Lucas Pratto, el hincha de Boca que le prometió a un dirigente de River que será decisivo en la final

Lucas Pratto quiere ser protagonista en el superclásico
Lucas Pratto quiere ser protagonista en el superclásico Fuente: Archivo
Gustavo Yarroch
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12 de marzo de 2018  • 08:01

Las negociaciones entre River y San Pablo se dilataban. A Lucas Pratto lo desbordaba la ansiedad: quería que el pase se concretara a la brevedad porque ya habían transcurrido más de tres semanas desde el primer llamado que le realizó Marcelo Gallardo para saber si le interesaba ponerse la camiseta de la banda roja. Y entonces, ocurrió lo que una fuente que participó activamente de aquella negociación le comenta por lo bajo a La Nación: "Pratto estaba loco por jugar en River. Quería que el pase se hiciera sí o sí. De hecho, un día le pidió casi por favor a un importantísimo dirigente de River que hicieran el esfuerzo de pagar lo que pedía San Pablo. Y le dijo: 'Yo prometo devolverle esa confianza en la final de la Supercopa contra Boca '". La frase de Pratto fue música para los oídos de aquel dirigente de River y a los pocos días se concretó la incorporación más cara de la historia del club: 11.500.000 euros, con la posibilidad de que sean 13.500.000 si el delantero y el equipo cumplen con algunos objetivos deportivos.

¿Puede un fanático de Boca morirse de ganas por jugar para el rival de toda la vida? Claro que sí. Y Pratto es uno de los tantos futbolistas capaces de dar fe de ello. De chico iba a ver muy seguido a Boca e incluso era un frecuente habitante de la popular local de la Bombonera. Se convirtió en futbolista y en 2009 llegó a jugar dos partidos en la primera xeneize, después de realizar las divisiones inferiores en Defensores de Cambaceres y de debutar en la máxima categoría en Tigre, desde donde luego pasó al Lyn Oslo, de Noruega, la escala previa a su desembarco en Boca. Pero en el club de sus amores no lo trataron como él quería y se fue a Unión de Santa Fe. La cicatriz, ese dolor, nunca cerró. Y hoy Pratto asegura que no volvería a jugar en Boca. Lejos de eso, lo quiere poner de rodillas en la final de la Supercopa Argentina que se jugará este miércoles, desde las 21.10, en Mendoza.

Lucas Pratto, quiere un gol ante Boca
Lucas Pratto, quiere un gol ante Boca Crédito: River Plate

Pratto se puso como objetivo anotar al menos 20 goles este año. Por ahora, lleva uno en siete partidos en River, aunque solo jugó los 90 minutos en la caída ante Vélez, por la Superliga, y en el 2 a 2 frente a Flamengo, en Río de Janeiro, por la Copa Libertadores. Claro que si llegara a cumplirse aquella promesa que le hizo al dirigente de River, esos números poco seductores quedarían absolutamente relativizados y daría un gran paso para meterse súbitamente en el corazón de los hinchas. Pero Pratto también atesora otro sueño sordo: anotar un gol el miércoles para dedicárselo a Pía, su hija de siete años, quien lo va a ver en cada partido que River juega en el Monumental. Cada vez que hace un gol, Pratto se besa el tatuaje que tiene en el brazo dedicado a su hija.

El 8 de febrero, el diario Olé publicó una entrevista en la que a Pratto le preguntaron, entre otras cosas, si su pasado en Boca le puede jugar en contra en su experiencia en River. Y él respondió: "Mirá, no le doy mucha bola a eso y no me pongo a pensar tampoco. Sé lo que pasé en Boca: estuve dos años y en ese momento en mi posición estaba (Martín) Palermo, el mayor goleador de la historia del club. Entonces, no tenía chances y me fueron dando a préstamo. No tengo una identificación con Boca porque jugué unos minutos en dos partidos y nadie se acuerda de mí. El club que me dio el lugar fue Vélez, y conseguir campeonatos y una identificación tan grande con ese club es lo que hace que mi respeto sea hacia Vélez. Por eso yo no volvería a Boca y sí a Vélez". Ahora bien, ¿qué haría Pratto en el caso de anotar un gol en la Supercopa Argentina? "Gritaría un gol contra Boca porque mi identificación es con Vélez y es al único equipo que por respeto no se lo gritaría", aseveró.

La situación inversa se dio cuando jugaba en las divisiones inferiores de Boca y anotó en un Superclásico. En 2006, cuando estaba en la Quinta de Boca, convirtió el primero de una goleada 4 a 0 en condición de visitante, en el predio de River, en Ezeiza. Fanático de Boca por entonces, aquella vez lo festejó con el fervor de un amateur y la pasión de un hincha.

Doce años después, Pratto piensa de un modo completamente diferente. El candor de los años juveniles le dio paso a un profesional que a los 29 defiende la camiseta de River. Gallardo le dio descanso en el partido del sábado ante Patronato, en Paraná, al igual que a Leonardo Ponzio, para que ambos lleguen enteros físicamente a la final del miércoles. Esa en la que Pratto quiere ser el verdugo del equipo al que de pibe iba a alentar.

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