Sandro de América: la China Suárez debutó como Susana Giménez

Sandro (Agustín Sullivan) y Susana (La China Suárez) ganaban confianza y algo más. Un vínculo que pudo haber tenido un destino muy distinto, finalmente solo fue una gran amistad. Los jóvenes intérpretes tuvieron el desafío de representar a dos enormes figuras populares
Sandro (Agustín Sullivan) y Susana (La China Suárez) ganaban confianza y algo más. Un vínculo que pudo haber tenido un destino muy distinto, finalmente solo fue una gran amistad. Los jóvenes intérpretes tuvieron el desafío de representar a dos enormes figuras populares
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13 de marzo de 2018  • 02:47

El quinto episodio de la miniserie Sandro de América marcó la llegada de María Eugenia "la China" Suárez encarnando a Susana Giménez. El capítulo de la ficción dirigida por Adrián Caetano se centró en el estreno de Tú me enloqueces, el único largometraje que Sandro dirigió a lo largo de toda su carrera, y cuya coprotagonista fue la diva de los teléfonos. Uno de los grandes atractivos del episodio, como era de esperar, fue ver a la joven actriz interpretando a Susana en un punto en el que la carrera de la modelo ahora convertida en diva estaba en pleno ascenso.

El episodio está centrado en cómo fue el comienzo profesional entre ambos, y los constantes coqueteos que los dos protagonizaban vivían cuando las luces se apagaban. El capítulo comienza con un clip que alterna las imágenes de ambos con efectos propios de la época. Luego, la siguiente escena de Suárez en la piel de Susana es en un pase privado del film, en el que ella festeja junto a Sandro (Agustín Sullivan) la piel que ambos mantienen en pantalla, mientras el manager del cantante (Luis Machín) y el productor de la película consideran que el resultado es un desastre. En esa escena inaugural, la China pareciera representar la cáscara de la diva, al punto en el que la primera frase que dispara es un característico grito de "¡¡¡Me muero!!!", calcando notablemente bien el timbre de voz de Giménez. Quizá el descuido más grave de ese momento, haya sido el no camuflar un tatuaje que la actriz tiene en el torso, y que jugó en contra contra la cuidada reconstrucción estética que esa serie tiene en cada una de las épocas en la que transcurre.

Agustín Sullivan junto a la China Suárez durante el rodaje de la miniserie.
Agustín Sullivan junto a la China Suárez durante el rodaje de la miniserie.

Más adelante, la acción deja momentáneamente de lado al personaje de Susana, y se concentra en la ambición de Sandro por conquistar el mundo con su música, y cómo su figura de ídolo popular chocaba irremediablemente contra su vida sentimental junto a Daniela ( Isabel Macedo ). La que por esa época era pareja del cantante, poco a poco, comenzaba a agotarse de vivir "escondida" de la vida pública, y no podía evitar angustiarse al estar recluida en el caserón que compartía junto a Roberto.

Por otra parte, también Caetano muestra la importancia de "Las nenas" en la vida del astro, y se detiene en esa conocida anécdota en la que durante su primer viaje a Nueva York, Sandro le trajo a una de sus fans un inhalador para el asma. Ese pasaje totalmente verídico, presenta uno de los muchos gestos de gratitud que el cantante tenía con aquellas mujeres que lo seguían incansablemente desde el minuto cero de su carrera.

Finalmente, el episodio muestra dos instancias clave que sirven para comprender no solo la relación que tuvieron Sandro y Susana, sino también de qué manera la China eligió abordar la interpretación de la vedette. La primera de ellas es una conferencia de prensa en la cual ambos presentan Tú me enloqueces. Allí, uno de los periodistas le pregunta a ella qué opina de su compañero, y responde que Sandro "es libre, y que eso lo diferencia del resto de los artistas", y luego agrega: "Dejarme dirigir por él fue lo mejor que me pasó". En ese momento, la China abandona la representación casi caricaturesca de Susana, y la muestra mucho más cálida, e incluso animándose a explorar cuáles pudieron haber sido los verdaderos sentimientos que Sandro despertaba en ella.

La segunda escena clave entre ambos personajes, es aquella en la que el cantante llega tarde a una cena a solas con Giménez, y el malestar que tenía la diva al pensar que su cita casi la había dejado plantada. Allí nuevamente la China tiene que mostrar a una Susana menos frívola y más temperamental, una Susana con la que el público no estaba familiarizado. Ese momento es con seguridad el más logrado de la actriz en su caracterización como la diva.

De momento, y con un puñado de escenas en su haber, de la china Suárez puede decirse que salió totalmente airosa en el complejo desafío de encarnar a Su.

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