Bachelet: un adiós definitivo de la presidencia, pero no de la política

Un empleado retira de un edificio público el retrato de Bachelet, en Santiago
Un empleado retira de un edificio público el retrato de Bachelet, en Santiago Crédito: Hans Scott/DPA
Hoy termina su segundo mandato con la entrega del poder a Piñera; en su entorno afirman que no buscará una tercera candidatura, pero sí que estará vigente para defender su legado
Federico Grünewald
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11 de marzo de 2018  

SANTIAGO, Chile.- La última semana de gobierno de Michelle Bachelet antes de entregarle el poder a Sebastián Piñera fue intensa y emocionante. Realizó giras, inauguró obras y apuró el tranco de leyes en el Parlamento que pretenden madurar hasta convertirse en reformas. Una de ellas es una nueva Constitución.

En el camino de estos siete días finales de su segundo mandato (2006-2010 y 2014-2018), Chile ganó su primer premio Oscar a mejor película extranjera con Una mujer fantástica y la protagonista, la actriz transgénero Daniela Vega, conmemoró el Día de la Mujer con la presidenta. Hasta hubo novedades en el "nueragate", el escándalo que involucró al hijo de Bachelet y que erosionó la credibilidad de la mandataria en 2015, cuando impulsaba los cambios más radicales en el país.

Durante dos años estuvo evasiva y distante, y esta semana recuperó en plenitud el buen humor. Si la interrumpieron en algún acto público, fue para pedirle una selfie o para darle las gracias por las mejoras en la calidad de vida en alguna villa. En una actividad corearon su apellido sin dejarla hablar; en otra, una joven se acercó a decirle que era "lo más importante" en su vida, porque siempre la vería como la primera mujer que gobernó en Chile. Ella respondió con emoción.

Piñera y Bachelet, durante el traspaso de mando en Chile
Piñera y Bachelet, durante el traspaso de mando en Chile Fuente: Reuters

Esa Bachelet no genera lo mismo en los chilenos si se la explica con números. Las dos últimas encuestas, de Adimark y Cadem, mostraron que deja el poder con 39% de aprobación, menos de la mitad del 84% con el que terminó su primer gobierno, en 2010. Cadem, además, ubicó en 50% el nivel de desaprobación. Por eso, y porque la jefa de Estado dijo que no gobernará Chile por tercera vez, este adiós a la presidencia parece definitivo.

Sin embargo, un colaborador muy cercano dijo a LA NACION que Bachelet "no se jubila" de la política. "Aceptó cargos ad honorem, en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en la ONU, y tendrá que ir seguido a Nueva York y a veces a Ginebra. Pero se va a quedar en Chile, se mantendrá vigente, porque será la primera en defender las conquistas ganadas, alzando la voz cuando tenga que hacerlo, desmintiendo cuando haya mentiras, explicando cuando no esté todo claro. Lo hará con su capital político, que fue mejorando según las encuestas", dijo el colaborador. "Terminamos con un estándar bastante razonable para como terminan los gobiernos en América Latina", añadió.

A Bachelet la despedirán hoy en el centro de Santiago con una manifestación bajo el eslogan #GraciasPresidenta. Hay un sitio web con un manifiesto que ya fue firmado por miles de personas. Se supone que es la base para defender y promover su legado -también formará una fundación-, porque las reformas que la coalición que ganó las elecciones y el establishment aceptaron a contrapelo no están aseguradas en cuanto a su forma de implementación. Por ejemplo, se aceptó legislar la identidad de género, pero el foco estará en los menores de edad. En lo educativo, tampoco hay certeza de que Piñera no pueda dar marcha atrás.

El adjetivo que eligió la presidenta saliente para calificar su segundo gobierno fue "transformador".

El escritor chileno Jorge Baradit dijo a LA NACION que "será recordada como la primera mandataria pos Pinochet que tuvo la valentía de reintentar reformas de fondo en la educación, lo previsional, en derechos civiles y constitucionales".

"La profundidad de los logros no fue la esperada. El contrapeso de poder que las oligarquías nacionales pueden levantar es poderoso. Se la recordará no por haber logrado grandes cambios, sino más bien por haber abierto las puertas a la discusión y al avance de aquellos", señaló Baradit.

Bachelet reconoció dos deudas y dos reformas incomprendidas. Las deudas son no haber podido avanzar en una reforma al sistema de pensiones y tampoco en la ley de matrimonio igualitario. Las incomprendidas son la tributaria, porque era muy técnica, y la educativa, porque los resultados se verán en el largo plazo. Sin embargo, la educación es una de las áreas donde más cumplió y solo en las universidades ya hay más de 400.000 jóvenes que estudian gratuitamente.

La fundación Ciudadano Inteligente, que mide el grado de cumplimiento de los gobiernos en Chile a través de los proyectos que promueven, calculó que en su segunda gestión Bachelet cumplió el 56% de las 176 promesas que hizo (en su primer gobierno, Piñera hizo 146 y tuvo 54%). Una sola área tuvo cumplimiento del 100% (energía), mientras que en educación llegó al 91%. Entre los pendientes, Laura Encalada, coordinadora metodológica de Ciudadano Inteligente, ubicó el proyecto de nueva Constitución.

La administración saliente, en cambio, tiene otro número: Bachelet cumplió más de 1000 compromisos (87,2%). Pocos creyeron en esa cifra.

La investidura con mil invitados

  • Unos mil invitados participarán hoy en la ceremonia de cambio de gobierno en Chile, en la que Sebastián Piñera asumirá la presidencia por segunda vez. Entre las personalidades que asistirán a la ceremonia figuran los presidentes de la Argentina, Mauricio Macri; de Perú, Pedro Pablo Kuczynski; de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Lenin Moreno, y el rey emérito de España, Juan Carlos.
  • Estados Unidos estará representado por su secretario de Comercio, Wilbur Ross. Uno de los ausentes será el presidente venezolano, Nicolás Maduro, que justificó su inasistencia debido a una gira pendiente a Asia. Su decisión fue celebrada transversalmente por dirigentes políticos chilenos, que incluso habían pedido a la cancillería que le cancelaran la invitación.

Una gestión con altibajos

Bachelet deja la presidencia con una imagen discreta

84% Popularidad

Al término de su primer gobierno (2006-2010), Bachelet contaba con un altísimo nivel de popularidad entre los chilenos; esa imagen fue el plafón que le permitió, tras alejarse cuatro años de los primeros planos, volver con éxito

39% Popularidad

En el segundo mandato se deterioró rápidamente su nivel de aceptación general, debido a escándalos de corrupción y una economía que no marchó como antes; hoy se despide con menos de la mitad de popularidad que en 2010

1,9% Crecimiento

La economía chilena tuvo durante esta segunda gestión el crecimiento promedio más bajo desde el regreso de la democracia, en 1990; en el primer gobierno de Bachelet, el promedio fue de 3,3%, a pesar de la tormenta que significó la crisis financiera internacional de 2008

56% Cumplimiento

La fundación Ciudadano Inteligente estimó que la presidenta saliente cumplió con el 56% de las 176 promesas que hizo en la campaña previa a las elecciones de 2013; sus mayores logros fueron en materia social

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