:02

San Lorenzo sabe que una de las razones por las que ahora ve de lejos a Boca es la indisciplina. Las cinco expulsiones sufridas en lo que va del año mermaron la capacidad de un equipo que asomaba como el único aspirante a pelearle la corona de campeón a Boca. El retador de Boedo, sin embargo, colapsó por malas decisiones propias y, también, por las lesiones que sufrieron sus mejores intérpretes. Rubén Botta, que empezaba a parecerse a aquel que deslumbró en Tigre, está entre algodones y su presencia en el clásico de mañana con Huracán no está confirmada. Ayer, su lugar entre los titulares lo ocupó un futbolista con un ADN muy diferente: Nicolás Reniero. En el carril derecho, además, estuvo Franco Moyano, en quien nadie pensaba cuando el club contrató a Gabriel Gudiño, el destacado de aquel Atlético de Rafaela que descendió la pasada temporada. En la banda izquierda, otra sorpresa: Nahuel Barrios.

Barrios y Moyano representan lo que necesita San Lorenzo: reinventarse. Aquella tromba azulgrana de 2017 quedó en el recuerdo. El paso del tiempo se llevó, también, su efectividad. Ahora, el equipo necesita cuatro o cinco jugadas claras para convertir un gol. Y a veces, como la semana pasada en el Nuevo Gasómetro con Unión, ni siquiera eso le alcanza. El remate final de Caruzzo tapado por Nereo Fernández es una postal de un equipo que dejó de ser letal. El mejor ejemplo es su capitán, Nicolás Blandi. Entre septiembre y noviembre del año pasado, el delantero, infalible en la definición, anotó seis goles. Pero aún no gritó en lo que va de 2018. El matador ya no mata.

Apagado Blandi, el hombre llamado a reemplazarlo entre los goleadores era Botta. Pero se lesionó y el entrenador Claudio Biaggio no lo confirmó para jugar con Huracán: "Vamos a ver cómo se recupera. Jugará el que esté mejor", anunció ayer. El Pampa develará las incógnitas después del entrenamiento de hoy, previsto para las 17.30.

Biaggio tiene claro que el equipo necesita la victoria ante el rival de barrio para volver a creer. A tal punto que no le importa el método que San Lorenzo emplee para conseguir el objetivo: "Es un partido para dar vuelta la página", precisó el director técnico. Biaggio necesita que el equipo se parezca a aquel que ilusionó a toda una hinchada. Con resultados, sí, pero también con pasajes de buen juego.

Reinventarse implica que vuelva a aparecer el mejor Belluschi: aquel que se ganó un lugar en la consideración de Sampaoli y que deslumbró a todos con su vigencia cuando llegó al Bajo Flores desde Bursaspor (Turquía). La defensa aporta buenas noticias, porque regresará el hombre al que algunos llaman "bombero", apodo que se ganó el chileno Paulo Díaz gracias a su polifuncionalidad. Coloccini, Caruzzo y Rojas completarán la zaga.

Huracán puede ser el rival ideal para que San Lorenzo vuelva a ser la sombra de Boca. O, por el contrario, para que, en caso de derrota, cualquier intento por pelear por el título hasta el final quede sepultado. El clásico brindará la respuesta.ß

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.